Parlamento: Se terminan las vacaciones y el rescate griego abre los debates

Con el debate este martes en el Congreso de los Diputados del tercer rescate de Grecia, en el que España tiene que contribuir con 10.000 millones de euros que irán a engrosar la Deuda Pública y, cuyos últimos detalles fueron cerrados la semana pasada por el Eurogrupo en Bruselas, se terminan prácticamente las vacaciones oficiales, aunque el presidente del Gobierno, salvo alguna que otra aparición pública, permanecerá en Galicia hasta el Consejo de Ministros que se celebrará el 28 de agosto en Madrid.

Entre el debate de este martes y el inicio de las comparecencias de los representantes de los distintos Ministerios para la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado, que empiezan con la intervención del gobernador del Banco de España y se cierran la semana que viene con otro Pleno parlamentario en el que se debatirán las enmiendas a la totalidad de los Presupuestos, se pone fin, de hecho, a las vacaciones parlamentarias que este año, sobre todo, por el empeño de Rajoy de tener elaborados unos Presupuestos antes de las elecciones generales de diciembre, han sido más cortas que nunca, teniendo en cuanta que el curso pasado las vacaciones veraniegas duraron 58 días y las de Navidad, un total de 52. Es decir más de tres meses, un autentico privilegio, del que ningún grupo político se ha quejado hasta ahora.

Por eso, muchos de los que asisten al debate sobre el rescate griego, se quejan de que pueden aportar a algo que de hecho está decidido ya que además, comparado con otros países, no hace falta la aprobación de las Cortes para dar la correspondiente luz verde al rescate. Aunque España no se cuenta entre esos países, el presidente del Gobierno se comprometió en julio a celebrar un pleno extraordinario en el Congreso sobre este rescate, algo que también hizo José Luis Rodríguez Zapatero en abril de 2010 y en septiembre de 2011 con los dos planes de ayuda previos. En la comunicación enviada al Parlamento el Gobierno da cuenta de que a lo largo de todo el proceso de negociación ha mantenido una actitud “abierta y constructiva, como corresponde a un Estado que comparte no sólo una unión política y monetaria con Grecia, sino también lazos históricos y políticos”. Pasa por alto que, junto a Alemania ha sido, de los países más duros en las condiciones para este rescate.

En el fondo el debate girará (y eso le interesa mucho al Partido Popular y, sobre todo, a Mariano Rajoy) sobre el papel de Syriza en el largo proceso negociador, por las contradicciones en las que se ha desenvuelto Tsipras, antes y, después del “reinado” de Varoufakis, por el peligro que para España supone la política que defienden quienes se consideran aliados y partidos gemelos de Syriza y por los efectos políticos y económicos que todo eso puede tener en las próximas elecciones generales para España.

Por su parte, el principal partido de la oposición, el PSOE, por boca de su secretario general, Pedro Sánchez, intentará, sin alejarse de la posición alemana acercarse a la posición de Francia y de su presidente François Hollande que, éste otoño quiere poner en marcha todo un plan de futuro para la Unión y conseguir una unión fiscal y social, sin las cuales no hay unión monetaria. Las propuestas de Hollande a la que se sumará Sánchez, y probablemente el primer ministro italiano Matteo Renzi, incluye un gobierno económico común para todos los países de la eurozona, un Fondo Monetario Europeo como instrumento de solidaridad, un Presupuesto propio para toda la zona euro, una efectiva Unión bancaria, salarios mínimos iguales, para todos los países de la eurozona, impuesto de sociedades similares, un seguro de desempleo europeo complementario y, sobre todo, un Parlamento de países de la eurozona.

“La crisis griega -insistirá el PSOE en el debate- ha vuelto a demostrar las debilidades y carencias de la Unión Económica y Monetaria. La dificultad para alcanzar tasas de crecimiento económico que permitan reducir en un plazo razonable el altísimo volumen de desempleo que padecen economías europeas hace muy difícil garantizar la sostenibilidad del modelo social europeo y la igualdad de oportunidades. Hace falta un cambio en la gobernanza en las instituciones económicas y del euro” Ahí está la gran revolución, porque supone una progresiva cesión de soberanía…