Los socialistas niegan a Rajoy por tercera vez

Por tercera vez los socialistas han dicho que no a Rajoy para la formación de un nuevo Gobierno en el que entrase el PSOE. En esta ocasión la propuesta del Presidente del Gobierno en funciones ha sido más concreta que en otras ocasiones ya que ha hablado de un la nueva propuesta de Rajoy de formar un Ejecutivo de amplio espectro que cuente con el apoyo de 200 escaños para “dar estabilidad al paso y garantizar la unidad de España, la soberanía nacional y la igualdad entre los españoles, así como el apoyo al crecimiento económico sostenido y estable y mantener una posición clara en la Unión Europea”.

La propuesta se producía después del último Consejo de Ministros del año, en vísperas de unas cortas vacaciones hasta el día de Reyes, y fue rechazada minutos más tarde por el secretario de organización del PSOE Cesar Luena argumentando que el Comité Federal del partido, casi por unanimidad, había rechazado apoyar un Gobierno de Mariano Rajoy. Esta es la tercera vez que los socialistas anuncian su negativa a colaborar con el Presidente en funciones. La primera fue inmediatamente después de las elecciones cuando Sánchez en un breve encuentro de apenas un cuarto de hora con Rajoy le anunció, sin oír ninguna proposición por parte del Presidente, que el PSOE creía que Rajoy, debería intentarlo pero que ellos estarían en la oposición. La segunda se produjo en la reunión de este lunes del Comité Federal donde se marcaron las líneas rojas para la negociación con una posible salida de un gobierno de izquierdas.

Aunque, todavía, queda un amplio margen de maniobra para encontrar una salida para la formación de Gobierno, tal como se están moviendo las fichas en el complicado ajedrez de la política nacional, no hay que descartar que la única salida sea convocar unas nuevas elecciones que no quiere ninguno de los dos grandes partidos y que sólo desean los dirigentes de Podemos que han centrado toda su estrategia en la necesidad de celebrar un referéndum en Cataluña, sabiendo como saben, que no se puede realizar sin una reforma previa de la Constitución. Los de Pablo Iglesias están convencidos de que esas nuevas elecciones les beneficiaría, ya que han venido sosteniendo que en las elecciones del 20 de Diciembre les faltó sólo una semana y algún otro debate para dar el “sorpasso” y colocarse por delante de los socialistas, como segunda fuerza política, en un proceso de práctica extinción del PSOE, como ha sucedido en Grecia con el Pasok.

Unas nuevas elecciones obligaría al Partido Popular como recordó el expresidente Aznar a replantearse el nombre del candidato “Si Rajoy es incapaz de formar Gobierno -llegó a decirte el expresidente- habrá que plantearse cuál es la cabecera de cartel de las nuevas elecciones”. Eso lo ha resuelto Rajoy anunciando este martes que está dispuesto a presentarse de nuevo, algo que probablemente, a pesar de las reticencias de Aznar, no será muy discutido en el partido. En ese escenario el problema lo tiene Sánchez, en ese aquelarre que se ha iniciado contra el actual secretario general elegido hace sólo 17 meses. Sánchez que ha sido objeto de todo tipo de humillaciones por quienes no aceptan su liderazgo y que, en cierto modo, ha sido colocado en “lista de espera”, ha recordado que son muchos los compañeros de su partido que han pactado con Podemos y que deben su cargo en Autonomías y Alcaldías a Pablo Iglesias. A ninguno se le puso ningún tipo de línea roja, aunque es verdad, que esa obsesión repentina de Iglesias por defender el Referéndum catalán (vía Ada Colau) ha complicado, aun más, la situación.

A Sánchez no le han dejado margen de maniobra, le han hecho la vida imposible, le han traicionado los mismos que él metió en la Ejecutiva y han iniciado una cacería del candidato en el peor momento posible, no sólo para resolver la actual crisis política, sino para la supervivencia del propio partido. Es verdad que el 21 de Diciembre debería haber puesto su cargo a disposición del partido, para que éste decidiese, dadas las circunstancias, qué hacer. Debería haber dimitido él y el líder del PP Mariano Rajoy. Los dos, como ocurrió en Gran Bretaña en las últimas elecciones con los liberales y los laboristas. Los endiablados resultados del 20 de Diciembre, han permitido que la opinión pública no haya insistido en ese tema. Pero lo que es imperdonable es el espectáculo del PSOE ahora…