Días de desconciertos: se buscan ministros de Defensa

Hay días desconcertantes, difíciles, confusos, en los que es difícil, casi imposible, entender e interpretar lo que pasa. Este miércoles ha sido uno de ellos, un día realmente desconcertante. El presidente del Gobierno Mariano Rajoy, que sigue con su discurso de la prima de riesgo, del rescate y de la recuperación económica, y que reconoce que continúa obsesionado con la economía, dice, sin embargo, que estamos en estos momentos, ante el mayor desafío que ha vivido la Nación española en décadas, y no precisamente por la economía, sino por la política. Cómo será la situación que sus ministros, sin ningún tipo de reparos, aseguran que no desfilará la Guardia Civil por la Diagonal de Barcelona, aunque estemos, con el proceso de independencia de Cataluña, ante un golpe de estado y una sublevación que, según el ministro de Exteriores, debe ser sofocada.

Sostiene el prestigioso jurista José Luis Manzanares, consejero permanente del Consejo de Estado, y ex magistrado del Tribunal Constitucional, en este mismo medio informativo republica.com, que el delito de rebelión castiga a quienes “se alzasen violenta y públicamente” para conseguir determinados fines, entre ellos “declarar la independencia de una parte del territorio nacional” (art. 472 del Ccódigo Penal). Las penas de prisión para los inductores y promotores pueden llegar, recuerda Manzanares, a quince años y subirían a treinta si, por ejemplo, se esgrimiesen armas, hubiera combates o se hubiese ejercido violencia grave contra las personas (art. 473). Las manifestaciones a favor de la independencia de Cataluña han sido pacíficas hasta ahora.

Cómo parar una rebelión como dice el ministro de Asuntos Exteriores, tiene muchas interpretaciones, hasta el punto que este jueves, se reúne el Pleno del Tribunal Constitucional para estudiar los recursos de amparo presentados por PP, PSC y Ciudadanos, contra los actos de la Mesa del Parlamento que permitirán debatir el próximo lunes la propuesta de resolución que inicia el proceso independentista catalán y en todo caso, la petición de que se suspenda el acuerdo de la Mesa que permitiría tratar la propuesta de resolución en el Pleno del Parlamento de ese lunes 9 de noviembre. En ese mismo Pleno está convocada la investidura del nuevo Presidente de la Generalitat, a pesar de que, iniciado el periodo de consultas, no hay acuerdo en el nombre de Artur Mas.

Situación desconcertante, en un día donde la noticia más desconcertante ha sido el anuncio de que Podemos ha fichado como futuro ministro de Defensa, y número dos por Zaragoza, a las elecciones generales del 20 de diciembre al ex JEMAD (Jefe del Estado Mayor de la Defensa), al general del Ejército del Aire, José Julio Rodríguez, la máxima autoridad militar en la etapa de la ministra de Defensa Carmen Chacón. “Será un honor que acepte ser mi ministro de Defensa”, le ha presentado el secretario general de Podemos Pablo Iglesias, en su nueva estrategia de llevar la contraria a las encuestas que, en estos momentos, le dan muy pocas posibilidades de que puede superar a los otros tres partidos que pelean la victoria: PP, PSOE y Ciudadanos y nombrar ministros. De todas formas desde el punto de vista de la imagen del partido, una jugada magistral.

El anuncio, una auténtica bomba informativa, ha desconcertado a una opinión pública bombardeada día y noche por una actualidad difícil de digerir, aunque los más sorprendidos hayan sido los socialistas que, con el fichaje de la comandante Zaida Cantera, como número seis por Madrid (nada de mandarla a provincias, Madrid es el puesto ideal para una mujer y además comandante víctima de malos tratos) creían que tenían la gran sorpresa, no solo para los que militan en el PSOE, sino para los que votan socialista.

Ahora, desconcertados, se espera los nombres de los futuros ministros de Defensa que no tendrán más remedio que anunciar tanto Mariano Rajoy como Ciudadanos…Ya que la clave, por lo visto no está como cree en la prima de riesgo, ni en el rescate, ni en la recuperación, económica, sino en conocer, tal como están las cosas, quién va a ser titular de Defensa.