La situación de Rajoy es insostenible

La macro redada de la Guardia Civil en la Comunidad Valenciana contra una treintena de responsables, militantes y exdirigentes del Partido Popular, en una operación que parecía una actuación antimafia, relacionada con el cobro de supuestas comisiones a cambio de concesiones por parte de dos empresas públicas, Imelsa y Ciegsa, y que podría afectar a un número indeterminado de Ayuntamientos de Valencia, Castellón y Alicante, y cuyo centro de actuación estaría en la Presidencia del PP valenciano y en la antigua Presidencia de la Diputación en la etapa de Alfonso Rus, es uno de los escándalos que más han conmocionado a la opinión pública, en la larga lista de casos de corrupción política que ha vivido el país en los últimos dos años. Los últimos datos indican que tanto la exalcaldesa de Valencia, Rita Barberá, actualmente senadora designada por el Grupo Popular, como el diputado Gerardo Camps, estarían implicados en el escándalo, aunque no pueden ser investigados por estar aforados y depender sus causas del Supremo.

Un escándalo de grandes proporciones en tanto afecta a muchos Ayuntamientos de la Comunidad, que se produce, además, en el peor momento político para PP, cuando está a punto de iniciar negociaciones con Ciudadanos, de cara a una posible investidura de Mariano Rajoy como presidente del Gobierno, y también en el peor momento político del propio Rajoy, remiso a presentarse a la investidura para no convertirla en una moción de censura, y cuando todavía no han desaparecido los ecos y las reacciones de la imputación (investigación según el nuevo término jurídico) del Partido Popular, en el escándalo del borrado de los ordenadores de Bárcenas, el antiguo tesorero del PP. Es la primera vez que un partido aparece imputado en una causa judicial, igual que también es la primera vez que se produce una redada de estas características, por el número de detenidos, por la importancia de los detenidos, por la extensión de la trama, y porque afecta al Ayuntamiento de Valencia, a ediles de tres provincias, a la Diputación valenciana, al Gobierno de la Generalitat, y a la CAM (Caja de Ahorros del Mediterráneo).

En la macro redada de este martes han sido detenidos más de una veintena de implicados que habrían participado, presuntamente, en una red que cobraba comisiones a cambio de adjudicaciones públicas. La investigación abarca, según fuentes judiciales, la posible financiación irregular del PP valenciano. Las fuentes judiciales dan cuenta de que se está investigando “una trama de corrupción infiltrada en varias administraciones públicas” de la Comunidad Valenciana, que supuestamente, ha perpetrado delitos de prevaricaciónn administrativa, malversación de caudales públicos, tráfico de influencias, cohecho y blanqueo de capitales. Una de estas fuentes ha calificado de “descomunal” la envergadura de las supuestas irregularidades, que se habrían cometido durante años, hasta que fueron denunciadas por la diputada provincial de Izquierda Unida en Valencia Rosa Perez y ha contado con un testigo protegido, que ha sido el factor clave para la desarticulación del “clan” que ha estado operando con total impunidad.

A Rajoy le han empezado a crecer los enanos, porque en plena investidura, no sólo le ha vuelto a estallar el “caso Bárcenas”, sino que hasta la misma Moncloa ha llegado el caso de la empresa Aquamed, dependiente del Ministerio de Agricultura, una empresa pública llena de irregularidades, pago de comisiones y sobrecostes, que salpica al número tres de la vicepresidenta del Gobierno, el subsecretario de la Presidencia que se ha visto obligado a dimitir, y al propio exministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, actual europarlamentario popular y comisario europeo de Acción por el Clima y Energía. Con estos antecedentes una investidura de Rajoy, se puede convertir en una auténtica moción de censura, contra él y contra su partido, aparte de que es imposible, diga lo que diga el portavoz parlamento popular Rafael Hernando, que puedan producirse unas negociaciones con Ciudadanos para estudiar posibles pactos con vistas a la gobernabilidad. El portavoz de Ciudadanos Juan Carlos Girauta, ya ha adelantado que, en efecto, Rajoy no es el más idóneo para abanderar un proceso de regeneración, mientras las tramas de corrupción de su partido son la “comidilla” diaria.

Es decir que si difícil estaba la investidura, nada de lo que está sucediendo aclara la situación a menos que irremediablemente vayamos a unas nuevas elecciones, convencidos además, de que el panorama que salga de estas elecciones no va a cambiar mucho… Hoy, la situación de Rajoy es insostenible…

Bandeja de Entrada.- Varios fieles lectores de esta crónica se quejan de que este lunes me haya hecho eco de la alarma que un posible gobierno PSOE -Podemos ha provocado en la Comisión Europea, en los órganos de decisión de Bruselas, y en la prensa de Alemania, Bélgica, Italia y Gran Bretaña. La posición de periódicos de influencia y prestigio, como el alemán Frankfurter Allegemaine Zeitung, ha provocado una reacción airada contra este cronista que, simplemente, se ha limitado a transmitir información. Información, que no tiene que compartir necesariamente este cronista pero que cree que es importante que se conozca, para tener los máximos datos informativos posibles.