Así no señor Sánchez, así no…

Este martes a las cuatro de la tarde se inicia el debate de investidura de Mariano Rajoy Brei, 61 años, cuatro años en el poder y,  casi uno más de Presidente en funciones, con un discurso con el que pretende no romper  definitivamente, con quien este Lunes, en vísperas del debate, le ha vuelto a decir que no y que no está dispuesto a contribuir a la formación de gobierno.  Todo eso en un encuentro que no ha llegado a durar los veinte minutos, algo insólito cuando el país se encuentra en una situación de bloqueo político que ha llamado la atención del candidato a la vicepresidencia norteamericana con Hilary Clinton, el senador por Virginia ,  Time Maine,  y la preocupación del “Financial Times” británico por la situación española , que en un editorial sostiene que el estancamiento político español está llegando demasiado lejos, que España está ausente de los grandes debates  sobre la política europea ,  que la pérdida de influencia de Madrid es palpable y que,  todavía  “lo peor está por venir”.

Para el “ Financial Times”, la postura actual de Sánchez resulta “incoherente”  porque lo mas “sensato”  para el PSOE,  y para el país , es que el centro izquierda “se abstuviera esta semana, al mismo tiempo,  que deja claro a sus votantes  que la abstención no es,  ni mucho menos,  un apoyo a Mariano Rajoy, sino todo un acto de  responsabilidad política  para acabar con el bloqueo político del país”. Un editorial que recoge,  perfectamente,  todo un estado de opinión dentro y fuera de España, que Pedro Sánchez quiere ignorar y que,  para colmo , en una respuesta insólita , se ha permitido el lujo de afirmar que la reunión de este lunes con el Presidente del Gobierno en funciones y candidato a la investidura  era “perfectamente prescindible” Nada, en estos momentos de crisis institucional , es “prescindible” y nadie, en la actual situación , puede negarse hasta en tres ocasiones en los últimos días , a entrevistarse con el Presidente del Gobierno, entre otras cosas , para evitar que ,planteadas como presión, unas terceras elecciones,  tengan que celebrarse  el día de Navidad. Esas no son formas y,  ese, no es un comportamiento responsable.

Así pues, todo permanece como estaba desde que en el  debate  televisivo del pasado Diciembre, Sánchez le echó en cara a Rajoy que el Presidente del Gobierno de España tenía que ser una persona “decente “ y, añadió “ y…usted no lo es” . Rajoy le llamó a Sánchez “ruin y miserable” inmediatamente después de las elecciones del año pasado.  Sánchez le daba el primer ”No” a Rajoy,  mientras que el ahora candidato,  se  negaba en público a darle la mano.  Desde entonces, nadie le ha podido convencer de que recapacite y debata  la posibilidad de cambiar de opinión y permita la formación de un Gobierno. Ni Felipe González , ex secretario general del PSOE y Presidente del Gobierno durante 14 años ; ni su sucesor en la secretaría   general del partido y ocho años al frente del Ejecutivo,  José Luis Rodríguez Zapatero ; ni socialistas históricos como Alfonso Guerra ,José Bono, Julián García Vargas, Nicolás Redondo Terreros, o José Luis Corcuera , todos esos que,  de una forma u otra , han pedido la abstención en una segunda votación o han exigido que se abra un periodo de reflexión para evitar unas nuevas elecciones.

Ni siquiera  hizo el menor efecto   el “Manifiesto a los diputados electos” , entre los que se encontraban seis ex ministros socialistas  (Javier Solana, Joaquin Almunia, Mercedes Cabrera, José María Maravall, Tomas de la Quadra y Cesar Antonio Molina) e intelectuales de reconocido prestigio que piensan  que “no es razonable convocar,  de nuevo , a los españoles a las urnas” , o la postura de dirigentes cercanos al propio Pedro Sánchez, como Josep Borrell que forma  parte de su gobierno en la sombra, o Jordi Sevilla, miembro importante de su equipo negociador o los barones Fernández Vara o Ximo Puig . Nadie ha conseguido de Sánchez que aparque ese “NO”  O que, por lo menos, diga que tiene que pensarlo o que hay que intentar que el Comité Federal del partido asuma alguna responsabilidad en la actual situación crítica en la que se encuentra el país y, ante un candidato a la investidura que lo quiera  no, tiene el apoyo de Ciudadanos y de Rivera, aunque el candidato no sea  el ideal,  según ha confesado  el dirigente de Cs al Programa de Ana Rosa. “Si fuera otro candidato del PP hubiéramos entrado en el Gobierno. Con este,  no porque no ha hecho ninguna renovación”.

La postura de Sánchez permanece inalterable,  hasta el punto que ha costado repetidas llamadas, no contestadas para que se haya podido producir el encuentro de este lunes el día  antes de la investidura. Su postura es inalterable. “El grupo parlamentario socialista, los 85 vamos a decir que no, porque no cuenta con nuestra confianza, por los uso y abusos de estos cuatro años, porque es el Presidente de un partido imputado atenazado por la corrupción  y no puede liderar la regeneración  y porque el acuerdo con Ciudadanos  no construye una España de derechos, libertades y oportunidades que queremos los socialistas”.