Rajoy: domingo alegre por Portugal y lunes negro por Aznar

El domingo por la noche el presidente del Gobierno Mariano Rajoy se fue a la cama con una alegría que no esperaba. Su amigo y compañero de combate en Bruselas, liberal, católico y de centro derecha Pedro Passos Coelho, acababa de ganar las elecciones en Portugal y había establecido un importante precedente: a pesar de los rescates, a pesar de los recortes, a pesar de los sacrificios impuestos por la troika, se pueden ganar las elecciones. En Portugal , como en España, se subieron los impuestos , desde el IRPF hasta el IVA, cayeron dos bancos, aquí Bankia y , en Portugal , el Espíritu Santo, se hicieron reformas que afectaron a los más desfavorecidos socialmente , se impusieron sacrificios que empobrecieron a la mayoría de la población, mientras se elevaban los niveles de pobreza y exclusión social, al tiempo que se reducían los gastos de las administraciones y de las Obras Públicas.

Para Rajoy el domingo, entre tantas malas noticias, fue un respiro .Es verdad que aquí no hubo un rescate soberano como en Portugal, aunque si, un rescate bancario que evitó el otro, el que en un momento determinado, estuvo a punto de producirse. También es verdad que, en el vecino país, no habían surgido partidos de indignados como Syriza en Grecia y, Podemos en España, ni está en las condiciones políticas en las que se encuentra España, donde la crisis económica ha radicalizado y, hasta cierto punto, acelerado, la crisis institucional, social, y de modelo político, que se puso en marcha con la Transición, hace casi cuarenta años.

De todas formas, no deja de ser alentador entre tanto pronóstico pesimista, aunque la verdad es que, diga lo que diga Rajoy a los suyos, no las tiene todas consigo. Lo último que le ha aconsejado ese sanedrín que le forzaron a montar en el mes de Junio, tras la gran pérdida de poder como consecuencia de los pactos en las municipales y autonómicas de Mayo, (Pablo Casado, Andrea Levy, Fernando Martínez Maillo, Javier Maroto y Jorge Moragas) es que tiene que meterle “alma” al discurso de la recuperación económica, un discurso que, por sí solo, no hace ganar elecciones. Eso de meterle “alma” a la recuperación, significa que tiene que hablar más de los pensionistas, que han sido la red de seguridad de millones de familias que han estado al borde de la exclusión, de los dependientes a los que se les ha privado de ayudas esenciales, de la salud, del bienestar.

Discurso difícil de articular cuando el principal pecado de este PP que ha tenido que pedir los mismos sacrificios que los que se les ha pedido a los portugueses, es su antipatía, su escasa empatía con el electorado en general, y con el suyo en particular; la escasa capacidad de pacto y entendimiento que ha mostrado en estos cuatro últimos años; la prepotencia con la que han manejado la mayoría absoluta . Si se ha gobernado “sin alma” o, por lo menos, eso ha parecido, ¿cómo es posible, ahora, cambiar de discurso y meter alma dónde, hay escándalos, corrupción, y capítulos muy negros en el mundo económico, en el financiero y en el empresarial? ¿Cómo explicar que se hayan rescatado a los bancos y no se haya hecho lo suficiente para rescatar a las personas? ¿Cómo recuperar banderas que ya te han quitado otros?

Este sería el sentido del nuevo llamamiento que acaba de hacer el ex Presidente del Gobierno José María Aznar, el segundo que hace en el plazo de una semana. En el anterior, que causó conmoción en el Palacio de la Moncloa y, en el ánimo del Presidente Rajoy, recordó que estábamos en la quinta derrota electoral del Partido Popular que se producía, desde las europeas del año pasado. En la intervención de este Lunes, aprovechando un acto de contendido claramente internacional, ha aprovechado para advertir que Ciudadanos puede hacerse con el voto de centro derecha, el voto tradicional del Partido Popular y que el fracaso de Podemos puede beneficiar a los socialistas porque ese voto beneficiara a Pedro Sánchez. Es decir que está adelantando lo que este cronista comentaba este domingo en esta misma sección: que el futuro puede estar en un gobierno PSOE-Ciudadanos.

Es verdad que no dura mucho la alegría en casa del pobre, en este caso, en casa del propio Presidente del Gobierno, el Palacio de la Moncloa Por un lado, Aznar ataca de nuevo recordando, además, cosas evidentes y, por otro, desde la prensa internacional (Agencia Bloomberg) le advierten, a raíz de lo ocurrido en el país vecino de que “el impulsor de la austeridad en Portugal, le muestra a Rajoy el camino de la victoria”.