Investidura de Rajoy y unas terceras elecciones cada vez más cerca…

Mariano Rajoy se presentará a la investidura el próximo 30 de agosto, según ha informado la presidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor, después de pactar la fecha con el candidato designado por el Jefe del Estado el pasado 28 de julio. Tras el correspondiente discurso de investidura del candidato y de las intervenciones de los representantes de los grupos parlamentarios, la primera votación en la que se exige mayoría absoluta, se celebrará el día 31 y, la segunda en la que se exige mayoría simple, más síes que nóes , tendrá lugar el 2 de septiembre, en vísperas del inicio de la campaña de las autonómicas vascas y gallegas, convocadas para el 25 de septiembre.

En este sentido Rajoy, tendría una segunda oportunidad si se presenta a un segundo debate de investidura a finales de septiembre o principios de octubre. En las autonómicas es posible que el PNV, no tenga más remedio, a la vista de los resultados, que pactar con el PP. Ese pacto, llevaría consigo el apoyo de los cinco diputados del partido nacionalista vasco en un empate a 175 votos en la primera votación. De otro lado el PSOE, en ese escenario, llega sumamente lastrado por unos malos resultados que repercutirán en la figura de Sánchez. Pero, lo más probable es que, haya que ir a unas nuevas elecciones el día de Navidad, 25 de Diciembre, cambiando el Portal por las urnas.

La fecha de la investidura y la firma del memorándum de seis condiciones, que suponen el cumplimiento de un plan de regeneración democrática, fueron condiciones impuestas por Ciudadanos en la cuarta reunión que han mantenido este jueves Albert Rivera y Mariano Rajoy en el Congreso de los Diputados, después de que Rajoy quisiese dar una advertencia previa al dirigente del partido naranja tras la publicación en el diario  El País de una Tribuna dirigida a los “compatriotas socialistas”, pidiendo al PSOE la abstención en vez del “no” aun admitiendo, decía Rivera, que no se fiaban del candidato, y, proponiendo una oposición conjunta con los socialistas al gobierno que votaban.

Tras pasarle factura a Albert Rivera por la carta a sus “compatriotas socialistas “, y, presentándose el miércoles con las manos vacías sobre esas seis condiciones para conseguir el voto a favor de la investidura y, sin fecha cerrada para el debate, ( “la reunión del Comité Ejecutivo Nacional ha sido para autorizarme a negociar no para debatir ninguna condición”, decía escuetamente Rajoy), este jueves, todo ha cambiado. Ha cambiado tanto que hasta que Rajoy ha fijado con Pastor la fecha de la investidura, sabiendo como sabe, que será derrotado en las dos votaciones y, olvidando, que habia sostenido, hasta ahora, que solo iría al debate si tenía los apoyos suficientes y que constitucionalmente nadie podía obligarle a pasar por ese trance .

Esa fecha del día 30 de agosto, según fuentes de la Moncloa, Rajoy habría querido consultarla con el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, pero, a través de José Enrique Serrano, un hombre conocedor de los secretos de Moncloa con Zapatero y, González, y vía Jorge Moragas, actual jefe de gabinete del Presidente, Sánchez respondía el miércoles que la fecha tenía que fijarla el candidato, de acuerdo con la presidenta de las Cortes, y que él, no tenía nada que decir sobre ese tema. Respuesta que indica que las relaciones entre los dos, a pesar de todos los esfuerzos de Rajoy por tender puentes e intentar ganarle para su proyecto, son muy difíciles de recomponer  sobre todo, porque uno de los objetivos de Sánchez es cobrarse la cabeza del ahora candidato. Algo que insinuó, hace dos días, el secretario general de los socialistas catalanes Miquel Iceta  al proponer, en caso de fracaso de Rajoy, otro candidato del PP o, incluso, un independiente.

Otro alternativa es la del gobierno de progreso que ha propuesto el líder de Podemos Pablo Iglesias, en su reaparición pública , después de quince días de vacaciones que no ha interrumpido en ningún momento, ni siquiera con la grave crisis del partido morado en Galicia. Iglesias, que impidió ese gobierno desde el primer momento, desde que prácticamente le dio a Sánchez el Gobierno formado y vícepresidido por él, ha reaparecido para decir algo que ha producido preocupación en sectores del PSOE: que estaba hablando con Sánchez de un “gobierno de izquierdas” , al margen del Comité Federal del partido, algo que el dirigente socialista se ha visto obligado a desmentir.

Por ahora lo único claro es que cada vez estamos más cerca de unas terceras elecciones… Un auténtico espectáculo, aunque los dirigentes políticos que se han ido de vacaciones…eso que tienen por delante…