Montoro-Sanchez: Cara a cara electoral aprovechando los Presupuestos

Cristóbal Montoro, el Ministro de Hacienda, el menos adecuado para este tipo de trabajos, hasta el punto que el resto de sus compañeros de partido han pedido que no comparezca en ningún acto electoral, ha sido el encargado de abrir, nada más y nada menos que en el Congreso de los Diputados, la precampaña electoral, aprovechando el debate sobre las enmiendas a la totalidad de los Presupuestos Generales del Estado, a los que se oponen la totalidad de los partidos políticos representados en el Parlamento.

De esta forma, escondido en los mítines de campaña, Montoro ha reaparecido en el Congreso para defender unos Presupuestos “sociales”, claramente electorales y en los que aparecen una bajada de impuestos, mejoras salariales para los funcionarios, creación de empleo y, según él, mejora del estado de bienestar. Se ha querido desquitar y , en vez de una defensa de las cuentas públicas , ha hecho una defensa de Rajoy de su política y, en algunos momentos, un autentico mitin.

No le ha andado lejos el líder de la oposición Pedro Sánchez, que, aprovechando el tono de Montoro, ha insistido en que Rajoy saliese al ruedo a defender su política, sin conseguir alterar al Presidente. Eso sí, ha anunciado que en cuanto llegue al poder cambiará esos presupuestos y ha hecho otra intervención mitinera para explicar que hará unos Presupuestos más sociales y propiciar así, una recuperación más justa. al tiempo que anunciaba una inversión de un 7% del PIB en dos legislaturas y la bajada del IVA cultural, una reforma de la fiscalidad para que paguen más los que más tienen, un nuevo Estatuto de los Trabajadores, una renta mínima para 740.000 hogares sin ingresos y, recuperación del Pacto de Toledo sobre las pensiones ante al agotamiento de la hucha de la Seguridad Social..

Si algo ha quedado claro en la sesión de este Martes en el Congreso de los Diputados, es la soledad del Gobierno, que ha contado con la oposición de todos los partidos políticos de la Cámara (habría que incluir también a los dos partidos emergentes, Podemos y Ciudadanos, que se han manifestado igualmente en contra) y que han llegado a presentar hasta 13 enmiendas a la totalidad de los Presupuestos. En las enmiendas a la totalidad se insiste, una y otra vez, con más o menos radicalismo, dependiendo del espectro ideológico, que estamos ante unos presupuestos irreales, ideológicamente conservadores, que no contribuyen a la recuperación de la economía española y que no apuestan por las fuentes permanentes del crecimiento económico. Unos Presupuestos antisociales, miopes en cuanto a la economía, que no servirán para salir de la crisis y que seguirán profundizando en un modelo económico cada vez más desigual y empobrecedor, que chocan abiertamente con los principios y compromisos adquiridos por el partido con los electores y que suponen más fraude a la democracia, y más desguace del Estado del Bienestar.

Se tratan pues de unos Presupuestos que no tienen el mínimo consenso, que no se han discutido con ningún grupo parlamentario, que se han elaborado de acuerdo con el criterio de Bruselas, ante el temor, aquí y en la Unión Europea, de que las elecciones del mes de Diciembre produzcan un notable cambio político en el país y que tendrán que administrar los que ganen las elecciones, aunque tengan que introducir todo tipo de cambios, siempre que esos cambios no vayan en contra de los criterios de estabilidad y de cumplimiento del déficit para el año 2016, presupuestado el año que viene en un 2,8 por ciento del PIB.

De esta forma, Rajoy ha querido adelantarse y a toda prisa, sin hablarlo con ningún otro grupo político, y sin tener en cuenta la debilidad con la que él y su partido concurren a las generales de dentro de tres meses, ha elaborado unos presupuestos de marcado carácter electoralista, vendidos además a la opinión pública, como unos Presupuestos sociales, con los que se pretende , es la tesis oficial, devolver a los ciudadanos parte del sacrificio sufrido en los últimos años con incrementos de impuestos, recortes en los servicios públicos y empeoramiento del estado de bienestar.

Según todos los expertos la recuperación es evidente pero, la situación, no está ni mucho menos por esas promesas electorales que se están haciendo desde hace meses , ya que la recaudación no va a llegar a ser tan espectacular como anuncia Montoro y, tan solo permitirá relajar algo la política fiscal y abordar ciertas mejoras para los funcionarios, y enfrentarse con una leve alza de la inversión publica. Es verdad que Iniciar una recuperación es siempre positivo, pero la preocupación aparece tan pronto como analizamos los desequilibrios que estamos generando con ella. Precariedad laboral, aumento de las deudas para las futuras generaciones y frente al exterior y, sobre todo, un crecimiento no inclusivo que, por un lado, está dejando atrás colectivos importantes como los parados de larga duración, y por otro lado, provocando ajustes salariales desproporcionados. Y eso, si la situación internacional no se complica por la crisis china y de los países emergentes con la bajada en la demanda de las materias primas.