Mas sigue con el juego de Tom y Jerry

El decreto que firmará como última fecha, el próximo 3 de agosto, el presidente de la Generalitat Artur Mas con el que disolverá el Parlamento catalán y convocará nuevas elecciones para el 27 de septiembre. No contendrá ningún elemento que indique que esas elecciones serán, aparte de unas elecciones autonómicas, unas elecciones plebiscitarias, para poner en marcha la independencia de Cataluña, su escisión de España y la progresiva desconexión de las leyes actuales, para substituirlas progresivamente por leyes catalanas que está elaborando el llamado Consejo Asesor para la Transición Nacional, que preside el antiguo miembro del Tribunal Constitucional español, Carles Viver Pi-Suñer

En ese deliberado juego del ratón y el gato que la Generalitat está manteniendo con el Gobierno de Rajoy (y que reproducen aquellos dibujos animados de Tom y Jerry), los dirigentes independentistas catalanes y los representantes de la llamada sociedad civil que acompañan a Mas y Junqueras en esa lista “Juntos pel si”, no tienen el menor reparo en manifestar cuáles son sus planes independentistas, insistiendo en que, esta vez, no hay marcha atrás. “Si ganamos queremos que el Parlamento inicie el proceso de independencia y el proceso de creación de una nueva Constitución. Cuando tengamos el plan de desconexión de España, de verdad, declararemos igualmente la independencia”, decía hace unos días en Barcelona, Raul Romeva, bautizado como el Varoufakis catalán, el cabeza de esa lista unitaria, avisando que poco importa que el Estado español bloquee el proceso: “Declararemos la independencia igual”.

Simultáneamente no quieren dejar por escrito ningún tipo de prueba que sirva para la intervención del Tribunal Constitucional que, ante la publicación del correspondiente decreto de convocatoria electoral, ya ha sido puesto en alerta por el Gobierno, por si, algunos de sus miembros que están de guardia, tienen que trasladarse a Madrid para redactar y debatir el correspondiente recurso contra el decreto. Recurso que, probablemente, no se redactará porque el decreto, al contrario que las declaraciones que se vienen produciendo en las últimas semanas, no contendrá ningún elemento que vaya contra la Constitución.

Continuando con ese juego que recuerda los dibujos animados de Tom y Jerry, este lunes el presidente de la Generalitat Artur Mas, ha clausurado la jornada de presentación del nuevo modelo fiscal que pretende imponer la Generalitat, una vez iniciado ese periodo hacia la independencia o de desconexión con España. Según los expertos el modelo es similar a los establecidos en Australia y Suecia y está basado en la colaboración del ciudadano y no en la persecución. El presidente de la Generalitat considera que tener una Hacienda propia es fundamental como una de las estructuras del futuro “proyecto”. “Sin Hacienda propia no hay autogobierno de verdad y sin autogobierno no hay proyecto”, ha destacado Mas. Algo que la vicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría ha calificado de “un paso más hacia ninguna parte”, ya que son medidas que no son posibles poner en práctica.

Todos esos pasos hacia ninguna parte, han creado también todo un clima de pesimismo, acentuado además por el convencimiento del Rey de que Mas es “irreconducible“ según su conclusión después de la última audiencia que tuvo con él en el Palacio de la Zarzuela. Ese mismo espíritu parece presidir la encuesta que pública este lunes de El País, realizada por Metroscopia, que indica que el sesenta por ciento de los ciudadanos que viven en Cataluña creen que es casi imposible evitar la ruptura con el resto de España, mientras que el 55% de quienes viven en el resto de España, piensan que aún se puede evitar la ruptura.