Angela Merkel recompensa a Mariano Rajoy, su alumno modelo

Rodeado de más de tres mil participantes de toda Europa, encuadrados en 750 delegaciones, aclamado por una decena de jefes de Estado y de Gobierno y por once comisarios de la CE, el presidente del Gobierno español Mariano Rajoy, ha recibido el reconocimiento de los máximos responsables de los partidos integrados en la Internacional conservadora europea, la primera alegría que ha tenido en estos últimos meses de conflictos casi diarios, y ha aprovechado la estancia en Madrid de los grandes de Europa, que se han reunido para pasar revista a la agenda más urgente europea, para iniciar la campaña de las elecciones generales que serán convocadas, en Consejo de Ministros extraordinario, el próximo lunes en el Palacio de la Moncloa, tras la disolución de las Cámaras.

Durante las últimas horas, han pasado por el Palacio Municipal de Congresos de la capital española la canciller alemana Angela Merkel, probablemente la mejor aliada de Rajoy, y la que ha intentado frenar las críticas de la Comisiónn al Presupuesto para 2016; el criticado presidente Viktor Orban, representante del sector más derechista de la política europea; Laimdota Straujuma (Letonia) y Enda Kenny (Irlanda), además de los presidentes de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y del Consejo Europeo, Donald Tusk. Igualmente han asistido a la Cumbre Popular, el anterior presidente de la Comisión Hernan Van Rompuy y el expresidente José Manuel Durado Barroso, así como los expresidentes de Francia e Italia, Nicolás Sarkozy y Silvio Berlusconi.

Con esta Cumbre de partidos conservadores de toda Europa (nunca se habían reunido en España tal cantidad de dirigentes europeos), ha comenzado de hecho, la campaña electoral del 20 de diciembre y el apoyo a Mariano Rajoy, puesto de ejemplo de esa política de austeridad tan criticada y que, en cierto modo, va a ser el leit motiv de toda la campaña no sólo por los llamados partidos populistas, sino por el principal partido de la oposición, el PSOE, que cree que la política económica de Rajoy ha dejado en la estacada a cientos de miles de familias, muchas de las cuales, han caído en la pobreza extrema y en la exclusión social.

Todo el entusiasmo que los asistentes han mostrado hacia Rajoy, al que han prestado todo su apoyo (incluida la declaración sobre Cataluña que Juncker ha repetido que quedará fuera de Europa en caso de que se independice de España, porque “España y Europa son dos sueños y dos realidades que van de la mano y este no es el momento de separarnos”), se ha convertido en preocupación al conocerse el pacto de la izquierda en Portugal, donde los socialistas de Antonio Costa han llegado a un acuerdo con los comunistas de Jerónimo de Sousa y el Bloco de Esquerra (BE) y han desplazado a Pedro Pasos Coello, el más votado en las últimas elecciones generales, responsable de la política de austeridad impuesta por Bruselas, y el que ha tenido que lidiar con el rescate del país, que ha supuesto un duro coste social. Algo que ha estado latente en el discurso de Mariano Rajoy que reflejaba ese temor oculto de lo que puede pasar el próximo 20 de diciembre.

Sin embargo, este ha sido su día de gloria, no sólo por el apoyo de sus compañeros europeos de partido, sino sobre todo, por el comportamiento entregado de la canciller Angela Merkel que, como dice la prensas alemana, ha venido a Madrid a recompensar a su alumno modelo español que, sin rechistar ha aplicado al dictado el ahorro impuesto por la Unión Europea, aunque en estos momentos esté pagando por ello (de ahí el peligro de contagio de lo que ha ocurrido en Portugal), con una pérdida de popularidad a pesar del apoyo de la canciller alemana.

“La canciller viajó a Madrid -dice Die Welt– para asistir al congreso del EPP en Madrid”, con lo que apoya demostrativamente a Rajoy en la precampaña electoral. En efecto, éste necesita su ayuda. Rajoy es el alumno modelo de Merkel, pero a cambio, ha tenido que exigirles a sus compatriotas duros sacrificios de ahorro, lo que ha perjudicado su popularidad. El reformador Rajoy podría correr ahora el mismo destino que su homólogo portugués Passos Coelho. En los mercados financieros, la semana pasada circuló el temor a que una coalición de izquierda podría crear unas “condiciones griegas” en el pequeño país situado en el extremo occidental de Europa”.

Si después de las elecciones también en España tomase el timón un gobierno inestable, esto podría provocar nuevas turbulencias en el Sur de Europa. Con sus buenos datos económicos, Rajoy quiere convencer a sus distinguidos visitantes extranjeros de que España ya no es un problema para el viejo continente, sino uno de los países que “hacen avanzar a Europa”, y de esto parece estar convencida su profesora la canciller, que un momento determinado ha exclamado que su alumno Rajoy “ha sabido coger el toro por los cuernos”. En una reunión bilateral celebrada a principios de septiembre en Schloss Meseberg, en Brandeburgo, Merkel y Rajoy parecían una armoniosa pareja disfrutando de una escapada de fin de semana. “Eres fuerte y puedes hacerlo”, animó Merkel a un Rajoy de aspecto un tanto preocupado en el transcurso de la cena oficial. Después de tantos elogios, Rajoy sigue preocupado.