Encuentro Rajoy-Sánchez y el cuento de la Buena Pipa

Todos los que tenemos ya alguna edad, conocemos la extrañeza que nos producía, cuando niños querían contarnos el conocido “cuento de la buena pipa”. Era un cuento infantil con diálogo absurdo que siempre se desarrollaba en los siguientes términos:

– ¿Quieres que te cuente el cuento de la buena pipa?
– Sí
– Yo no te digo ni que sí, ni que no, yo sólo te digo: ¿que si quieres que te cuente el cuento de la buena pipa?
– Bueno
-Yo no te digo que bueno, yo sólo te digo: que si quieres que te cuente el cuento de la buena pipa?… (Y así, sucesivamente, hasta que se cansaba el cuentista).

Ese podría ser, más o menos, el resumen de la reunión mantenida este martes en el Congreso de los Diputados, entre el presidente del Gobierno en funciones y candidato a la investidura, Mariano Rajoy, y el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, si creemos el balance que el candidato socialista ha hecho del encuentro, tras insistir en que su interlocutor no le ha dicho si acudirá o no a la investidura. “No me ha aclarado ninguna de las cuestiones que yo le he planteado, salgo muy preocupado”.

Si el señor Sánchez ha salido “muy preocupado”, imagínense como debe haber salido el señor Rajoy, que ha intentado realizar un auténtico ejercicio de entendimiento, después de que su interlocutor repitiera de nuevo el “no, no, y no ” y, sobre todo, que dijese en que nada de abstención, porque eran la oposición, insistiendo además, en que “si nadie quiere pactar con Rajoy, la responsabilidad es de Rajoy, no del resto de fuerzas políticas”.

En un último intento de seducción Rajoy, que desde el 27 J no ha conseguido ni un voto más de sus 137, le ha propuesto a Sánchez cuatro mesas de negociación (política económica, elaboración de los Presupuestos y financiación autonómica, pacto por la Educación y la Ciencia y una mesa sobre política social) basadas la mayoría en el pacto que el PSOE hizo en su momento con Rivera y Ciudadanos.

Sánchez, que no quiere hablar de abstención aunque se lo pida Felipe González, casi todos los líderes históricos del PSOE y, algunos barones, dice que sale “muy preocupado”. Rajoy que le ha vuelto a ofrecer una gran Coalición ( PP, PSOE, Ciudadanos), está igualmente “muy preocupado”, porque le ha instado al pacto con la derecha independentista”, sabiendo que eso, en las actuales circunstancias es imposible (las derechas y las izquierdas) y, porque si el PSOE sigue manteniendo el No, habrá nuevas elecciones”. Rivera, que el miércoles se reúne con Rajoy, está en la misma situación por partida doble; porque Rajoy no da un paso al lado para posibilitar la elección de otro candidato del PP, y porque Sánchez se niega a desbloquear el proceso con una abstención.

Y, por encima de todo, el Jefe del Estado que se ha trasladado de Palma de Mallorca a Madrid, para despachar con el Presidente del Gobierno en funciones. Todo el que habla con Felipe VI (los últimos los que ostentan la máxima autoridad en Mallorca en varias audiencias protocolarias en el Palacio de Marivent), sale con la misma frase “El Jefe del Estado está muy preocupado”, por la situación de bloqueo en la que estamos desde hace más de siete meses, y mucho más, por unas terceras elecciones que pueden no cambiar sensiblemente la situación.

¿Se imaginan como están los ciudadanos por los que parecen no preocuparse ninguna de los que están “muy preocupados” por la situación política? Los ciudadanos han pasado de la preocupación, a la indignación y al hartazgo, pensando, sobre todo, en la abstención o, en el voto en blanco, como reacción ante el comportamiento de una clase política que pone por delante sus intereses particulares a los de la Nación.