Cataluña: ¡ojo que Europa dice que no está para experimentos!

En el Parlamento europeo y en Estrasburgo, dos de los principales dirigentes de la Europa actual, la canciller alemana Angela Merkel y el presidente francés François Hollande, en el 25 aniversario de la reunificación alemana, han querido llamar la atención sobre el resurgir del nacionalismo y, utilizando una conocida frase del expresidente francés François Mitterrand, han subrayado que “el nacionalismo es la guerra”. Simultáneamente el rey español Felipe VI, que había mantenido previamente, un encuentro tanto con Merkel como con Hollande, hacía profesión de fe de una España unida, precisamente cuando más fuerte es la ofensiva de los independentistas catalanes para separarse de España.

Para los dos dirigentes europeos los nacionalismos conducen a la guerra y para Hollande, además, “el secesionismo lleva al declive”. Esto último ha querido destacarlo mirando, sobre todo, a lo que está sucediendo en Cataluña, con su proyecto de independizarse de España y de incorporarse como un nuevo país a Europa; un proyecto que no responde a lo que, en estos momentos, es Europa y a lo que pretende y debe ser en el futuro.

En este sentido, el Rey ha querido dirigirse a la UE, en su primer discurso pronunciado en el Parlamento europeo como Jefe de un Estado unido asegurando que “Europa se ha construido sobre la voluntad de sumar y no de restar; de aunar y no dividir; de saber compartir y ser solidarios”. “Tengan pues, señorías, la seguridad – ha remarcado – de poder contar con una España leal y responsable hacia el proyecto europeo; con una España unida y orgullosa de su diversidad; con una España solidaria y respetuosa con el Estado de derecho”, ha insistido en un importante discurso que ha coincidido con la preocupación de Merkel y Hollande por un nacionalismo que está asociado a conflictos y guerras. La alarma de la Canciller y del Presidente francés no deja de ser una advertencia a los independentistas catalanes.

Probablemente, es un sector de la prensa alemana y francesa el que más preocupado está por el tema nacionalista en una Europa en crisis por la propia crisis económica y, desde hace meses, por el problema de los refugiados al que no se le ha sabido dar una respuesta rápida y de acuerdo con los principios humanitarios de la Unión. Estos días en Europa, se escuchan tanto vítores que ensalzan la unidad como preocupaciones por los movimientos secesionistas. Mientras que los alemanes celebran un cuarto de siglo de su nueva unidad, en otras partes de Europa van en aumento las fuerzas centrófugas. “En particular – se encarga de reseñar el periódico alemán Die Welt la situación entre los españoles y catalanes no se encuentra en su mejor momento. Los separatistas en torno al mandamás regional Artur Mas, no han logrado captar ni siquiera la mitad de los votos en las elecciones autonómicas celebradas a finales de septiembre. No obstante, el político se dispone a mantener su “hoja de ruta hacia la independencia” en los próximos 18 meses.

El proyecto independentista, insiste el periódico alemán, no sólo es un asunto altamente delicado desde el punto de vista político y un paso atrás en el núcleo europeo, donde las tendencias particularistas se creían ya superadas. La sorprendentemente alta participación electoral y el apretado resultado revelan también cuán profunda es la división en España. A la cuarta economía de la zona euro, que acaba de dejar atrás los años de severa crisis económica, se le presentan así unas condiciones muy adversas. Por lo tanto, el riesgo de que la supuesta hoja de ruta hacia la libertad conduzca, en un abrir y cerrar de ojos, hacia la próxima crisis es grande, tanto para España como para Cataluña. En consecuencia, una secesión sería muy dolorosa para el resto del país. Políticamente, una secesión también daría lugar a turbulencias. Cataluña no podría aspirar a ser automáticamente un miembro de la Unión Europea y, por lo tanto, también el euro pertenecería al pasado.

Casi nadie entre los europeos quiere imaginarse, es el mensaje que por su parte, lanza el Frankfurter Allgemaine Zeitung, una secesión catalana de España, y mucho menos en vista del desafío que plantea la llegada de más refugiados. Políticamente, la próxima legislatura es una aventura de resultado incierto para Cataluña. La pasividad de Rajoy ha sido criticada, con razón: a un Presidente del Gobierno se le tiene que ocurrir algo más. En ambos lados se necesita tener imaginación y la grandeza propia de un hombre de Estado. Hablar y negociar, otra cosa no queda.

Mientras tanto, al margen de esa alarma y preocupación europea, Artur Mas sigue con lo suyo, intentando convencer a los europeos de las razones históricas de la independencia y, en un artículo en el periódico británico The Guardian argumenta que los catalanes han tenido una identidad independiente desde el siglo XI. “Tuvimos parlamento antes que Reino Unido. Hemos tenido un Presidente de la Generalitat (el gobierno de Cataluña) desde 1359, y estoy orgulloso de ser el sucesor número 129 de ese cargo. Nuestro idioma, el catalán, ha estado perseguido desde 1714 y fue prohibido durante los 40 años de la dictadura de Franco; pero es hoy la novena lengua más hablada en la Unión Europea, con más hablantes que el sueco, el finés, el danés o el griego…” Muchísimos hablantes, sí, pero demasiados discrepantes del proyecto.

De todas formas y, ajeno a todo, Mas en una declaración al digital Político, en su edición europea, explica este jueves que habrá una declaración de inicio del proceso de independencia. Que será “enviada a las autoridades españolas y europeas, así como a instituciones internacionales, para “dejar claro que el proceso ha empezado”, y para reafirmar su “compromiso con la negociación y con conseguir una transición gradual y ordenada que no afecte a ninguna de las partes afectadas”.

Ajeno a todo él sigue con su guerra particular.

  1. Rulo says:

    Hola, perdona si estábamos cerrados. Estamos abiertos todos los días de 12 a 20,30. Pasad cuando queráis, os gustará.