Córdoba, el símbolo de lo que quiere Iglesias con “Unidos Podemos”

Pablo Iglesias pretende convertir Córdoba en el símbolo de lo que es la nueva Coalición de Izquierdas con la que pretende dar el “sorpasso” al PSOE, aunque, oficialmente el mensaje es que el “sorpasso” pretende darse contra el PP y Mariano Rajoy. Cuando, horas después del abrazo de Iglesias y Garzón, en la Puerta del Sol de Madrid, se presentaba oficialmente la coalición ” Unidos Podemos”, julio Anguita se presentaba en el primer mitin de la Coalición en Córdoba y recibía el abrazo y las lágrimas emocionadas de Iglesias (“estamos, Pablo, en 1977”), y se hacía realidad un viejo sueño.

Un sueño de Julio Anguita, el viejo comunista que había conseguido colocar a Izquierda Unida en 21 diputados, y el sueño de Iglesias, el joven militante de las Juventudes Comunistas, que había elegido a Anguita como maestro y guía. Ahora, Iglesias, ha sido generoso no sólo con Anguita, sino con todo su entorno, por lo que le ha pedido al viejo Califa, exsecretario general del Partido Comunista de España, y exalcalde de Córdoba, que cierre las listas de la Coalición Podemos-Izquierda Unida, con el número seis de la lista de candidatos de la provincia.

Como número uno por Córdoba y, también como homenaje a Anguita, se le ha ofrecido la cabeza de la candidatura a uno de los políticos y pensadores más admirado del exdirigente comunista: Manolo Monereo, militante histórico de Izquierda Unida que nunca ha ocultado su simpatía por Podemos y por Iglesias. Una sola frase le define: “La unidad popular necesita un partido, el partido, necesita jefes, y sé que Pablo Iglesias es mejor jefe que Tsipras”. Monereo es uno de los pensadores marxistas más importantes del país y forma parte, junto a José Ramon Capella, Toni Domenech, y Víctor Ríos, de esa escuela cuya última referencia es Manuel Sacristán, el mejor traductor de Marx, Engels, y Gramsci.

Para completar la lista y, como número dos de Córdoba, se ha incluido a la exesposa de Anguita, Antonia Parrado, con la que el líder comunista tuvo tres hijos, entre ellos el periodista Julio Anguita Parrado, asesinado en la guerra de Irak como enviado especial del periódico El Mundo por tropas norteamericanas. Lo que es cierto que la Coalición “Unidos Podemos”, sigue acaparando todo el interés informativo fuera de España. Y, a medida que se acercan las elecciones, la extrema izquierda española empieza a organizarse, según se encarga de destacar un informe que publica este jueves el semanario The Economist.

Cuenta, con todo lujo de destalles el semanario británico que el pasado octubre, Francisco Guarido, alcalde de Zamora, volvió a tapizar el sofá situado fuera de la sala de plenos del Ayuntamiento. Eligió el “rojo”, a tono, dijo, con el nuevo “concejo municipal” y se aseguró de que los fotógrafos inmortalizaran su imagen, sentado en él. Zamora, una ciudad de 63.000 habitantes, situada en la zona occidental de Castilla salpicada de iglesias medievales romanas, es la única capital de provincia de España cuyo alcalde pertenece a Izquierda Unida, una coalición dirigida por el Partido Comunista. Pero IU tiene planes de expansión. El 26 de junio, cuando España celebre sus segundas elecciones en siete meses, IU concurrirá en una alianza nacional con Podemos, el partido anti austeridad insurrecto, para intentar crear un gigante de izquierdas.

Si se mantienen las pautas de voto, según el análisis de The Economist, una lista conjunta IU-Podemos podría conseguir hasta 14 escaños más de los que habrían conseguido ambos partidos por separado. Muchos de los nuevos escaños saldrían del PP de derechas del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. En un Parlamento donde los bloques de izquierda y derecha están muy empatados, esto podría inclinar la balanza. “También permitiría a Podemos y a su líder con coleta, Pablo Iglesias, superar al PSOE e incluso, abrir la puerta a un Gobierno de Podemos apoyado por IU y los socialistas”.

Pero en el Ayuntamiento de Zamora, se mira con profunda desconfianza a los nuevos aliados. Los activistas locales de IU votaron en contra de la alianza, argumentando que Podemos era un partido “multicontenido” con pocos objetivos claros más allá de conseguir el poder y absorber a IU, Guarido, que gobierna en coalición con los socialistas, ha reducido los impuestos desde entonces. También ha invitado al embajador de Venezuela. Los gobiernos locales encargados de servicios básicos no tienen mucho espacio para políticas de izquierdas, dice.

”Pero seamos honestos, la transparencia y la honestidad con el dinero pueden considerarse de extrema izquierda en una situación como ésta”. Podemos e IU, juntos tendrá que incrementar sus votos en más de 10 puntos porcentuales para conseguir uno de los tres escaños parlamentarios de Zamora en junio. La oposición no ve que esto vaya a suceder. Pero si la oleada de casos de corrupción en el PP continúa, le inquieta que los españoles en su conjunto reaccionen como la gente de Zamora.