Una semana decisiva en la que puede pasar de todo… o nada

pp-900Este lunes comienza una semana decisiva para la posible investidura de Mariano Rajoy, si el Comité Ejecutivo Nacional del Partido Popular acepta el miércoles 17 las siete condiciones impuestas por Rivera para que el candidato pueda contar con los 32 votos de Ciudadanos en la primera vuelta de una investidura que tiene que convocar Ana Pastor, como Presidenta del Congreso de los Diputados, de acuerdo con el propio Rajoy que, a esta alturas, parece no tener decidido nada. Incluso no presentarse si no tiene los suficientes apoyos, posibilidad que a fecha de hoy no hay que descartar. Es decir, que estamos ante una semana decisiva en la que puede pasar de todo… o nada.

Durante este puente de la Virgen, los dirigentes de los principales partidos que a pesar del bloqueo político en el que se encuentra el país desde hace casi ocho meses han decidido tomarse vacaciones, ante la indignación de la opinión pública que ha interpretado esta decisión como una irresponsabilidad, afirman haber estado reflexionando sobre el siguiente paso a dar o sobre la posibilidad de una contraoferta que en Ciudadanos no están dispuestos a admitir. Antes, el partido de Albert Rivera exige una respuesta sobre sus condiciones que son claras y precisas: creación de una comisión de investigación del caso Bárcenas y financiación ilegal del PP; limitación de los mandatos presidenciales a dos de cuatro años cada uno; cese de todo cargo imputado, circunstancia en la que se encuentran varios miembros del Comité Ejecutivo Nacional del PP; fin de los aforamientos; prohibición de los indultos a corruptos y reforma de la ley electoral.

Al parecer, el PP quiere introducir varias matizaciones que serían aceptadas sólo en el caso de que dijese Sí a la totalidad de las condiciones empezando por la fecha de la investidura, sin la cual quedaría bloqueado el resto. Simultáneamente, el equipo de Rajoy ha estado trabajando en un escenario de acuerdo en el que, tras la aceptación de las condiciones, se empiece discutir sobre aspectos concretos del techo de gasto y de los Presupuestos Generales del Estado, con la incorporación de propuestas que beneficien a los autónomos y a la tributación de las empresas, dos de las reivindicaciones en materia económica más importantes de Albert Rivera.

El segundo tema de negociación sería el social, probablemente el más complicado porque afecta a leyes aprobadas por el Gobierno Rajoy y que se pretende que se deroguen (entre ellas varias que también el PSOE quiere ver fuera del panorama normativo). Igual de complicado es todo lo relacionado con el modelo de Estado, la financiación autonómica y la reforma de las instituciones: la desaparición de las Diputaciones para reconvertirlas, el futuro del Senado, como segunda Cámara y la reforma de la Ley Electoral, una reforma fundamental para todas las formaciones políticas que no participan en el juego del bipartidismo y que no son partidos decisivos en las Autonomías. Los populares ya están preparando también los papeles de respuesta a las decenas de medidas que querrán presentar los de Ciudadanos, y que serán muy parecidas a las que le exigieron a Cristina Cifuentes para llegar a un acuerdo en la Comunidad de Madrid.

Por otra parte, el llamamiento hecho por Albert Rivera a los “compañeros socialistas” desde el periódico “El País ” para que cambien su “no” a la investidura de Rajoy por una abstención en la segunda vuelta no ha tenido ningún eco en las filas del PSOE, que se mantienen mudas como su secretario general, Pedro Sánchez, que no ha hecho ningún tipo de declaración desde su encuentro con Mariano Rajoy el pasado 2 de agosto y que, por ahora, no está dispuesto a cambiar de opinión lo pida Felipe González, Rodríguez Zapatero o toda la vieja guardia del PSOE . Sánchez insiste en su “no, no y no ” y no parece que Rivera pueda hacerle cambiar de opinión.

Este lunes “El País” vuelve a poner al PSOE al frente de sus responsabilidades asegurando que el silencio que invade al partido y a sus dirigentes denota la falta absoluta de ideas. Rivera, según el periódico, ha explicado en un artículo que no pretende gobernar con Rajoy y que preferiría colaborar con los socialistas en la oposición para introducir los cambios que tan urgentemente requiere España. “El PSOE ha despreciado esa oferta de forma incomprensible. Sánchez debería convocar una reunión urgente del Comité Federal para debatir las opciones que existen y tomar una decisión que permita romper el bloqueo y recuperar la normalidad institucional en España. Urge el debate interno y urge un cambio de postura en el PSOE. Pero la peor opción de todas es este silencio suicida que condena al PSOE, inexorablemente, a la irrelevancia”.