Los siete pasos que debe seguir Pablo Iglesias para dominar su ego

Veinticuatro horas después de presentar su programa de cerca de un centenar de páginas sobre la propuesta de Podemos para formar un Gobierno de Coalición con el PSOE e Izquierda Unida (el principal interés de la formación morada), Pablo Iglesias, ha descubierto sus cartas, y ha forzado aún más su jugada, por si los socialistas querían iniciar las negociaciones y, en un ambiente de total prepotencia, se ha negado a iniciar ningún tipo de conversación, si antes los socialistas no rompen sus contactos con Ciudadanos, con quienes vienen manteniendo negociaciones desde hace dos semanas, y con los que están llegando a acuerdos que pueden terminar en una colaboración total, igual que con Compromís e Izquierda Unida.

Por si quedaban dudas de las intenciones de Podemos y de su principal dirigente Pablo Iglesias, que parecen no tener el menor interés en negociar, sino en forzar unas nuevas elecciones, convencidos de que pueden colocarse por delante del PSOE, y dar el “sorpasso” como ocurrió en Grecia con Syriza y el Pasok griego, el máximo dirigente de Podemos, Pablo Iglesias ha enseñado este martes sus cartas, y ha supeditado cualquier tipo de negociación, a una entrevista personal suya con Pedro Sánchez, y a la renuncia expresa por parte de Sánchez a seguir manteniendo conversaciones con Ciudadanos y con Albert Rivera.

Iglesias no sólo ha pedido el oro y el moro, una vicepresidencia para él con unos poderes reforzados (Centro Nacional de Inteligencia, CNI, Centro de Investigaciones Sociológicas, CIS, Boletín Oficial del Estado y Secretaría de Estado para combatir la corrupción y el crimen organizado, con fuerzas propias de policía, dependientes de esa vicepresidencia política) sino que ahora aprieta, aún más, y pide conversaciones exclusivas con el PSOE, y un encuentro personal con Sánchez aunque, todavía no ha planteado lo que viene pregonando Rafael Mayoral, responsable de Movimientos Sociales, por emisoras de radio: un debate previo, un cara a cara entre Iglesias y Sánchez, como si estuviéramos en plena campaña electoral, y la retransmisión, en directo a través de Internet del contenido de las conversaciones en su integridad.

Después de haber presentado un programa de máximos, con un gasto de 96.000 millones de euros, y un aumento de los impuestos, que no llegan a cubrir esos gastos, con referéndum catalán incluido y con un Ministerio de Plurinacionalidades, que englobaría según el programa “Nacionalidades y Autonomías” (¡Abajo el “café para todos “y “¡Vivan los Privilegios¡”), ahora el señor Iglesias Turrión vuelve a subir el órdago y pone a Sánchez en una posición insostenible, ya que sabe que una de las líneas rojas que le ha impuesto el Comité Federal del partido, es precisamente la unidad de España, la igualdad de todos los españoles vivan en el territorio que vivan, y el Referéndum en Cataluña, en tanto va contra la Constitución, y en el que deberían participar, en todo caso, todos los españoles.

Iglesias, como afirmaba el presidente del Grupo Parlamentario Antonio Hernando cuando vio las condiciones de Podemos para negociar con el PSOE, no le quedó más remedio que decir que el líder de la formación morada, parecía estar convencido de que ha sido él, el designado por el Jefe del Estado para formar Gobierno. Durante todo este martes el líder de Podemos ha insistido en reunirse con Sánchez (no le vale la cita que tuvieron el 5 de Febrero) después de romper con Ciudadanos. Podemos insiste en que es Sánchez el que tiene que llamar a Iglesias para discutir el programa presentado el lunes, “mucho más completo” que el del PSOE… y no al revés. Con lo cual ese fantasioso “Gobierno de coalición “de Iglesias como vicepresidente empezaría bien… La realidad, a última hora de la tarde, es que el PSOE y Podemos, son por el momento, incapaces de ponerse de acuerdo ni para sentarse en la mesa, mientras Antonio Hernando esperaba inútilmente que el teléfono de Iñigo Errejón (el interlocutor parlamentario de Hernando) dejase de estar fuera de cobertura. El desacuerdo está, incluso, en la forma de negociar ya que Iglesias no quiere que negocien dos comisiones, cuando Podemos ni siquiera tiene todavía montada la suya.

Estamos pues, ante un problema de personalismos y, sobre todo, en el caso de Iglesias en un caso de un ego incontrolable, más cerca de la psicología y de la egolatría, que de la autoestima. Sánchez debería regalarle a Iglesias (tan aficionado a regalos con mensajes, especialmente si se trata de “Juego de Tronos”) un librito de autoayuda en el que se reproducen “los siete pasos para dominar el ego”. Por si no lo encuentra lo reproduzco:

  1. No te sientas ofensivo
  2. Libérate de la necesidad de ganar
  3. Libérate de la necesidad de tener razón
  4. Libérate de la necesidad de ser superior
  5. Libérate de la necesidad de tener más
  6. Libérate de la necesidad de identificarte con tus logros
  7. Libérate de la necesidad de tu fama.

De nada…