Al PSOE no solo le están mojando la oreja… eso es poco

A diez días del inicio oficial de la campaña electoral del 26 J, la coalición Unidos Podemos “le está mojando la oreja al PSOE”, según el análisis que ha hecho el presidente del Gobierno en funciones Mariano Rajoy, que continúa ignorando al principal partido de la oposición, y que sigue centrando sus ataques contra la coalición de izquierdas de Pablo Iglesias y contra Ciudadanos, a pesar de que en estos momentos, este último es el único partido que se presenta como posible aliado en un Gobierno presidido por el PP.

Las dos últimas encuestas, la de GAD3 para ABC, y la de NC Report para La Razón, no sólo vienen a coincidir con el análisis de campaña de Rajoy, sino que, empeora el pronóstico ya que, en las dos se produce el llamado “sorpasso” al PSOE. Una la de ABC el “sorpasso” en votos y la de La Razón el “sorpasso” en votos y escaños, con lo cual los socialistas están en una situación mucho peor de la que vaticina el Presidente del Gobierno que sigue convencido de que va a ganar las elecciones, pero que se puede encontrar con la situación de que Unidos Podemos no sólo puede restar escaños al PSOE, sino también al Partido Popular.

El PP, con el 29,6% de los votos, se acerca a la frontera clave del 30% de los sufragios, subiendo cerca de un punto respecto a los comicios del pasado mes de diciembre, pero sin embargo cede dos escaños (pasa de 123 a 121, muy lejos de esos 130 que hace poco más de una semana creía poder obtener Rajoy), por los restos de los que puede beneficiarse la coalición Unidos Podemos. Algo parecido le sucede a Ciudadanos, que subiendo nueve décimas en porcentaje de votos, hasta el 14,8%, se queda con los mismos 40 escaños que obtuvo el 20D. Es decir, que la irrupción de la Coalición de Izquierdas, no sólo le va a mojar la oreja al PSOE sino que se coloca en un 22,5% (frente a un 21,6% del PSOE), le gana en votos a los socialistas, y complica la situación del PP, sin afectar a su posible socio Ciudadanos que sube en votos pero no en escaños, ya que sigue conservando los mismos cuarenta que en Diciembre.

Iglesias, Garzón y las confluencias en Cataluña, Galicia y la Comunidad Valenciana lograrían así el “sorpasso” en votos sobre el PSOE, algo que ya sucedió el 20-D, pero no conseguirían lo mismo en escaños. Los socialistas bajarían de los actuales 90 diputados hasta los 86, con ese 21,6% de los votos, mientras Unidos Podemos conseguiría 77 diputados que significan una subida de seis respecto a los 71 que sumaban en el anterior Parlamento. Y ese aumento de representación lo consiguen con un 22,5% de voto, casi dos puntos menos de lo que sumaron por separado en diciembre (24,4%). En la encuesta de NCReport para La Razón el Partido Popular con una intención de voto del 30,5% llega a las expectativas que tiene Rajoy (entre 124 y 130 escaños). Unidos Podemos, sería la segunda fuerza política tanto en votos como en escaños (24,7% de los votos y entre 79 y 84 escaños), el PSOE con casi tres puntos menos que la Coalición Iglesias Garzón (21,3%) y en una horquilla de 80-82 escaños, se colocaría en tercer lugar y, en cuarto puesto, Ciudadanos con 14,2% %, y entre 38 y 40 escaños.

Lo que parece más evidente es que la gran batalla, la batalla en la que se decidirán los restos, según la Ley D´Hondt será, sobre todo, en Andalucía, y Castilla la Mancha dónde el ultimo escaño puede ir a parar a Unidos Podemos, o a los otros tres partidos, es decir puede girar hacia la izquierda o el centro-derecha, centro izquierda. Es lo que puede pasar en Córdoba, Málaga, Sevilla, Cádiz y Jaén. El resto de las provincias dónde todos los partidos están centrando todos sus esfuerzos son Barcelona, Cantabria, León, Guadalajara y Albacete.

Para el PP, toda su estrategia está centrada en que se pueda producir una mayoría de 170 diputados entre ellos y Ciudadanos, confiados, además en que, aunque haya que pagar un precio realmente alto (y tal como están las cosas el precio puede ser altísimo) se puede contar con los seis votos del PNV. En ese escenario, o en el de los 170 diputados, ya Pedro Sánchez ha insinuado que se podría abstener. De ahí, su afirmación en las jornadas económicas de Sitges de que no habrá unas terceras elecciones.