Los electores premian a Ciudadanos y castigan a Podemos

Por primera vez, el panorama político nacional cambiaría hacia una mayor posibilidad de gobernabilidad, en el caso de que se repitieran las elecciones generales, si no se encuentra un candidato que pueda ser investido Presidente en las próximas semanas, según la única encuesta publicada hasta ahora en la que se reflejan cambios substanciales en el reparto de escaños. La encuesta arroja la posibilidad de un Gobierno PP-Ciudadanos, con un total de 169 diputados, a siete de la mayoría absoluta de los 176. La encuesta, hecha pública este domingo por El Mundo, y realizada por Sigma Dos, indica que los partidos que más han trabajado durante estos meses para llegar a un pacto de gobernabilidad, son los más beneficiados por el voto de los españoles.

En este sentido, Ciudadanos, que es el partido que, desde el principio, ha tomado la responsabilidad de formar una Gran Coalición PP-PSOE-Cs (aunque insistiendo en que Rajoy no es el más adecuado para liderar esa coalición por la gran corrupción de su partido y por la imposibilidad de que él lidere esa urgente lucha por una regeneración política) y también el que viene manteniendo negociaciones con el PSOE, es el más premiado por el votante, hasta el punto de colocarse, según la encuesta, en un 15,3% de los votos. Punto y medio más que el mes de Diciembre lo que se traduciría en 10 escaños más, con lo que pasaría de cuarenta a cincuenta escaños.

El otro partido que más esfuerzos está haciendo por articular una salida política al actual bloqueo, el PSOE, no subiría tanto como Ciudadanos, pero ganaría tres escaños con respecto a los resultados del pasado mes de Diciembre, y pasaría de 90 a 93 escaños. Izquierda Unida, en esta valoración positiva que el elector hace del comportamiento partidario, para encontrar una salida a la actual crisis gana un diputado que le resta a Podemos, y otro también Coalición Canaria, la única formación que ya ha llegado a un pacto firme con los socialistas para la investidura de Sánchez.

Por el contrario, los partidos que menos han hecho por desbloquear la situación, por desidia (caso del PP por el comportamiento indolente de Mariano Rajoy), o por prepotencia, maximalismos, propuestas ideológicas radicales, espectáculos u obsesión por los sillones del posible Consejo de Ministros (caso de Podemos con la sobreactuación de Pablo Iglesias a lo largo de estas semana, y con su obsesión en ocupar una Vicepresidencia, algo repetido hasta la saciedad), son los que sufren el castigo del electorado. El PP pierde cuatro escaños y se sitúa en 119, aunque sigue siendo el partido más votado, y Podemos y sus confluencias, perderían 9 diputados y se quedarían en 60.

Quizás lo más significativo de la encuesta es comprobar la reacción de la ciudadanía al comportamiento de los partidos durante las negociaciones para encontrar un consenso. La peor valoración de su actuación desde las elecciones
Generales la obtiene el PP, seguido de Podemos, y la mejor Ciudadanos, seguido del PSOE. Los votantes lo que valoran más negativamente es la “espantada” que da el presidente en funciones, Mariano Rajoy, al declinar la oferta que le hace el Rey para que acepte la investidura. El 61% de los encuestados está en contra de esa decisión presidencial, y dentro de esa mayoría, hay un 45% de votantes tradicionales del PP que desaprueban la decisión tomada por Rajoy que llegó a provocar un auténtico conflicto institucional, entre Zarzuela y Moncloa. Otra encuesta hecha pública por la Sexta Televisión coincide en esa tendencia que refleja El Mundo (bajada de Partido Popular y Podemos y subida de PSOE y Ciudadanos) aunque en menos proporciones que la encuesta de este Domingo realizada por Sigma Dos.

Con ese panorama y esas consecuencias electorales, este lunes se reanudan las negociaciones a varias bandas y se inician los encuentros a cuatro entre Podemos-PSOE-Compromís-Izquierda Unida, propuesto por Alberto Garzón. Encuentros con el empeño de Podemos de hablar de gobierno de Coalición con él de vicepresidente y con la estrategia del PSOE de hablar de investidura, antes que de Gobiernos. Previendo un choque de trenes, Alberto Garzón, promotor de este encuentro a cuatro, ha pedido que el encuentro se celebre “sin engaños” ni “vetos” y que se hable de todo, interponiendo “programas” frente a “nombres y apellidos”. Un encuentro en el que, sobre todo, se hable insiste acordándose de Julio Anguita, de “programa, programa y programa”.