Núñez Feijóo prepara el relevo de Cospedal

Viajeros procedentes del Complejo de la Moncloa cuentan, y no paran, del ambiente enrarecido que rodea el Palacio presidencial y los edificios anexos, ante la ofensiva de un sector de los barones del partido que ya han anunciado que tiran la toalla y de otro sector, aun más peligroso, que no sólo han tirado ya la toalla, sino que quieren convocar Congresos extraordinarios en Madrid y Mallorca, en contra de las instrucciones de Génova de que no se convoquen congresos extraordinarios, sin el permiso del Comité Ejecutivo del partido.

Ese ambiente enrarecido, tenso y en algunos momentos irrespirable, ha llegado a afectar hasta a la mano derecha de Rajoy, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría a la que culpan, ahora, del desastre de la política informativa del Gobierno, una política informativa que, según el presidente del Gobierno ha sido la causante de la debacle de las elecciones autonómicas y municipales de hace una semana.

Según la última tesis de Rajoy, el desplome electoral del PP se ha debido a la corrupción y “al martilleo constante de las televisiones, con los escándalos que ha afectado al PP”, el último de los cuales ha sido la detención, nada más y nada menos, que del delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana (el representante del Gobierno de España) Serafín Castellanos, antiguo secretario general del PP, hombre de confianza del presidente Alberto Fabra, y paño de lágrimas de Rita Barberá (“¡Que ostias nos hemos llevado, Serafin…!” lloraba en su hombro la noche electoral) e imputado, en delitos de prevaricación, malversación de caudales públicos, negociación prohibida y abuso de posición. Los autores de ese “martilleo”, según la Moncloa, serían la Sexta Televisión y la Cuatro.

Por otra parte, viajeros procedentes de “El Cigarral de la Ermita”, en Toledo, residencia de quien todavía, es secretaria general del Partido Popular María Dolores de Cospedal, hablan del encierro a cal y canto de la Presidenta de Castilla la Mancha y de su marido, el empresario Ignacio López del Hierro, sin entender muy bien lo que está pasando, teniendo en cuenta que ella en el partido es la única que se ha enfrentado con Luis Bárcenas y que, en todas sus actuaciones, se ha limitado a seguir las instrucciones del Presidente del Gobierno y del Partido, sabiendo de antemano que tenía a su lado a uno de sus colaboradores, Javier Arenas, que le ha estado socavando el terreno desde que regresó a Madrid tras su imposibilidad de formar gobierno en Andalucia. Decidida en su momento a dejar la secretaría general para dedicarse a su Comunidad no tenía previsto que Ciudadanos quedase fuera del Parlamento con lo que ha visto como vuelven los socialistas a gobernar la Autonomía. Aun no se ha recuperado del golpe, ha mandado el mensaje que ahora tiene tiempo para dedicarse a la secretaria general, y no quiere ver a nadie.

En fin, viajeros procedentes de Galicia, que no paran de hablar de la consolidación del noviazgo del presidente Alberto Núñez Feijóo con la directora de la firma Zara Home, María Cárdenas Botas, mano derecha de Pablo Isla, y de la aparición pública de la pareja por primera vez en una fiesta de la hija del dueño de la multinacional de la moda, Zara, aseguran que ya el Presidente gallego está preparando el programa para el momento en que Rajoy decida que substituya a María Dolores de Cospedal en la secretaria general del partido, aunque como Cospedal compatibilizará, por el momento, su cargo con la presidencia de la Xunta. Esos viajeros que juran que todo está ya hablado y hecho (con Rajoy no hay que jurar), dicen que ya en la autocritica que hizo de la derrota electoral, insistió en que había que mirar para dentro del partido, al contrario que el análisis del Presidente del Gobierno, y que el camino era abordar “una renovación de equipos, de políticos, de políticas y de actitudes” así como, profundizar en la centralidad del partido.

Por último, viajeros procedentes Sitges, donde el Presidente del Gobierno en unas jornadas económicas anunció que volvería el año que viene como Presidente, insisten en que Rajoy estuvo firme cuando adelantó que “tenemos cosas que cambiar y lo haremos”. Pero igual de firme cuando al día siguiente de las elecciones dijo que no tenía intención de cambiar nada ni en el Gobierno, ni en el partido, ni dos días mas tarde, cuando la rebelión de algunos barones, se desdijo, anunciando cambios pero, con tiempo y pensándolo bien… Y en eso estamos, a la espera de todo tipo de matices, y de todo tipo de viajeros.