Sánchez y la difícil investidura del nuevo Philippe Petit

A pocas horas del inicio, en el Congreso de los Diputados, del debate de investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno, a propuesta del Jefe del Estado, y mientras el candidato socialista da los últimos retoques a su discurso que pronunciará este martes, a partir de las cuatro de la tarde, un verdadero corrimiento de tierras se está produciendo en el escenario político, acompañado de descalificaciones mutuas, acusaciones cruzadas y denuncias de engaños y traiciones Partido Popular contra PSOE, PSOE contra Populares, Ciudadanos contra socialistas, Populares contra Ciudadanos, Podemitas contra Socialistas, Ciudadanos contra Podemitas…

Todos contra todos, hasta el punto que a estas alturas, no se sabe si el candidato va a contar de entrada con 91 votos (los del PSOE, y Coalición Canaria) y también con los cuarenta de Ciudadanos, hasta un total de 131 contando con Ciudadanos, su aliado por el “Pacto del Abrazo”, firmado el pasado jueves, y que fue presentado como un “Acuerdo histórico”. Sin embargo, hasta en esto, han surgido diferencias entre los dos partidos, que se creía que habían firmado, y así lo habían presentado, casi un pacto de sangre, un pacto más vigente que un simple pacto de investidura que se extendería hasta, por lo menos, la disolución de las Cámaras.

Sin embargo, a lo largo del día, ni socialistas ni Ciudadanos han llegado a aclarar las dos interpretaciones que hacen del Pacto, ya que Sánchez cree contar con los votos hasta el final del proceso, mientras que Ciudadanos, sostiene que en el caso de que hubiese algún progreso con Podemos (algo descartado) congelaría el pacto. Responsables de Ciudadanos manifiestan que si Sánchez no consigue ser investido esta semana, habrá que replantearse el acuerdo, ya que ni siquiera aceptan que, en un hipotético futuro, Pedro Sánchez llegue a pactar una abstención con el partido de Pablo Iglesias.

Por el momento, esta posibilidad no se contempla, ya que el intento que ha habido de Sánchez de acercarse a Podemos, -un acercamiento que además ha contado con el visto bueno del Comité Federal del partido, influido por el triunfo de Sánchez en la consulta con la militancia el pasado fin de semana- ha terminado en un absoluto fracaso, ya que ha sido interpretado por los dirigentes del partido morado, como una “tomadura de pelo”, en tanto está basado en los párrafos más críticos del documento que la semana pasada Sánchez firmó con Rivera en el celebrar Pacto, incidiendo, sobre todo, en las medidas de carácter social, que mejor les puede sonar a los Podemitas.

La oferta que Sánchez ha hecho tanto a Podemos como a sus confluencias (con algo especifico para cada una de ellas) incide, sobre todo, en el plan de emergencia social y de ayuda a los que han sido más afectados por la crisis económica, en lo que el PSOE insiste que son recuperación de “derechos laborales”, en la lucha contra el cambio climático, en la lucha contra la pobreza energética, la igualdad de oportunidades, la regeneración democrática y la lucha contra la corrupción. Todo un “corta y pega” que ha sido rechazado por Podemos que sigue estando en el “gobierno de coalición”, algo incompatible con lo firmado con Ciudadanos.

Según fuentes socialistas, en el discurso de investidura de este martes, el candidato seguirá insistiendo en la necesidad de un amplio acuerdo y diálogo, para salir del bloqueo en el que está instalado el país desde el 20 de Diciembre y evitar unas nuevas elecciones, elecciones que no solucionarían nada. El candidato tiene previsto realizar una radiografía de la situación política, institucional, económica y social del país, y apelar a la responsabilidad de las fuerzas políticas para desbloquear la situación política, y permitir un gobierno del cambio. El programa de gobierno del candidato se basará en la regeneración democrática, la reconstrucción del Estado del Bienestar, la reactivación y modernización económica, el desafío territorial, la reforma de la Constitución y la proyección europea de España…

En el fondo Sánchez, dada la situación, se ha convertido en el nuevo Philippe Petit el mago y equilibrista, que caminó en 1974,sobre un alambre tendido a lo largo de más de 400 metros de altura entre las Torres Gemelas del World Trade Center de Nueva York. La mayor hazaña de equilibrio que se ha hecho hasta el día de hoy. Está muy bien contada en la película “El Desafío” (The Walk) y termina felizmente. El “desafío” del martes no se sabe cómo puede terminar.