Rajoy prepara la investidura, mientras crecen los rumores y especulaciones

El presidente del Gobierno en funciones Mariano Rajoy, que cerrará este viernes la ronda de consultas que Su Majestad el Rey inició a principio de semana con los representantes de todos los grupos políticos, espera ser propuesto la semana que viene para la investidura, por ser el candidato más votado, aunque no tiene posibilidades de ser elegido, especialmente por la oposición del PSOE que ha repetido en varias ocasiones que ni le votará ni se abstendrá, con lo cual su candidatura está destinada al fracaso. Igual posición tomará Ciudadanos que ha intentado hacer de puente entre socialistas y populares, sin conseguir absolutamente nada.

Desde la Moncloa no se entiende la posición de Sánchez, que hasta ahora se ha negado a mantener ningún tipo de contacto con Rajoy, ni siquiera para oír ninguna propuesta. En este sentido, fuentes autorizadas insisten en que Rajoy no puede hacer más de lo que ha hecho, ya que todos sus intentos de contactos han resultado fallidos y se han encontrado con un Sánchez dispuesto a hablar con todos, excepto con el Partido Popular. Algo que puso de manifiesto desde el primer encuentro que tuvo lugar, días después de las elecciones del 20 de Diciembre, en la Moncloa, al negarse, incluso, a oír ningún tipo de propuesta. Fue de los encuentros más breves que el Presidente del Gobierno ha mantenido con nadie y, tan tenso, que no quiso oír ningún tipo de propuesta. Esto tiene desconcertado al actual Presidente del Gobierno en funciones, ya que cualquier intento de acercamiento, ha sido recibido con un “no, no y no”.

Ese portazo que desde antes de Navidades le dio Sánchez a Rajoy, seguido de otros no menos sonoros, ha frenado al Presidente del Gobierno en funciones a seguir sus contactos, consciente de que está, y sin poderlo remediar, en una situación de bloqueo.”Rajoy no está paralizado, simplemente es consciente de que no puede avanzar más y que las propuestas para un posible pacto de coalición PP- PSOE- Ciudadanos no las hará públicas hasta el debate de investidura. Cada vez que ha adelantado algo ha recibido una rotunda negativa, cuando no, una descalificación personal, insisten fuentes de la Moncloa. En estos momentos, la posición de Rajoy, según esas fuentes, es que ese debate de investidura se produzca cuanto antes, probablemente en la primera semana de Febrero.

A partir de ese debate se iniciará el plazo de dos meses hacia unas nuevas elecciones si ningún candidato resulta investido Presidente. Tras el fracaso de Rajoy se abre la oportunidad de Sánchez, una oportunidad que el secretaria general del PSOE, se viene trabajando desde hace semanas con gestos hacia el PNV, que prácticamente da por hecho su voto, hacia Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y Convergencia, prestándoles dos senadores a cada partido, para que puedan constituir grupo Parlamentario, y suavizando su posición hacia Podemos y Compromís en la formación de grupos, aunque al final sólo ha sido un gesto ante la oposición, y la mayoría del PP y de Ciudadanos.

Todos esos gestos indican que Sánchez está moviendo sus piezas en su desesperado intento de formar ese “Gobierno de progreso” o “pacto a la portuguesa”, frente a las reticencias de muchos de los barones socialistas que creen que no logrará su objetivo porque, todavía, Podemos, no se ha alejado de esa línea roja del derecho a decidir y de la celebración de un referéndum en Cataluña. En las consultas de este miércoles tanto la representante de “Mareas” como el de Unidad Popular-Izquierda Unida, Alberto Garzón, han manifestado su intención de apoyar la formación de un “Gobierno de izquierdas”. Ese Gobierno de izquierdas presidido por Sánchez y movimientos internos en el Partido Popular, son el rum-rum de la jornada. El rumor que afecta al PP, se refiere a supuestos contactos de algunos dirigentes populares con responsables socialistas sobre supuestos sondeos de una posible retirada de Rajoy para dar paso a García-Margallo, un candidato que en el PSOE no produciría ningún rechazo y que además reanudaría los contactos para una posible concesión de un Pacto Fiscal para Cataluña.

De todas formas, el equipo de Rajoy ha comenzado a preparar toda la documentación para el debate de investidura, un debate que contendrá un balance de lo que ha sido la legislatura popular, y propuestas concretas para el crecimiento económico, creación de empleo y reformas de regeneración democrática que pueden ser aceptadas tanto por Ciudadanos como por el PSOE.