Grecia, no se quiere suicidar como cientos y cientos de griegos

Ha comenzado este fin de semana la cuenta atrás sobre el futuro de Grecia dentro de la eurozona y, tras el fracaso de la cumbre de Ministros de finanzas , todo depende , según el Ministro griego de Finanzas Varoufakis, de la reunión extraordinaria de jefes de Gobierno que este Lunes se celebra en Bruselas dónde sobre todo, la canciller alemana intentará convencer al primer Ministro Tsipras que presente un plan que salve la cara de Grecia pero que, también , sea una salida para Europa y para los países que dicen estar hartos del juego de la gallina con el que viene funcionando el Gobierno griego desde que Syriza ganó las elecciones, hace cinco meses.

Varoufakis centra todo el problema en la posición que tome la canciller Merkel ,frente al criterio de dureza de su Ministro de Economía que sigue insistiendo en la necesidad de que Atenas acepte una reforma en las pensiones , una implantación del IVA y una serie de reformas fiscales que hay unanimidad entre los economistas que el país no puede cumplir . Es tal el desánimo general de una población progresivamente empobrecida y sin saluda, que el número de suicidios ha aumentado un 35% desde 2010. Una reforma como se le exige a Atenas sería un suicidio colectivo y ya de por si es preocupante la desesperación de la población como para que el país quiera inmolarse aceptando unas condiciones imposibles de cumplir.

La situación ha llegado al punto que el mundo empieza a prepararse para la salida de Grecia de la zona euro. Sin nuevos préstamos, dentro de ocho días, el país no tendrá́ recursos. De acuerdo con las expectativas la cumbre de ministros de Finanzas del euro no ha concluido con un acuerdo. El resultado de las negociaciones de cinco meses es en realidad el mismo que el de enero, cuando Syriza asumió́ el poder: los griegos rechazan los ajustes y Europa se niega a reducir la deuda.

¿Cómo podría terminar para Atenas y para la UE la expulsión de Grecia de la zona euro? Los guiones que escriben los economistas son contradictorios, porque el mundo no conoce un caso similar. Pero lo que más temen los políticos europeos es que el Grexit desestabilizará toda la zona euro. La salida de Grecia de la zona euro puede traducirse incluso en la salida de Grecia de la UE. Pero el país abandonado en las periferias de Europa de todas maneras precisará de la ayuda. La situación se presenta tan dramática que la Comisión Europea ya ha elaborado planes de ayuda a Atenas en caso del hundimiento de las finanzas públicas griegas. Oficialmente los griegos y Europa aseguran que Grecia en la zona euro coincide con el interés de todo el mundo. Pero no hay que excluir que por falta de un acuerdo, Atenas se vea ́expulsado ́ de la UE: dejará de pagar sus compromisos financieros y se declarará insolvente.

Una salida de Grecia de la Eurozona (Grexit) tendrá menos consecuencias financieras graves que hace tres años, pero sigue siendo un terreno peligroso y complicado. Hace tres años se temía que una salida de Grecia de la Eurozona -la llamada Grexit- supusiera el fin de la unidad monetaria. Ahora, el temor es mucho menor. El argumento es que las otras economías en el sur de Europa e Irlanda se encuentran en mejor situación y que la economía en la Eurozona incluso está creciendo de nuevo. Además hay una unión bancaria y el BCE tiene más instrumentos para limitar las consecuencias. Pero nadie sabe realmente lo que puede pasar aunque parece evidente las consecuencias que la salida tendría para economías como la italiana y la española, cuyas primas de riesgo han comenzado a dispararse.

Aprovechando la situación, Pablo Iglesias en unas declaraciones al Wall Street Journal mantiene que los acreedores de Grecia pretenden poner el ejemplo de Syriza para disuadir a Podemos en su intento por seguir un curso similar en una economía mucho mayor que la griega en caso de que llegue al poder en España. “El auge de Podemos no fue beneficioso para la suerte del gobierno griego”. “Desde que existe Podemos, derrotar al Gobierno griego se ha convertido en un instrumento más para tratar de presionarnos a nosotros, de presionar a Podemos”. Iglesias atribuye el estancamiento en las negociaciones de Grecia en parte al exagerado papel de Alemania en la UE, algo que calificó como “ofensivo” y contrario al proyecto original de la UE.

“Alemania defiende sus intereses a costa de los países del sur”, según Iglesias. “No quieren que compitamos con Alemania. Quieren que seamos países que basan su economía en el turismo y en una especulación que depende en última instancia de los bancos alemanes. Yo estoy harto de eso” manifiesta un Iglesias que confiesa que mantiene un contacto permanente y fluido con Tsipras y que, con Varoufakis cree que todo depende de lo que haga este lunes la canciller alemana.