El fracaso de una política: el Rey tiene que ir a Cuba cuanto antes

El rey Felipe VI debería visitar Cuba cuanto antes. Es más, son muchos los diplomáticos españoles del Palacio de Santa Cruz, sede del Ministerio de Asuntos Exteriores, que creen que La Habana debería ser el primer objetivo del Jefe del Estado tras las elecciones generales del próximo 26 de Junio. Suspendidos los viajes reales al Reino Unido y Japón por el bloqueo político provocado por el resultado de las elecciones del 20 D, son muchos los diplomáticos que creen que, en estos momentos, es prioritaria la visita oficial del Rey a Cuba, a la vista de los cambios económicos que se está produciendo en el país, a raíz de la normalización de relaciones con Washington y del desembarco de empresarios de todo el mundo para aprovechar la apertura económica que se está produciendo en el país.

Aunque la visita de los ministros Margallo y Pastor a La Habana, y sus entrevistas con Raúl Castro, han roto el hielo de las tensiones entre los dos países por el papel protagonista de España en los últimos conflictos de la Unión Europea con el país caribeño a raíz de la llamada posición común apoyada por Madrid, y por la postura beligerante de José María Aznar contra la política cubana, no se ha llegado a concretar ninguna invitación oficial al Jefe del Estado, algo que en estos momentos, resultaría urgente y prioritario.

Es más esa invitación oficial la debería haber traído ahora en mano, el ministro Margallo, algo que no se ha conseguido, sino solo buenas palabras. Igual que ocurrió con don Juan Carlos durante el Gobierno de Aznar, en esta ocasión, el PP no ha considerado oportuno, cuando comenzó el deshielo con Washington, aceptar la propuesta del Rey de visitar la Isla cuanto antes. Sobre todo, según la tesis de Zarzuela, por la apertura económica que se estaba produciendo y por la importancia que España siempre ha tenido en la Isla, hasta el punto de que nuestro país es el primer inversor europeo en Cuba, el que siempre, aún en el franquismo, mantuvo relaciones con la Isla.

Cuba es un mercado de grandes proporciones que se irá abriendo progresivamente en un fenómeno similar al que se produjo en Rusia, tras la transformación de la URSS, y en China, tras los nuevos planes económicos del Partido Comunista chino. En esa “revolución económica” que se intuye, España, el único país occidental que ha permanecido en Cuba, a pesar del embargo, de las presiones políticas, de las medidas de represalias por parte de Estados Unidos, e incluso de sanciones a empresarios españoles, debería tener un papel fundamental, siempre que se lleve la iniciativa. Una iniciativa que, en parte, se ha perdido. Una iniciativa que han llevado hace años destacados empresarios españoles, especialmente en el sector hotelero. E incluso, en ocasiones, en el plano político, cuando el expresidente Suárez se convirtió en el primer Presidente de un país occidental que ponía un pie en la isla, algo que produjo una verdadera indignación en Washington.

Que a estas alturas, el Gobierno no haya programado un viaje del rey Felipe VI, a La Habana, adelantándose, al viaje que realizó el presidente francés François Hollande, en Mayo del año pasado, al frente de una amplia delegación comercial y empresarial e incluso a la reciente normalización de relaciones con la UE y a viajes de importantes responsables políticos y delegaciones de Italia (presidida por el primer ministro Renzi), Austria, y Holanda es inexplicable. Aunque se han dado pasos para reforzar las relaciones económicas bilaterales, con visitas a La Habana de los ministros de Guindos y Soria, y ahora de Margallo y Pastor, y se han firmado compromisos de refinanciación de la Deuda, hasta el punto que, a pesar de que el Gobierno está en funciones, esa deuda se ha rebajado en 1.710 millones de euros, en estos momentos cada vez es más urgente una visita oficial del rey Felipe VI a la Isla, ya que sería la primera visita oficial de un Rey español, desde la independencia de la isla de España.

El rey Juan Carlos estuvo en La Habana en Noviembre de 1999 en una Cumbre Iberoamericano, la IX, y no en visita oficial. Todos sus intentos de visitar oficialmente la Isla, fueron frenados por el expresidente del Gobierno José María Aznar, que siempre insistía en que se realizaría “cuando tocase”. Ahora, cuando más toca, fuentes oficiales se acogen a la excusa de que, con un Gobierno en funciones, que puede durar meses, tampoco toca… Cuando toque, será demasiado tarde, porque esa visita debió programarse mucho antes de las elecciones de Diciembre del año pasado cuando comenzaron a producir esos acontecimientos políticos entre la Habana y Washington que han desembocado en la situación actual. En ese terreno, el fracaso de esa política de esperar y esperar, puede proporcionar unos resultados desastrosos.