La cacareada recuperación no llega a los más desfavorecidos

La tan repetida recuperación económica no ha llegado a amplias capas de población, especialmente a las más desfavorecidas y a las que tienen más riesgos de exclusión social, hasta el punto que hoy uno de cada cinco españoles, el 22,1% de la población, se encuentra en riesgo de pobreza, es decir que vive con menos de 8.011 euros anuales, al tiempo que los ingresos de los hogares han caído un 0,2% hasta los 26.092 euros al año. Estos son solo dos datos , datos reveladores, de la Encuesta de Condiciones de Vida de los españoles, que elabora anualmente el Instituto Nacional de Estadística (INE), que sostiene que por comunidades autónomas las tasas de riesgo de pobreza más elevadas se sitúan en Andalucía (35,7%), Murcia (31,8%) y Extremadura (29%), seguido de Castilla-La Mancha y Canarias, con un 28,5%, y Comunidad Valenciana, con un 25,3%.

No obstante el porcentaje de personas que sufren en España riesgo de pobreza y exclusión social ha descendido por primera vez en cinco años, al pasar de una tasa del 29,2% (2014) al 28,6% en 2015. Según los criterios de Eurostat, el umbral de la pobreza se fija en el 60% de la mediana de los ingresos. Así, el umbral de la pobreza se situó en 2014 para un hogar con dos adultos y dos hijos en unos ingresos medios de 16.823 euros. Esta cantidad, no mide la pobreza absoluta, sino cuántas personas tienen ingresos bajos en relación al conjunto de la población. Lo que se denomina pobreza relativa. La tasa de pobreza sigue afectando prioritariamente a los menores de 16 años, siendo ésta 6,7 puntos superior a la del conjunto de la población (28,8%). Sin embargo, es la que más ha bajado el último año. Por contra, la tasa de pobreza que más ha subido es la que afecta a la población de mayores de 65 años, al pasar del 11,4% al 12,3%.

Los hijos desgraciadamente, son un factor de riesgo de exclusión social en España. Así lo demuestra el informe del INE y el estudio sobre “la transmisión intergeneracional de la pobreza”, elaborado por la Fundación Foessa. Según el informe de esta institución vinculada a Cáritas Española, la tasa de exclusión social en hogares en los que hay menores llega al 28% y se dispara hasta el 44% cuando las familias tienen tres o más hijos. Estos datos ponen en evidencia que en el caso de las familias numerosas el índice de pobreza se multiplica por 2,5. Además, esta brecha entre los hogares con y sin menores, es tres veces superior a la UE.

Las familias con niños a cargo no sólo corren más riesgos de empobrecer, sino que esa situación de exclusión además puede ser heredada por los hijos en la edad adulta. El estudio demuestra que el 81% de las personas que fueron pobres en su infancia lo siguen siendo de mayores y que cuatro de cada diez adultos, que vivió su adolescencia con problemas económicos muy frecuentes, no consiguió alcanzar la educación secundaria.

“Los estudios analizados nos muestran una fuerte asociación entre las condiciones de vidas de padres e hijos. No es extraño, por eso, que en los centros de servicios sociales y en los espacios de las entidades y ONG que actúan en el terreno de la acción social se están atendiendo a los nietos de aquellos que acompañaron hace 30 años”, según datos estadísticos oficiales como la Encuesta de Condiciones de Vida del INE, Eurostat y otras fuentes de información propias de la Fundación Foessa.

Varios factores de carácter estructural -como la educación, la situación laboral, la ocupación y la renta- son los que intervienen en la transmisión intergeneracional de la pobreza. De hecho el estudio constata que ocho de cada diez personas cuyos padres no alcanzaron la primaria, no han conseguido completar los estudios secundarios.

Desgraciadamente, “la pobreza se puede heredar y de hecho se hereda. La igualdad de oportunidades queda más como una aspiración que como una realidad. Pero es verdad que podemos construir oportunidades para la igualdad” asegura el secretario general de Cáritas Española y director ejecutivo de Foessa, Sebastián Mora. En fin, el 13% de los españoles tiene muchas dificultades para llegar a fin de mes y el 9% se retrasa en los pagos relacionados con su vivienda principal. Lo dice esa Encuesta de Condiciones de Vida que ha publicado este martes el Instituto Nacional de Estadística (INE). Los datos indican que en algunos aspectos, estamos mejor que el año anterior.