Encuestas: Podemos sigue bajando por culpa de Pablo Iglesias

Podemos sigue bajando en las encuestas tras su negativa a pactar con Izquierda Unida, por su obsesión porque todos pasen por la franquicia de la papeleta del partido para cualquier pacto electoral, por las repercusiones de los últimos acontecimientos que han afectado a Syriza y al tercer rescate griego, y, sobre todo, por la forma en que ha sido elegida la lista para las próximos comicios generales en las que Pablo Iglesias designará, incluso, quién encabezará la candidatura de cada provincia, de la que han sido marginados todos los críticos.

En este sentido, más de 950 cargos públicos y orgánicos del partido, entre ellos dos eurodiputados, 50 parlamentarios autonómicos y 113 concejales, así como otros 7.000 afiliados y simpatizantes, pidieron en su momento, una consulta frente a un mecanismo de votación aprobado por el Consejo Ciudadano el 30 de junio, una consulta que los críticos entendían, no daba suficiente voz a los órganos territoriales y concedía excesiva ventaja al oficialismo, al establecer listas en bloque que sólo el aparato podía confeccionar con facilidad.

Estos y otros episodios, y sobre todo, el tratamiento que el propio Pablo Iglesias ha dado a Izquierda Unida, con todo tipo de descalificaciones y desprecios, han minado la posición del partido que lo único que pretende es convertirse en la alternativa al PP. En un tono de total arrogancia y soberbia, Iglesias se dirigía a los dirigentes de Izquierda Unida, hace ahora un mes, en un tono de superioridad y ambición desconocido en el dirigente de Podemos “Consideráis que la gente es idiota, que ve televisión basura y que vosotros sois muy cultos y os encanta recoceros en esa especie de cultura de la derrota. El típico izquierdista tristón, aburrido, amargado…, la lucidez del pesimismo. No se puede cambiar nada, aquí la gente es imbécil y va a votar a Ciudadanos, pero yo prefiero estar con mi cinco por ciento, mi bandera roja y mi no sé qué”.

“Me parece súper respetable – seguía descalificando Iglesias, hace exactamente un mes- pero a mí, dejadme en paz. Nosotros no queremos hacer eso. Queremos ganar. Preocuparos de otra cosa. Sigue viviendo en tu pesimismo existencial. Cuécete en tu salsa llena de estrellas rojas y de cosas, pero no te acerques, porque sois precisamente vosotros los responsables de que en este país no cambie nada. Sois unos cenizos. Quedaos en vuestro sitio. Podéis cantar la Internacional, tener vuestras estrellas rojas…Coceos en vuestra salsa pero no os acerquéis…”

Esa política, ese lenguaje, esa actitud, ha colocado a Podemos, según la encuesta de Metroscopia correspondiente al mes de julio, que publica este domingo El País en un 18%, tres puntos menos que el sondeo del mes pasado y diez puntos menos que el sondeo del mes de enero, cuando consiguió encumbrarse hasta la primera fuerza política del país, con puntas del 28 por ciento. En el Metroscopio de julio, Podemos se sitúa a cinco puntos del PSOE, que aparece con un 23,5% como primera fuerza política, y a cinco también del PP que está en un 23,1%. Pero es que, además, Pablo Iglesias es el dirigente político peor valorado después del presidente del Gobierno Mariano Rajoy. El único que aprueba es el dirigente de Ciudadanos, Albert Rivera.

El escenario que dibuja ese barómetro de julio es un escenario en el que se recuperan tanto el PP como el PSOE a costa, de los partidos emergentes, Podemos y Ciudadanos, que por primera vez, sube Izquierda Unida (5,6%) y que hay, también, señales de recuperación del bipartidismo, aunque ese escenario sigue siendo de una gran inestabilidad política ya que las coaliciones de gobierno se presentan muy difíciles dentro de ese cuatripartito.

P.D. Al margen de cualquier encuesta Pablo Iglesias, elegido candidato a la Presidencia del Gobierno, ha declarado a Europa Press que Podemos no formará parte de un Gobierno que él no presida. El secretario general de Podemos afirma que su objetivo es la Moncloa, que no aceptará ser vicepresidente del líder del PSOE Pedro Sánchez o de cualquier otro candidato, y que su intención es “trabajar con humildad”, para intentar ganar las elecciones… Precisamente lo contrario de lo que está haciendo.