A Rajoy le entran sudores fríos ante un pacto PSOE-Cs

Durante el fin de semana ha venido circulando la noticia (que recogía en este mismo periódico digital el sábado, el siempre bien informados, Rafael Halcón), de que se iba a hacer pública una encuesta en la que el partido socialista aparecía como ganador en la elecciones generales de siciembre; que Ciudadanos, posible aliado electoral en el futuro del PSOE, se colocaba en el segundo puesto por delante del Partido Popular, y que Podemos ocupaba el cuarto puesto de salida de estas elecciones en las que, de hecho, ha comenzado ya a desarrollarse la larga campaña electoral.

La noticia es que aparecería, también, otro sondeo que podría ser una respuesta al anterior, en el que el verdadero ganador de las elecciones seria el PP, que con Ciudadanos tendría la posibilidad de colocarse en 169 diputados, a siete escaños de la mayoría absoluta. Como la primera, en el caso de que existiera, aún no se ha hecho pública, tenemos que quedarnos con los detalles que publica de la segunda este domingo, el periódico La Razón, con datos de recogidos por NC Report, y que reflejan, en cierto modo, esa aspiración del Presidente del Gobierno de quedar al borde de los 140 escaños, que le permitiría algún tipo de pacto, aunque la tónica de la legislatura ha sido exactamente la contraria: el PP no ha pactado con casi ningún otro grupo en estos cuatro últimos años, porque no ha encontrado aliados y ahora es difícil que de encontrarlos, quieran hacerlo con Rajoy.

Según la encuesta, muy favorable al partido en el poder, el PP subiría punto y medio, con respecto a otra del mes de agosto; Ciudadanos subiría también un punto, el PSOE estaría igual que en el sondeo de este verano, y Podemos, seguiría su descenso respecto a este agosto junto con Izquierda Unida (medio punto) y sería la fuerza que mas bajaría: un total de un punto.

En escaños, los populares obtendrían entre 136-139 escaños. Los socialistas se quedarían en una horquilla de entre 108-112 escaños. Ciudadanos, entre 26-28 escaños y Podemos 2-27. Según este reparto, el PP, volvería a ganar las elecciones, por un margen estrecho, pero podría sumar con Ciudadanos, si el partido de Rivera acepta la candidatura de Rajoy, algo que por el momento está descartado. Todas las encuestas confirman que el nuevo Parlamento que salga de las elecciones de diciembre será muy distinto del actual, no sólo porque ningún partido conseguirá mayoría absoluta, sino porque la fragmentación obligará a que el nuevo Gobierno dependa de los pactos postelectorales, muchos de ellos, por lo menos ahora, casi imposibles de conseguir.

Por otra parte, según un análisis prospectivo del gabinete de estudios demoscópicos Jaime Miquel y Asociados para Público en el que se han estudiado todos los sondeos hechos hasta ahora, el PP corre el riesgo de sufrir el mayor descalabro de su historia con la pérdida del 35% de sus votantes y 65 diputados, y sólo tendría posibilidades de gobernar si pacta con Ciudadano (45 escaños) que sería la tercera fuerza política, después del PSOE (95), Podemos (47 diputados) sería la cuarta fuerza política, igual que en Cataluña.

Sin embargo, la mayor preocupación del PP y, sobre todo de Mariano Rajoy, es un posible pacto entre el PSOE y Ciudadanos, algo a lo que han empezado a apostar muchos poderes económicos y empresariales. Ese acuerdo le produce sudores fríos a un Rajoy que ya ha comenzado a plantear, antes del inicio oficial de la campaña, sus ataques contra los socialistas, dispuestos a pactar, insiste, incluso con los antisistemas para llegar al poder (argumentarlo recurrente), y contra Ciudadanos, gentes, dice que no tienen la mínima de experiencia de poder. “No han sido -dice- ni concejales de Ayuntamiento”.

Por eso, cuando Mariano Rajoy vio, el pasado lunes, en la portada de su icono mediático, el periódico Marca la imagen de Inés Arrimada, con la bufanda del Barça, en la portada de su periódico de referencia, un sudor frío le invadió todo el cuerpo. Apenas recuperado, este domingo en El País Albert Rivera, ocupaba la primera página del diario con un mensaje que parecía dirigido a él y a su partido: “España necesita un partido nuevo, con las manos limpias. Queremos liderar la cuarta regeneración que le hace falta a España“. Volvió a sudar frío, temiendo lo peor.