Pablo Iglesias aprieta, mientras Europa se alarma

Pablo Iglesias, en un intento de salvar un posible “Gobierno de Coalición y de Progreso” con el PSOE y con Unidad Popular e Izquierda Unida, ha hecho público este lunes, que su partido y el de Alberto Garzón tienen que ocupar, además de la vicepresidencia que sería para el propio Iglesias, al menos, la mitad de los Ministerios para que entre “savia nueva en los órganos de poder del Estado”. Aparte de esta exigencia, planteada cuarenta y ocho horas antes de que el Rey comience su segunda ronda de consultas para encontrar un candidato a la investidura, no habrá líneas rojas, aparte de la petición de un referéndum para Cataluña, el reconocimiento del derecho a decidir y la creación de un Ministerio de las Nacionalidades que ocuparía el catalán de En Comu Podem en el Congreso Xavier Domenech.

“No es el momento ahora de hablar de sillones y de Ministerios“, confesaba a este cronista Pedro Sánchez, el domingo por la tarde, antes de que hablase poco más de un cuarto de hora con el líder de Podemos Pablo Iglesias, con el que no pudo conectar por la mañana. Sánchez que manifestaba su sorpresa de que los sillones fuesen lo primero que saliese a relucir en un hipotético Gobierno de coalición de izquierdas” cuando lo importante es lo que vamos a hacer, qué programa vamos a compartir, y qué metas tenemos que alcanzar”. Sorprendido por la actitud de Rajoy de rechazar la investidura el pasado viernes, su tesis es que ”seguimos estando en el tiempo de Rajoy“. Presionado por las prisas de Iglesias, Sánchez confesaba que tiene su propio calendario que cumplirá sin ningún tipo de chantajes e insistiendo en que todavía, no habían empezado las negociaciones. Empezarán cuando Rajoy “vaya o se vaya” o cuando se lo pida Su Majestad el Rey.

Mientras tanto, son el mundo económico, Bruselas, y la gran prensa internacional los que ya han dado la señal de alarma ante la prolongación de la crisis política en España y la falta de un acuerdo para la formación de un Gobierno estable después de cinco semanas de las elecciones generales, caso inédito en la España del bipartidismo. Desde Davos, el presidente del BBVA, Francisco González, le ha confesado al enviado especial del diario El Mundo, Carlos Segovia, que “la solución a la crisis española debe encontrarse en los tres partidos que creen en la economía de mercado”, en lo que es, una clara apuesta por la “Gran Coalición” que viene pregonando Rajoy pero para la que ha hecho poco para que prospere. ”Hasta que no se sepa qué Gobierno vamos a tener, -dice el capo del BBVA- vamos a ésta en un “impasse” en las inversiones”. Desde Bruselas, después del llamamiento del presidente de la Comisión Jean Claude Juncker para que se forme un Gobierno estable cuanto antes, ha llegado ya a Española advertencia del riesgo inminente que se cierne sobre la economía española por la inestabilidad que se ha instalado en España desde el pasado 20 de Diciembre, agravada por la ausencia de soluciones por la crisis política.

En fin, desde Alemania se advierte que España no sólo está en peligro el repunte económico, que aún se asienta sobre unos pilares frágiles, puesto que se financia principalmente por el consumo, los bajos precios del petróleo y el turismo floreciente. “Si llega a darse una participación gubernamental de Podemos bajo liderazgo socialista, -señala el periódico Fraankfurter Allegemaine Zeitungh -amenaza con producirse a continuación una recesión en el resto de Europa y para la moneda común”.

Los populistas españoles de izquierda, dice el periódico, están preparando con sus “partidos hermanos”, que van desde el la formación griega Syriza hasta el Bloque de Izquierda portugués, una “conferencia europea” de partidos de ideas afines que deberá celebrarse en febrero en Madrid. Su objetivo es establecer una “red anti-austeridad” en el continente. La idea es impulsar, según dicen, “una Europa verdaderamente democrática” y poner fin así de una vez por todas a las fechorías de los comisarios del ahorro como Wolfgang Schäuble. Como garantes para este proyecto se ofrecen el exministro griego Giannis Varoufakis y la “okupa” y actual alcaldesa de Barcelona Ada Colau.

“Pero son precisamente estas recetas las que rápidamente arrastrarían de nuevo a la crisis a los países del sur de Europa, que siguen siendo inestables. Los autoproclamados rescatadores del Estado de bienestar no necesitarían mucho tiempo para volver a arruinarlo – sólo para tener que extender luego de nuevo la mano para obtener préstamos de los socios -. En España, a pesar de que aún no hay un nuevo Gobierno, esto ya no es una idea abstracta. Cataluña está en quiebra. Y desde las últimas elecciones regionales, Podemos y compañía determinan el rumbo económico y socio-político en grandes partes del país. Los antisistema están por tanto dentro del sistema. Y ahora también disponen de una quinta parte de los escaños en el Parlamento nacional.

Para el “FAZ” la oferta que le ha hecho Podemos a Pedro Sánchez es una “oferta envenenada”, algo con lo que viene a coincidir el Financial Times, que sostiene que “la medida por sorpresa de Pablo Iglesias, releja en parte consideraciones tácticas y va dirigida a avivar tensiones dentro del Partido Socialista y desviar las presiones internas que se han estado acumulando dentro del propio Podemos”.