Sin acuerdo PP-C’s y situación límite: ultimátum 48 horas

A punto de comenzar la cuenta atrás del debate de investidura del presidente en funciones Mariano Rajoy, previsto para el martes 30, desde el Partido Popular y desde Ciudadanos se espera que este fin de semana quede cerrado definitivamente el pacto de investidura por el cual el candidato se presenta la semana que viene en el Congreso de los Diputados con un apoyo de 170 diputados (127 del PP, 32 de Ciudadanos y uno de Coalición Canaria), seis menos de lo que exige la mayoría absoluta en la primera votación y más Noes que Síes en la segunda, en la que se pide una mayoría relativa.

Este jueves, de la “consternación” a la que se refería hace unas horas, el portavoz parlamentario de Ciudadanos, Juan Carlos Girauta, indignado por los sucesivos Noes a la reforma del Senado, y de las diputaciones provinciales, a los temas de regeneración política, a la despolitización total de la justicia y a los debates sobre lo que se entiende como corrupción y quienes pueden ser los afectados, se ha pasado a la confusión. A la confusión más absoluta, por las versiones contradictorias que de las negociaciones dan los portavoces del Partido Popular y de Ciudadanos, aunque son muchos los observadores que insisten en que estamos en una “teatralización” de la situación y que, por encima de eso, hay una necesidad de llegar a acuerdos definitivos cuando estamos entrando en la recta final de los pactos y a pocos días del inicio del debate de investidura.

Al final, este jueves para desatascar la situación ha tenido que intervenir el propio Rivera que a través de su cuenta de Twitter ha advertido de que no habrá acuerdo entre ambos partidos a favor de la investidura de Mariano Rajoy si no se rectifica y se apoyan las reformas institucionales que le están planteando. “Ojalá rectifiquen”, asegura Rivera en el mensaje lanzado a través de su cuenta. “Sin apoyo de PP a las reformas institucionales y a la clase media, se impide el desbloqueo de España”, ha asegurado el dirigente de Ciudadanos. El contrato único, las cuotas de los autónomos, la renta de subsistencia, la recuperación del dinero que se “perdonó” en la denominada amnistía fiscal, 2.800 millones según Ciudadanos, la reforma del Senado, o la eliminación de las Diputaciones son algunos de los puntos en los que ambas partes están mis alejados para llegar a un acuerdo.

Pero, al margen de cómo y cuándo se firmen los pactos, que parecen más pactos de legislatura, que pactos de investidura (ya que desde el principio Ciudadanos ha insistido en que bajo ningún concepto, firmarían un pacto de Gobierno, es decir que no entrarían a formar parte de un gabinete de Coalición), la realidad es que ya Rajoy y el PP, están convencidos de que el debate de investidura, será un debate frustrado y que, con toda probabilidad, habrá que intentarlo de nuevo, después de las elecciones autonómicas gallegas y vascas del 25 de Septiembre. Esa segunda investidura, para la que el candidato seguirá contando con el apoyo de Ciudadanos si se firma el pacto en los próximos días, también resultará frustrada, en caso de que el PSOE siga manteniendo el no y se niegue a abstenerse o, el PNV, rechace cualquier tipo de acuerdo con el PP en Euskadi a cambio de un apoyo en Madrid. Algo esto último que los máximos responsables del PNV rechazan y con lo que contaría con la oposición del partido de Albert Rivera.

A última hora de la tarde del jueves, el portavoz parlamentario Juan Carlos Girauta, después de todo un día de negociaciones, y tras la señal de alerta lanzada por Rivera, ha hecho público un ultimátum de cuarenta y ocho horas, que vencería el sábado, para que se pueda desatascar la situación ya que siguen existiendo importantes diferencias sobre todo lo referente a la regeneración democrático y sobre la cuantificación de las medidas para mejorar el bienestar social de los españoles. De lo contrario, después de estas cuarenta y ocho horas, se dará por roto el posible pacto.

Por otra parte el candidato le ha impuesto a la presidenta del Congreso Ana Pastor, el formato en que va a desarrollarse su intervención el próximo día 31, y frente al criterio de que su intervención se desarrollaría en la mañana del próximo miércoles, como en un principio había pensado la Presidenta del Congreso se ha impuesto que la intervención de Rajoy será por la tarde para que las intervenciones del resto de los grupos sea el jueves, algo que responde al mismo esquema que se impuso en la investidura de Sánchez y que fue calificada en su día por el Partido Popular como de “monólogo” y de “caciquismo”, ya que se dejaba todo el efecto mediáticp del primer día para el candidato. Es más, hubo incluso escrito de protesta por parte del PP ante la Mesa del Congreso y una dura descalificación del portavoz Rafael Hernando que llegó a llamar al anterior presidente de las Cortes Patxi López de “mamporrero” y de tomar decisiones “disparatadas”.