¿Rebelión, sedición, traición?: Otro 23F, disfrazado de 9N

Un año después de la ilegal consulta soberanista del 9 de Noviembre, que forzó las elecciones plebiscitaria del pasado 27 de Septiembre, el Parlament catalán ha aprobado este Lunes por mayoría absoluta ( Junts pel si y CUP ), una resolución independentista en la que se anuncia el inicio de la escisión de Cataluña de España , la progresiva desconexión de la legalidad española, la desobediencia civil y la rebeldía, con la consiguiente descalificación del Tribunal Constitucional al que no se reconoce ningún tipo de autoridad.

Es decir, todo un intento de golpe de estado (por ahora, sin violencia) que tiene algún punto de coincidencia, con el que se produjo hace 34 años, con la entrada del teniente coronel de la Guardia Civil, Antonio Tejero, en el Parlamento nacional para, entre otras cosas, terminar con el llamado Estado de las Autonomias. Gracias a ese Estado de las Autonomias, que ha sido enterrado este Lunes en el Parlament, Cataluña ha alcanzado los más altos techos de competencias de toda su historia, algo que jamás pudieron soñar los que hoy, acaban de terminar con ellas, al violar la Constitucion Española en la que se basa el Gobierno de la Generalitat y el propio Parlamento autonómico.

Este Lunes histórico, al que nunca se debió haber llegado aunque muchos creyeron que estábamos simplemente ante un suflé ,que se iría diluyendo poco a poco, plantea un claro debate sobre si estamos ante un golpe de estado ya consumado, ante un intento de golpe de estado pacifico y perfectamente planificado, ante una rebelión como sostiene el Ministro de Asuntos Exteriores García Margallo, ante un verdadero golpe de Estado ( aunque falte la característica de la violencia) o ante un golpe de estado institucional, ante una sedición , ante un “golpe al estado”, o ante un acto de traición a la Constitución , que permite la existencia de la Generalitat, la del Parlamento autonómico y la que, en su nombre, regula las competencias de la propia Autonomía.

Casi todas las acepciones han sido citadas de pasada por el Presidente de la Generalitat en su discurso de investidura que, con toda seguridad, no servirá para ser reelegido, por la oposición de la CUP, Presidente de algo que no se sabe muy bien a menos que nos refiramos a un ente que pretende ser República independiente de Cataluña, si el proceso iniciado este Lunes culmina de ese modo. Sorprendente declaración independentista que, en principio, ha sido realizada por dos formaciones políticas, apoyadas por el 48% de la población catalana (frente al 52%). Es más, los que votaron a la plataforma en la que se ha ocultado Artur Mas como numero cuatro, no han votado casi nada de lo que contiene la declaración aprobada , redactada por la CUP e impuesta a “Junts pel si”, incluida esa Republica catalana de la que los votantes convergentes no habían oído hablar, hasta ahora.

De cualquier forma a partir de hoy, este país entra en una órbita de inestabilidad y de peligro, de una gravedad que muchos no quieren ver, quieren ignorar, o quieren ocultar con versionmes distorsionada de la realidad. Lo de hoy pone en peligro todo lo que se construyó con la Constitución de l978. Si hay que buscar algún precedente tenemos que ir al año 1934 cuando el Presidente de la Generalitat catalana, Lluís Companys, cuyo 75 aniversario de su muerte se ha celebrado con profusión en Octubre, proclama desde el balcón del Palacio de la Generalitat la independencia de la “republica catalana dentro de la Republica Federal española”, matización que se introdujo a última hora por consejo de Manuel Azaña, ex Presidente de la Segunda Republica española.

La rebelión de Companys dura veinticuatro horas. Se encarga de reprimirla el general Batet que se niega a acatar las órdenes de Companys. Los choques en las calles, especialmente en la, Plaza de San Jaime, ocasionan 96 muertos y 362 heridos. Condenado a treinta años de prisión por “rebelión”, es puesto en libertad cuando gana el Frente Popular en l936. En Febrero de 1939 cuando, en plena guerra civil, las tropas de Franco están a punto de ocupar Cataluña, Companys cruza los Pirineos y se refugia en Francia que, ocupada por los nazis, es detenido por las SS, entregado a España, y fusilado por “auxilio a la rebelión militar” en el castillo de Montjuic en Barcelona el 15 de Octubre de 1940.

El nuevo Companys es Artur Mas. Con una diferencia: Companys no sabía lo que era la corrupción, su partido no tenia dentro una banda criminal como tiene Convergencia (versión judicial) encabezada por Jordi Pujo, considerado el nuevo Padre de la Patria catalana y por sus hijos, elementos importantes de la banda, y la España de los años treinta del siglo pasado no es la España del siglo XXI … pero, a pesar de eso…