Tormenta sobre los Presupuestos: “de alumno estrella a burro de la clase”

El informe de la Comisión Europea, sobre los Presupuestos Generales del Estado para 2016, elaborados por el gobierno de Rajoy para intentar cumplir con los criterios de austeridad, según la versión oficial, se ha convertido en piedra de escándalo al denunciar que las cifras no cuadran y que el déficit alcanzará un 4,5% del PIB este año y del 3,5% en 2016, lo que supondría no alcanzar sus objetivos de este año y del próximo por 0,3 y 0,7 puntos porcentuales respectivamente. Algo que el Gobierno español niega con el argumento de que es la Comisión la que suele equivocarse en sus cálculos.

El informe, que al final ha intentado parar el presidente de la Comisión Jean Claude Juncker para no perjudicar electoralmente al Partido Popular, ha producido una auténtica tormenta mediática, en tanto, la política económica española es puesta de ejemplo de eficacia, en ese camino de reformas y recortes impuesto por el Banco Central Europeo, el Fondo Monetario Internacional y la Comisión europea. El informe ha producido igualmente la reacción de la oposición hasta el punto que el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez ha pedido la comparecencia del Presidente del Gobierno para que explique cómo ha introducido “tantas mentiras y embustes” en unos Presupuestos que condicionará el mandato del Gobierno que salga elegido el próximo 20 de diciembre. Según Sánchez la Comisión Europea ha dado la razón a los que “decíamos que estos Presupuestos eran falsos, electoralistas y precipitados” .El ejecutivo comunitario calcula que tendrán que introducirse en el Presupuesto recortes por un total de 10.000 millones de euros.

Tan duros como Sánchez quizás sean los comentarios de dos de los periódicos que tienen su sede en Nueva York: el New York Times y el Wall Street Journal, precisamente en el día que el presidente del Gobierno español Mariano Rajoy se encuentra en la ciudad norteamericana, presidiendo el Consejo de Seguridad, en el que se ha aprobado una nueva resolución (la 2.242) sobre la situación de la mujer en países que viven situaciones de conflicto. Las críticas de la Comisión al proyecto de Presupuesto para 2016, un Presupuesto que el Presidente del Gobierno ha querido hacer, según su versión por responsabilidad y coherencia, han venido a coincidir con esa intervención que inaugura el papel de España en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

“España se arriesga a pasar de ser el alumno estrella de la eurozona al burro de la clase” afirma The New York Times, que añade que a pesar del sólido crecimiento económico, es probable que nuestro país incumpla el objetivo de déficit presupuestario marcado por la Unión Europeo para este año y el próximo. Pierre Moscovici, comisario de Asuntos Económicos de la Unión Europea, advirtió que el déficit del año próximo podría superar el objetivo del 2,8% del PIB en 70 puntos básicos. Y la Comisión no es la primera en señalar el riesgo. La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal, el organismo español independiente de control fiscal, dice que la baja inflación y el insuficiente crecimiento de los sueldos han creado un agujero en las cuentas. Estima que el déficit de la Seguridad Social podría alcanzar el 1,3% del PIB este año, frente al objetivo del 0,6%. El otro problema son las finanzas autonómicas, que Standard and Poor’s espera que acaben el año con un déficit del 1,3% del PIB, casi el doble del objetivo previsto por Madrid.

“Un déficit presupuestario mayor del esperado podría empañar la reputación española de disciplina fiscal, pero solo ligeramente” matiza el diario que sostiene que la clave es estabilizar la deuda pública española, que se está acercando al 100% del PIB. Para esto hace falta mucho más que asegurarse de que las cuentas cuadran en un año concreto. España necesita adoptar reformas de carácter más integral. Parece que algo no funciona en el sistema de financiación autonómico: no queda claro si las Autonomías no son lo suficientemente disciplinadas a la hora de gastar o si es que no obtienen suficientes recursos del Gobierno central. Para acabar con el déficit de la Seguridad Social harán falta más recortes o mayores impuestos”.

Más comprensivo es The Wall Street Journal que pone el acento en el momento delicado electoralmente, en que se produce la petición de la Comisión para que se introduzcan cambios en los Presupuestos ya que la medida podría provocar un enfrentamiento entre la UE y el Gobierno español, que se ha apresurado en defender su trayectoria tras los comentarios de los responsables comunitarios.