20D, 26J… ¿Y si hubiera que ir a unas terceras elecciones?

Si las encuestas publicadas en las últimas 72 horas responden a la realidad de lo que los españoles votarán el próximo 26 de Junio, ni el llamado bloque progresista de Unidos Podemos, apoyados por el PSOE, ni la alianza del Partido Popular, la fuerza política que aparece como la más votada, con Ciudadanos, tendrían los votos suficientes para poder gobernar. Este sería el peor panorama que podría presentarse después de seis meses de las primeras elecciones generales del mes de Diciembre, y que reflejó entonces, la incapacidad de la vieja y la nueva clase política, para llegar a acuerdos.

Aunque más del 80% de los españoles, según el último barómetro del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) tienen una opinión pésima de la situación política española, es decir que la consideran “mala o muy mala”, mucho peor que la propia situación económica que, para muchos españoles, 31%, creen que ha mejorado algo, la realidad es que entre los problemas que más preocupan hoy en España (paro, corrupción y fraude, economía, los partidos políticos y la política y el funcionamiento de la sanidad) no está la ausencia de Gobierno, después de tantos meses en los que los partidos han sido incapaces de llegar a acuerdos.

La falta de Gobierno, por las peleas internas de los partidos, sus estrategias y por las líneas rojas impuestas, que han desembocado en la convocatoria de unas nuevas elecciones, sólo es considerada como problema del país por un escaso 5% de los españoles, una cifra que no se corresponde con el alud de críticas de los ciudadanos, decenas de miles de los cuales han firmado una propuesta de UPyD (Unión Progreso y Democracia) para que los miembros del Parlamento, devuelvan el sueldo de estos meses, en los que lo más importante que tenían que hacer era, precisamente, llegar a un acuerdo para la formación de un Gobierno.

Ese mismo bloqueo en el ha vivido el país los últimos seis meses, puede volver a repetirse después del 26 de Junio, a pesar de todas las promesas de los dirigentes políticos que han insistido, que no habrá una tercera convocatoria electoral. Ante el consenso generalizado de que unos terceros comicios desacreditarían a la clase política, Rajoy se vería presionado a hacerse a un lado para facilitar un acuerdo entre PP y sus rivales, mientras socialistas y Ciudadanos se enfrentarían a las demandas de la comunidad empresarial para aceptar que el resultado del Presidente le conviertan en la mejor opción para formar un tan necesitado Gobierno. Esa, por lo menos es la tesis que desarrolla este martes la Agencia económica norteamericana Bloomberg, para superar este impasse, uno de los grupos de partidos tendría que buscar apoyo fuera de su núcleo.

Por ahora, el aliado natural del Partido Popular, Ciudadanos sigue negando que pueda llegar a ningún acuerdo con el actual presidente del Gobierno en funciones Mariano Rajoy, responsable de la actual situación política del país e impedimento de cualquier política de regeneración democrática. Mientras el responsable de la campaña Popular Jorge Moragas, cree que al final, Rivera cambiará de criterio y que su rechazo de ahora, es simple estrategia electoral, Rivera se mantiene inalterable en la necesidad de que Rajoy de un paso al lado para que acceda al poder popular otro candidato.

Lo ha repetido en varias ocasiones durante el correoso Cara a Cara que tuvo en la Sexta con Pablo Iglesias y, lo ha ratificado, en unas declaraciones a Bloomberg, algo que podía haber evitado pero que ha querido sacar a relucir como prueba de que no dará su brazo a torcer. Según la versión de Bloomberg Albert Rivera, declaró que las dudas sobre la integridad del presidente en funciones Mariano Rajoy le hacen imposible participar en ninguna coalición dirigida por él, tras las elecciones de este mes. Rajoy, es la posición de Rivera, no puede tomar medidas drásticas contra la corrupción dentro de su partido porque los representantes implicados tienen demasiada influencia sobre él, según Rivera, el principal rival del Presidente para los votos de centro-derecha en las elecciones de 26 de Junio. Señaló que podría considerar gobernar junto al Partido Popular de Rajoy si éste expulsara a su líder. “El Presidente de mi país está siendo chantajeado por corruptos” y “no colaboraré con eso”.

En el otro bloque ni parece que pueda ser fácil un acuerdo del PSOE con Unidos Podemos (el 59% de los votantes socialistas se oponen a ese acuerdo, según encuesta de Sigma Dos) ni tampoco es fácil una abstención ante un hipotético Gobierno PP-Ciudadanos, confirmada primero por Sánchez en Sitges ante empresarios y, negada horas más tarde por el mismo Sánchez en un coloquio público en el diario El Mundo. Para salir de este laberinto, este martes el candidato socialista ha avanzado que serán los militantes socialistas los que votarán sobre qué tipo de pactos hay que hacer y sobre sus contenidos… Pero, la verdad es que todo puede pasar.