John Nash, la teoría de los Juegos y las elecciones del domingo

635681103722444188wProbablemente el único que podría haber acertado los resultados de las elecciones autonómicas y municipales celebradas este domingo 24 de mayo, a la vista de los numerosos sondeos, encuestas, barómetros y estudios demoscopicos publicados durante semanas y meses, sea el economista y matemático John Nash, Premio Nobel de Economía por sus trabajos sobre la “Teoría de los Juegos”. Una teoría que apasiona a muchos políticos  y ahí está el ministro griego de finanzas Varoufakis que ha empleado esta teoría para negociar con la Unión Europea, o el propio Pablo Iglesias que aplica esas tesis a la estrategia política.

Sorprendentemente ese sabio que luchó toda su vida contra la paranoia esquizofrénica que padecía y que inspiró esa maravillosa película de Ron Howard Una mente maravillosa, representado por Rusell Crowe, fallecía este domingo en New Jersey a los 86 años, cuando viajaba con su esposa en un taxi, que intentó un adelantamiento y provocó un accidente espectacular en el que, al no llevar cinturón de seguridad, salieron violentamente despedidos del vehículo. Por eso ,con ese conocimiento de esa teoría de los juegos, algo tan de moda en la política, Forbes nunca pudo imaginar una muerte tan absurda provocada por unos simples cinturones de seguridad, lo que demuestra que esa teoría no sirve para sobrevivir, aunque sea eficaz para la concepción de la política, para la negociación y el pacto y para la estrategia electoral.

Esa “Teoría de los Juegos” ha desembocado este domingo en unos resultados que como adelantaba este cronista el fin de semana estaban tan abiertos que podía pasar cualquier cosa (ver república.com “Elecciones abiertas en las que puede pasar cualquier cosa” ) . Y así.ha ocurrido. Ha pasado que el Partido Popular ha perdido todo el inmenso poder autonómico y municipal que ganó en 2011 y que le sirvió de palanca para obtener la mayoría absoluta más amplia que han tenido los conservadores en toda su historia. Ha pasado que el PP ha perdido tres millones de votos, aunque haya sido el partido más votado y el que ha conseguido más concejales. Ha pasado que el PSOE y, sobre todo su secretario general Pedro Sanchez, ha salvado los muebles,(Asturias, Extremadura y Castilla-La Mancha con pacto con Podemos) y casi ha empatado en votos no el PP, y se asegura su futuro como candidato a la Presidencia del Gobierno en las próximas generales.

Ha pasado que Ciudadanos que parecía que iba a arrasar se ha situado solamente en una horquilla de 1.200.000 votos (una cifra muy similar al mejor resultado del CDS de Adolfo Suárez) quizá por las continuas acusaciones de que estamos ante una marca blanca del PP, y, ante un partido en formación que ha tenido demasiados escándalos en la elección de militantes e ,incluso, candidatos. Y ha pasado que Podemos no ha asaltado el cielo como querían pero ha cambiado en algo la política española. No ha sido la alternativa del PP como soñaban, pero se ha convertido en una fuerza clave de una política que sigue pegada al bipartidismo aunque ese bipartidismo, que ha perdido treinta puntos, a partir de ahora será repartido entre los dos partidos emergentes formando un cuatripartito

Ha pasado que hemos entrado en una nueva era en la que habrá que gobernar de otra forma distinta. Como en los primeros años de la transición, habrá que volver al pacto, al consenso, a una forma distinta de hacer política que, necesariamente, pasa por el entendimiento, por una cultura a la que no nos habíamos acostumbrado desde la aparición de las mayorías absolutas del bipartidismo. Los que acaban de incorporarse al proyecto de gobernar España, por mucha inestabilidad que puedan introducir en las , hasta ahora, tranquilas aguas de la política oficial ya han revitalizado nuestra democracia: Podemos, concediendo voz a amplios sectores de una generación alienada por una política viciada y una economía arruinada y que ha cambiado la protesta en la calle por la presencia en el Parlamento, y , Ciudadanos, mostrando que el radicalismo puede llegar desde la moderación, desde la sensatez, y evitar la plaga de la corrupción que ha puesto en peligro todo el sistema democrático.

Ha pasado, en fin, que la fractura de la política en todo el país puede dejar a Podemos y a Ciudadanos, manteniendo el equilibrio de poder en muchas Autonomias y Ayuntamientos, aunque eso les plantee un dilema. ¿Se contaminan los partidos apoyando a los titulares o se mantienen puros a riesgo de parecer irresponsables? La respuesta de Ciudadanos es poner el listón alto: no entrarán en coaliciones en las Autonomías en las que no ganen, y establecerán estrictas condiciones, incluso , después de hablar con otros partidos. Pero esto , puede ser una receta de incertidumbre. La muestra es actualmente Andalucía, la Autonomía más poblada de España, que después de dos meses de lucha post-electoral no ha conseguido formar gobierno.Ese seria el peor camino y las decisiones que comiencen a tomar a partir de esta semana, condicionará a corto plazo los resultados de las próximas elecciones generales y a largo plazo, su futuro.

Probablemente , el único que podía haber adelantado estas conclusiones, en una manifestación máxima de la naturaleza de la Teoría de los Juegos, era ese hombre de mente maravillosa que moría estúpidamente en una carretera de New Jersey en un taxi en el que no se habían utilizado los cinturones de seguridad. A partir de ahora, sigue la Teoría de los juegos con el juego de los Pactos y los acuerdos…