Rajoy ha comenzado a hablar en catalán con Viri…

¿Se está empezando a encauzar la investidura de Mariano Rajoy como presidente del Gobierno? ¿El acuerdo entre PP y Ciudadanos para la elección, este martes, de la ex ministra de Fomento Ana Pastor como nueva presidenta del Congreso de los Diputados significa que estamos en plena etapa de deshielo entre Rivera y Rajoy y que el líder de Ciudadanos ha aparcado su oposición personal al actual presidente en funciones, y que estaría dispuesto a cambiar su anunciado voto de abstención por un voto a favor de la investidura, con lo que, definitivamente se despejaría el miedo a unas nuevas elecciones? ¿Es verdad que Mariano Rajoy está empezando a hablar catalán en la intimidad, como Aznar en 1996, cuando consiguió, a un elevado precio, el apoyo de Convergencia a su investidura, tras el llamado “Pacto del Majestic”?

Todas estas preguntas han estado presentes en la constitución de la XII Legislatura de las Cortes Españolas, con la que se ha puesto en marcha, por segunda vez, todo el mecanismo constitucional para encontrar un presidente y un Gobierno que termine con la situación de bloqueo político en que se encuentra el país, desde el pasado mes de diciembre, al no ponerse de acuerdo los partidos y sus responsables políticos en encontrar un gobierno estable que haga frente a una situación cada vez más deteriorada y más complicada. Especialmente por las presiones de la Unión Europea y las exigencias de Bruselas para que se apruebe, cuanto antes, un proyecto de Presupuesto del Estado para 2016, que se enfrente con el cumplimiento de los objetivos de déficit, uno de los principales problemas económicos con los que tiene que enfrentarse el nuevo Gobierno.

La elección de la Mesa del Congreso, el máximo órgano de gobierno de la Cámara que, al contrario que la anterior legislatura quedó en manos del PSOE (Patxi López), en esta ocasión, gracias a un pacto con Ciudadanos ha quedado en manos del centro-derecha, por la negativa del candidato socialista de entrar en ninguna negociación que le obligase a levantar el veto en contra de la investidura de Rajoy por una abstención en la segunda votación. El PSOE ha perdido la ocasión de recuperar la Presidencia del Congreso que ha recaído en la ex Ministra Ana Pastor, una de las personas más cercanas al Presidente del Gobierno, mientras el resto de la mesa, con dos puestos importantes para Ciudadanos, no pone en peligro una mayoría de centro-derecha, gracias al pacto de Ciudadanos.

Pero, la sorpresa se ha producido cuando al pacto PP-Ciudadanos, se han sumado en una de las votaciones secretas, Convergencia (a cambio de reconocimiento de grupo parlamentario propio que no le corresponde) y PNV (a cambio de un puesto en la mesa del Senado), con un total de diez votos, algo que ha empezado a relacionarse con un posible apoyo de los nacionalistas vascos y catalanes a la candidatura de Rajoy que podría contar, en caso de producirse, con un total de 179 votos (180 con Coalición Canaria) cuatro más que la mayoría absoluta, aunque, hasta después de las elecciones autonómicas vascas del otoño Rajoy no podría contar con los votos del nacionalismo vasco.

Una situación muy similar a la de José María Aznar en 1996, cuando tuvo que negociar con vascos y catalanes (hasta el punto que llegó a confesar que hablaba catalán en la intimidad) para ser investido presidente. Este martes en los pasillos del Congreso de los Diputados el comentario más repetido era que, en efecto, Rajoy había empezado a hablar en la intimidad con Viri, su esposa, en catalán. Toda esa rumorología y todas esas especulaciones han producido un cierto alivio en el PSOE, empeñado en el “no, no y no”, como si eso les liberase de la gran responsabilidad que contraen en la convocatoria de unas nuevas elecciones, si, en última instancia no se abstienen.

Por otra parte, con el despacho, este miércoles, de la presidenta de las Cortes con el Jefe del Estado, para ordenar el ritmo de una nueva ronda de consultas, de la que tiene que salir un candidato a la investidura que puede ser Rajoy (“Quiero gobernar y sólo quiero que me dejen gobernar y que no bloqueen la investidura”, ha declarado Rajoy terminada la elección de Pastor) debería comenzar, el camino hacia, la investidura de Rajoy que solo aceptaría presentarse, dicen en su entorno, si tiene garantías de que no se va a producir el temido bloqueo. Lo que significa que debe comprobarse si es factible la vía de los nacionalismos, que se ha abierto con la elección de parte de la Mesa y si el camino de colaboración con Ciudadanos desemboca en votos a favor en vez de la abstención, mientras Rivera sigue presionando a Sánchez de que, en última instancia, opte por la abstención y Rajoy continua profundizando con ahínco en el conocimiento del catalán…