Semana de espera: entre Felipe y Rivera

Se esperaba este domingo un artículo del exsecretario general del PSOE Felipe González sobre la propuesta de Pablo Iglesias de formar un Gobierno de coalición presidido por Pedro Sánchez, con él de vicepresidente y con media docena de ministros de Podemos, entre ellos, uno de ministro de Nacionalidades. Que si ha pasado una mala racha de salud, que si una operación de cataratas complicada en un párpado, que si había que esperar un poco, que todo llegará, y que en efecto, habrá pronunciamiento de González, discutido, pero el dirigente más respetado en el PSOE y el que más influencia puede tener sobre Pedro Sánchez.

A la espera de Felipe, El País publica este domingo una discutida encuesta cuyos resultados han levantado todo tipo de polémica: el 49% de los españoles prefiere un Gobierno presidido por el PP con apoyo del PSOE y Ciudadanos, y el 44% lo rechaza. El 36% apoya a un Gobierno de progreso presidido por Pedro Sánchez frente a un 58% que lo rechaza.Y, por último, un dato revelador a estas alturas del partido: los españoles ven más fácil una salida a la actual crisis política sin Rajoy (62%) y sin Pedro Sánchez (50%). Pero si no se fueron el 21 de Diciembre cuando los dos perdieron las elecciones, no se van a ir ahora, cuando todo su futuro está en juego y supone su muerte política. Rajoy lleva treinta años en esto, pero Sánchez acaba de llegar y apenas lleva año y medio de secretario general del PSOE.

Pero entre uno y otro, tienen bloqueado el proceso de la investidura. Uno, Rajoy, porque no ha hecho nada o muy poco, para articular esa Gran Coalición del PP con socialistas y con Ciudadanos. Y el otro (Sánchez) porque el sábado a primera hora declaró oficial y unilateralmente, el bloqueo con un ultimátum: no negociará ningún acuerdo, ni acudirá a ninguna investidura, hasta que Rajoy vaya antes, como responsable del partido más votado. O que vaya o se vaya. Pero el bloqueo solo duró horas, las que empleó Sánchez en hablar con todos los barones del partido, para incluir una excepción: a menos que el Rey se lo pida. Junto a la excepción había un párrafo en el que afirmaba que no se aceptarían chantajes (de Podemos, pero sin citarlo) que venía a compensar la primera respuesta de Sánchez a la oferta de Iglesias, una oferta envenenada y, sobre todo, de un desprecio absoluto al PSOE. Una cosa es “tender puentes” y otra muy distinta, dejar que te humillen sin responder con dignidad.

De cualquier modo como este miércoles se inicia por parte del Jefe del Estado, un nuevo periodo de consultas hasta el viernes (vísperas del Comité Federal del PSOE que se celebra en un ambiente tenso y casi de guerra civil, donde se planteará la propuesta de Pablo Iglesias que viene a ser un coche bomba para el PSOE), entre unos y otros, han colocado la pelota en el techo del Palacio de la Zarzuela y junto a ella, toda una serie de incógnitas que tienen que resolver los expertos constitucionalistas, dado que ni no hay ningún candidato a la investidura, no podrán correr los dos meses preceptivos para convocar unas nuevas elecciones, algo que no tenían previsto los padres de la Constitución.

¿Puede obligar el Rey a un candidato a que se presente a la investidura si él no quiere porque sabe que la investidura está destinada al fracaso porque no tiene los suficientes apoyos para que prospere? La Casa del Rey en comunicado oficial hecho público el viernes, a última hora de la tarde, daba cuenta de que, efectivamente, el Jefe del Estado había propuesto a Rajoy, pero que éste había “declinado” a favor de otro candidato, sobre todo a la vista de la propuesta de Iglesias, de la que Sánchez se enteró por boca del Rey, cuando ya la conocía todo el país por rueda de prensa del dirigente de Podemos. Era lo que Iglesias llamaba “sonrisas del destino”, algo así, como que “esa sonrisa del destino ha permitido que yo te apoye y te elija como Presidente del Gobierno”.

Si Sánchez se empeña en que pase antes Rajoy o que se vaya ¿debe y puede entrar el Rey en esa jugada e insistir en que el dirigente socialista vaya a la investidura cuando ni siquiera éste ha comenzado las negociaciones y no sabe a ciencia cierta con qué apoyos cuenta seguro, y si va a ser el vicepresidente que la ha ofrecido la Presidencia, el que realmente manda en esa coalición PSOE-Podemos? ¿Puede optar por una tercera opción y pedírselo a Albert Rivera (así lo creen muchos dirigentes del partido) simplemente para que corran los plazos?…

Por eso, este domingo los focos de la actualidad se mueven entre Felipe y Rivera… a la espera de que lo pase esta semana que, comienza el lunes con una nueva entrevista del Rey con el Presidente de las Cortes y se cierra el sábado con una reunión del Comité Federal del PSOE.