“Financial Times” hace el canto de Sánchez, tras el acuerdo con Ciudadanos

A cinco días del inicio de la primera vuelta de su investidura como Presidente del Gobierno, y mientras sigue negociando a varias bandas, aunque Podemos ha roto las negociaciones por incompatibilidad con Ciudadanos, Pedro Sánchez, ha alcanzado un firme un acuerdo con Albert Rivera y Coalición Canaria (131 diputados), una cifra con la que no solo no podrá ser investido, ni formar gobierno, ni por supuesto, abordar ninguno de los acuerdos a los que ha llegado con la formación naranja, entre ellos, una reforma exprés de la Constitución. Después de que las Ejecutivas de los dos partidos hayan dado este mismo miércoles el visto bueno a los acuerdos, Sánchez y Rivera han firmado solemnemente en la Sala Constitucional del Congreso, bajo el emblemático cuadro “El Abrazo” de Genovés, todo un símbolo de la Transición y han comparecido en rueda de prensa para comentar un amplio documento de 66 páginas, muy elaborado, en el que ha habido cesiones por las dos partes y que dibuja un “Acuerdo para un Gobierno reformista y de progreso” que, con nuevas negociaciones podría ser asumido por el PP, pero que en cierto modo, es incompatible con Podemos. Sobre todo, si la formación morada insiste en ese Gobierno de coalición con Iglesias como vicepresidente.

A pesar del acuerdo en firme entre los dos partidos, siguen algunos contactos, excepto con los independentistas catalanes y Bildu, mientras Ciudadanos intenta, por su parte, convencer al PP de que se abstenga en la segunda votación, para evitar unas nuevas elecciones que puede reproducir un panorama muy parecido al actual. Rajoy, como viene repitiendo desde el 21 de Diciembre, le ha confesado este miércoles a Susanna Griso en “Espejo Público”, el magazine de la mañana de Antena 3, que es él y el PP los que han ganado, y que no acepta ningún tipo de abstención para que puedan gobernar el segundo y el cuarto partido en número de votos. Todavía, hay quienes piensan que, en el último minuto del 5 de Marzo, puede producirse la sorpresa con la abstención del PP (algo que intenta Ciudadanos) o con Podemos, dos posibilidades por ahora imposibles y fruto más de la fantasía que de la realidad, aunque no habría que descartarlo en otra sesión de investidura si se convocase antes de la disolución de las Cámaras y la convocatoria de nuevas elecciones.

De cualquier manera y, a pesar de las críticas del PP y de Podemos que sostienen que lo de Sánchez la semana que viene en el Congreso de los Diputados, no va a ser un acto de investidura, sino un “teatrillo”, la verdad es que durante estas semanas, en las que el líder socialista ha ocupado todo el interés mediático (frente al quietísimo del Presidente del Gobierno en funciones, que declinó su turno cuando se lo ofreció Su Majestad el Rey) la figura del líder socialista se ha reforzado, de cara a la opinión pública y de cara a su propio partido. En el PSOE se ha pasado de la conspiración para terminar con él, como candidato en futuras elecciones, y como secretario general en el próximo Congreso, a reconocer que su capacidad de lucha le ha colocado en mejor situación que la noche del pasado 20 de Diciembre cuando obtuvo los peores resultados de la reciente historia del partido.

Es la tesis que además, defiende la gran prensa de influencia internacional, a la que se suma este miércoles el periódico Financial Times en una elogiosa crónica de su corresponsal en Madrid Tobías Buck que recuerda como hace sólo dos meses, Pedro Sánchez parecía un muerto viviente. “El líder socialista acababa de llevar a su partido a su peor resultado electoral en la historia moderna. El partido estaba al borde de una abierta rebelión interna contra su liderazgo’. Un liderazgo discutido por los barones territoriales, especialmente por el asturiano Javier Fernández, y por quién es conocida como la “Reina del Sur”, Susana Díaz, la gran esperanza blanca de los socialistas, especialmente de los andaluces, el gran granero electoral socialista desde hace casi cuarenta años. En realidad, el único bastión que no se ha hundido, desde el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero, el gran causante de la situación actual del partido.

Para el Financial Times después de las elecciones y como apuntó en aquel momento un ministro, la única decisión que le quedaba a Sánchez era las de “en qué brazos quería suicidarse”. El tiempo ha pasado enseguida y el futuro parece mucho más brillante para el líder socialista, después de su acuerdo con los centristas de Ciudadanos, y mucho más obscuro para la mayoría de sus principales adversarios y es él el que está tomando la iniciativa. “Recibió el encargo de formar un nuevo Gobierno este mes y no ha perdido el tiempo en imprimir su autoridad sobre el cambiante panorama político español y parece que los españoles les está gustando lo que Sánchez está haciendo”.

El periódico se pregunta si realmente Podemos quiera hacer una causa común con el PP y vetar al candidato progresista, y si realmente los lideres de Podemos creen que tienen una oportunidad de derrotar a los socialistas si se repiten las elecciones. ”Si la respuestas es Sí a las dos preguntas, Sánchez no será Presidente por ahora, pero habrá jugado bien la partida con unas cartas malas. Incluso si no lo consigue, Sánchez habrá estabilizado a su partido en un momento desesperado de su historia, y ha reivindicado su propio liderazgo. En el febril y fragmentado mundo de la política española… eso no es poco”.