El comisario francés se explica: Aprobados los Presupuestos criticados por Europa

Contra viento y marea, y a seis días de la convocatoria extraordinaria del Consejo de Ministros para la disolución de las Cámaras y fijar la convocatoria oficial de las elecciones generales el 20 de diciembre, el Gobierno, con la oposición de todos los grupos parlamentarios ha aprobado en un Pleno del Congreso de los Diputados, los Prepuestos Generales del Estado para 2016. Unos Presupuestos que tendrá que administrar el Gobierno que salga elegido dentro de dos meses, y que han sido criticados duramente por la Comisión Europea porque no está de acuerdo con las cifras de crecimiento del PIB, porque no contempla ajustes nuevos de 10.000 millones de euros, porque considera excesiva la cifra de recaudación aportada por el Ministerio de Hacienda, y sobre todo, porque no van a cumplirse los objetivos de déficit de este año y del que viene.

Obsesionado con la austeridad, aunque el Presupuesto en lo que queda de año es extraordinariamente laxo en el rigor presupuestario por la alegría económica que se ha introducido, de cara a toda una serie de promesas electorales, el Presidente del Gobierno, ha querido dejar todo atado y bien atado, para el caso de que vengan otros, dicen en su entorno, y el populismo termine con todo lo que se va hecho hasta ahora. Según Bruselas, España podría acabar este año con un déficit del 4,5% (frente al 4,2% comprometido con la Comisión), y con un 3,5% en 2016 (nuevamente por encima del 2,8% pactado). Las tres décimas de desfase de 2015, sumadas a las siete de 2016 se traducen en esos 10.000 millones de euros, con el que tendrá que enfrentarse el nuevo Gobierno. Sorprendentemente ninguna de las 7.600 enmiendas parciales presentadas por la oposición han sido aceptadas en unas cuentas que han contado sólo con los votos del PP. El trámite sólo aceptará unas 200 modificaciones del partido del Gobierno y apenas un dos o tres de la oposición.

Aunque la Comisión Europea, ha pedido que no ocurra lo mismo que en años anteriores, cuando el Gobierno prometió el cumplimiento del déficit y sucedió exactamente lo contrario, no parece que en esto, y en otras peticiones, ni Rajoy, ni de Guindos, ni Montoro, tengan la menor intención de rectificar. En este sentido, parte de la prensa internacional que se hizo eco de la hostilidad europea al Presupuesto español, recoge ahora, siete días después, que la UE se ha limitado a una reprimenda sobre las cuentas españolas unida a muchos elogios por las reformas llevadas a cabo.

Aquí es donde se ha advertido el peso de las familias políticas, sobre la vigilancia presupuestaria. España está en campaña electoral y el primer ministro Mariano Rajoy ha podido contar con la comprensión del comisario europeo para Asuntos Económicos y Monetarios, Valdis Dombrovskis, pero sobre todo, de la canciller alemana Angela Merkel, perteneciente también al grupo popular, del poderoso ministro alemán de Economía Wolfgang Schauble y del presidente de la comisión Jean Claude Juncker. A lo sumo, ha atacado a Madrid el otro comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, el socialista Pierre Moscovici, a quien la prensa conservadora española ha culpado de todo.

Ante las críticas recibidas, el comisario Pierre Moscovici en su blog explica que en el caso de España, Madrid deseó enviar su proyecto antes, el 11 de septiembre. ”La Comisión, en este caso Valdis Dombrowskis y yo, aceptamos desde el pasado de julio acceder a la demanda de las autoridades españolas y dar nuestra opinión por adelantado, con el fin de que esta pudiera tomarse plenamente en cuenta durante el debate presupuestario. Nos mostramos pues flexibles respecto al Gobierno español para permitirle adoptar el presupuesto 2016 antes de las elecciones”. En este asunto, como en cualquier otro -aclara el comisario francés- actúo en nombre del interés general europeo y con una única referencia, las reglas fijadas por el tratado, y eso cualquiera que sea el color político de los gobiernos de los países afectados. Mi actitud no es para nada personal, la opinión sobre España es la de todo el colegio. En nada es subjetiva o ideológica, procede de los textos en vigor, aplicables a todos. “Se basa en un análisis exhaustivo, independiente y preciso de las cifras, que servirá después para un diálogo contradictorio y constructivo con el futuro Gobierno español que saldrá elegido tras las elecciones legislativas en ese país”.

La decisión del Gobierno de presentar las cuentas de forma adelantada para dejarlas aprobadas antes de la convocatoria de elecciones ha sido muy criticada por la oposición, que considera que la intención del PP era dejar “atadas y bien atadas” las cosas en previsión de un cambio de mayorías parlamentarias. Sin embargo, el Ejecutivo ha defendido por activa y por pasiva que su única intención era dar estabilidad, sobre todo de cara a los mercados internacionales, para no perjudicar a la incipiente recuperación que, según pronostica, continuará fortaleciéndose en la próxima legislatura.

  1. Zebulon says:

    No estoy del todo deacuerdo con sus comentarios Sr. Sebastián, lo “jarrones chinos” deben medir mucho sus actos, Cuba es un polvorin.