El porqué de la desafección y la antipolítica

“Los hombres de esta hora, miembros de una sociedad que se desestructura se siente inclinados y dedican sus mayores cuidados a lo privado; lo público no les agrada y mucho menos cautiva. La vida pública únicamente merece su atención cuando depara oportunidades personales de empleo. El hombre se aparta de la política, en la misma medida que la política, que antes se alejó de la realidad, lo hace del hombre. Hoy la política se transforma a tal velocidad que ni tan siquiera sus profesionales son capaces de aprehenderla y de obrar en consecuencia. Protagoniza un cambio sobre el que nadie cabalga. Pronto será “res nullius”, pronto permanecerá en medio de la calle a la espera de que alguien la comprenda y la rescate en lo que ya tiene de nuevo y de distinto”.

La cita pertenece al libro “Desafección, posdemocracia, antipolítica” (Ediciones Encuentro 2015), presentado recientemente por José Miguel Ortí Bordás. Para quien sea joven, o a estas alturas, lo haya olvidado, Ortí Bordás fue uno de los hombres claves de la Transición, que desde dentro del sistema, y como colaborador estrecho de Torcuato Fernández, el guionista de ese tránsito político, contribuyó sobre todo, por el conocimiento del Antiguo Régimen, a desmontar lo anterior y ayudó a lo que venía: a hacer de España un país democrático, libre y feliz. Retirado ya de la vida política se dedica a reflexionar sobre lo que pasa, y éste es el segundo ensayo político que publica, después de unas Memorias reveladoras (La Transición desde dentro) y de su libro publicado hace dos años “Oligarquía y Sumisión”.

En el libro que dedica a lo que llama en términos amplios ” desafección”, Ortí Bordás no sólo se refiere a la desafección de lo público, sino sobre todo a la desafección por la política en todas sus manifestaciones, especialmente de las Instituciones. Un fenómeno que es universal pero que en nuestro país está adquiriendo últimamente una gravedad preocupante. Ortí estudia fenómenos que se vienen dando desde hace tiempo y de forma cada vez más acentuada en los países occidentales: la desafección de grandes masas de personas hacia la política, que viene a sustituir “lo aceptado, lo cumulativo y lo digno de adhesión”. Es una tendencia bastante generalizada, que en España se refleja con especial crudeza en el surgimiento de grupos antisistema y populistas que se vieron alimentados además por la crisis económica.

Son muchos los que “odian el lado más oscuro y más salvaje de la economía, temen al instinto depredador que asemeja haberse apoderado de ella (…) y sienten una indisimulable animosidad hacia la industria financiera”. El hombre común no entiende la complicación de la vida, no solo económica “ha sido subyugado por la televisión y absorbido por Internet. Radicado en el duradero espesor del instante, se nutre de visiones fragmentadas, de meros fogonazos descontextualizado, de imágenes fugaces que se superponen y aniquilan.

Para nuestro autor fue la crisis económica de 2007 la que actuó de catalizador .El rechazo social que levantaron las medidas adoptadas por los distintos gobernantes, incluidos los “mandarines de Bruselas”, elevaron la desafección a límites desconocidos. Porque los ciudadanos fueron conscientes de que la crisis se debió al desmesurado afán de lucro de los bancos y de la industria financiera y porque debió ser evitada a poco que los responsables políticos hubieran actuado con la diligencia debida.

  1. Cateto says:

    Teniendo en cuenta sus criterios habituales, Sr. Sebastián, me llama la atención bastante el contenido de este artículo. La figura de Aznar está, en mi opinión, definitivamente liquidada en la política española, y es llamativo ver a estas alturas intentos de volver a presentarle como una gran autoridad moral para la regeneración de la derecha española. Si ésta es la persona llamada a encontrar la salida tras la la “desidia e inmovilismo” de Rajoy, apañados vamos. Aznar, como Esperanza Aguirre, no estaban de oyentes en los años en que Bárcena y la red Gurtel hacían su agosto.

  2. Agromenawer says:

    Aznar, el que calificó de amigo extravagante al megaterrorista Gadaffi, va a venir ahora a salvar al partido corrupto. Como si no tuviera importancia que todos, TODOS, los tesoreros del PP hayan sido imputados por financiación ilegal. Deben pensar que los votantes de derechas tienen memoria de pez y la dignidad de una anchoa en salazón. Es posible que tengan razón en muchos casos, a tenor de la encuestas, pero también es posible que se den el gran batacazo, a tenor de lo que esas mismas encuestas vienen diciendo de Ciudadanos…

  3. Fletcher Christian says:

    Sr. Sebastián, se equivoca usted en el tono del artículo. Estudios de administración del Estado ya existen, pero FAES está intentando montar (y en ello está) en Madrid una Universidad de inspiración neoliberal. Esto no son más que los primeros pasos. Hace unos meses ya presentó la solicitud ante el consejo de universidades. No hay ninguna intención de hacer una Escuela de Altos Funcionarios, sino de cuadros dirigentes con ideología muy concreta. No nos engañemos, que además hay mucho dinero por detrás.

  4. miguel says:

    Si este quiere montar yna universidad vamos buenos de la universidad de los jesuitas en USA LO ECHARON POR QUE ERA UN INUTIL y no decia mas que sandeces ahora que la gente huye de las privadas por lo caras que son este monta una elitista no iran ni los suyos buen ojo tienes Sebastian

  5. el buho says:

    Me deja usted a-no-na-da-do Sr. Sebastian, aunque lo entiendo…. gobierno y gestion pública con un Consejo académico formado por gente provenientes de Endesa, El C. Ingles, Telefónica, Banco Popular, Abengoa, Bankinter, Mafre, Repsol….Nada más que añadir