El Rey, por primera vez, se pronuncia sobre el actual bloqueo político

El rey Felipe VI ha hablado por primera vez de la grave situación política española por el bloqueo de los partidos políticos que, en nueve meses, han sido incapaces de llegar acuerdo en dos investiduras frustradas, y encontrar una fórmula para la gobernabilidad del país, ante la preocupación de la Unión Europea y de numerosos países que, desde la muerte del general Franco, han tenido a nuestro país como ejemplo de convivencia, entendimiento y consenso, característica de un fenómeno que sirvió de ejemplo a otros países y que se conoce como el fenómeno político de la Transición.

El Jefe del Estado, que durante estos nueve meses se ha limitado, según el artículo 99 de la Constitución, a hacer de árbitro convocando en sucesivas rondas a los representantes de todos los grupos parlamentarios para hacer tres propuestas de investidura (una declinada por el actual Presidente en funciones, y las otros dos a los líderes de los dos principales partidos políticos, Pedro Sánchez y Mariano Rajoy), hizo un llamamiento al diálogo a todos los partidos para salir del bloqueo en el que estamos después de dos elecciones generales, en la última ronda de audiencias celebradas a finales del mes de julio.

Salvo esta llamada al entendimiento y al esfuerzo para encontrar una solución, que estaba dentro de sus funciones, el Rey ha observado durante estos nueve meses una estricta neutralidad; ha tenido que lidiar con un primer rechazo (declinación) que, en un momento determinado, tensaron las relaciones entre Zarzuela y Moncloa); se ha resistido a todo tipo de presiones; se ha negado a hacer de intermediario para convencer a algún líder político que cambiara de posición política, para beneficiar a una determinada opción y, ha hecho todo lo posible, ayudado por el Jefe de la Casa, el abogado del Estado Jaime Alfonsín, por respetar la Carta Magna y limitarse al estricto cumplimiento de la Constitución.

En la madrugada de este miércoles (tarde del martes, hora de Nueva York) y, ante el eco internacional que ha tenido el bloqueo político que vive el país que, tarde o temprano, dañará a la Economía, y coincidiendo con el noveno mes de esa parálisis institucional que vive el país (ver republica.com “Bloqueo: 9 meses y estamos ante un embarazo frustrado”) el Rey se ha referido a la situación española y ha aprovechado su discurso en la Asamblea General de la ONU para referirse a la “capacidad de superación” que ha demostrado nuestro país a lo largo de la historia como prueba de confianza para una salida a la “coyuntura compleja” que está atravesando el país con el bloqueo político.

“Los españoles – ha dicho al Rey a los 135 Jefes de Estado presentes en esta Asamblea General de la ONU – siempre hemos superado los tiempos difíciles”, convencido de que la actual situación se superará “con diálogo”, “compromiso” y “sentido del deber”. El discurso real iba dirigido a disipar la preocupación de numerosos Jefes de Estado por lo que está pasando en España, recordando que “todas las democracias avanzadas, como la nuestra, atraviesan en algún momento de su historia coyunturas complejas. Pero las superan por la fortaleza y la cohesión de su sociedad, la solidez de sus instituciones, la vigencia de su sistema de libertades”. Y en una clara defensa de la Constitución, y contra la situación de crisis que vive Cataluña con su ofensiva independentista su posición es clara, convencido de que las diferencias se resuelven con voluntad de acuerdo dentro del respeto a las reglas que se han dado”. El Jefe del Estafo quiso recordar los logros alcanzados en las últimas décadas por el pueblo español, que “ha hecho suyos, con espíritu constructivo, los valores del diálogo, del compromiso, del servicio del deber y de la solidaridad”. Valores que para el Rey “son los que convierten a las naciones en referencias de libertad en todo el mundo e impulsan el progreso y el bienestar de los ciudadanos”.

Ese bienestar se ha visto afectado, ha recordado el Jefe del Estado, por una crisis económica de carácter global, que se ha ido superando, aunque “tenemos que seguir impulsando la recuperación y afianzar su continuidad sobre bases firmes y amplias; así como salvaguardar y mejorar el Estado del bienestar y un modelo de crecimiento realmente sostenible, diversificando nuestra presencia exterior y, ante todo, prestando especial atención a quienes más han sufrido y todavía padecen los efectos de esa recesión”.