Pablo Iglesias, entre la utopía y la realidad

A poco más de setenta y dos horas del decisivo día de las elecciones autonómicas y municipales, ha reaparecido Pablo Iglesias para anunciar que aunque no hay que vender la piel del oso antes de cazarlo, Podemos aspira a ganar en todas las Autonomías, intentando frenar, con esas declaraciones a la Cadena Ser, esa tendencia que se ha instalado en los medios, que indica que su partido, después de colocarse como primera fuerza política en muchas de las encuestas hasta el pasado mes de Enero, parece estar perdiendo fuerza, especialmente por el ascenso de Ciudadanos, donde habrían recalado muchos de los descontentos de la actual situación política.

Horas después de que trascendiesen unas declaraciones realizadas al escritor y cineasta pakistaní Tariq Ali, y que han sido difundidas por Tele Sur, el canal oficial de la televisión venezolana, en las que admite que Podemos tiene que luchar no sólo con los dos grandes partidos, los partidos del bipartidismo, sino también, con Ciudadanos, que se ha convertido en otro adversario a batir, Iglesias parece haber escogido la Cadena Ser para dar un mensaje menos pesimista del que parece deducirse de la entrevista realizada con Tarik Ali, en los estudios de la Tuerka, situados en el periódico digital ‘Publico’.

En esa entrevista, Iglesias admite, por primera vez, que el bipartidismo está resistiendo y que Podemos no va a ser la alternativa como se pensaba cuando montaron el partido en Vistalegre y concurrieron a las elecciones europeas del año pasado, en las que obtuvieron más de un millón de votos y cinco eurodiputados. De Albert Rivera dice que es “un líder muy inteligente” y un “gran comunicador político”, pero insiste en que su partido, por sus vinculaciones con el Ibex, no puede traer el cambio. “El presidente de Banco Sabadell dijo que hacía falta un Podemos de derechas”, recuerda, mientras su entrevistador lo respalda insistiendo en que, desde los postulados de Ciudadanos, no puede producirse el cambio que reclaman sectores como los que están ligados al 15 M. Tarik Ali concibe Ciudadanos como una “inteligente operación” de la derecha, que compara con la irrupción en la escena griega de ‘To Potami’ (El Río), la formación liberal que se hizo con 17 de los 300 escaños del Parlamento heleno en las últimas elecciones, cuando aún no había cumplido un año de vida.

Pero quizás lo mas importante de la entrevista es que Iglesias rechaza la posibilidad de que su partido sea el más votado e, incluso no cree poder convertirse en el líder de la oposición, como los militantes y activistas de Podemos han venido creyendo y, en cierto modo, los sondeos, lo han venido avalando. Es esa situación de relativo fracaso lo que transmiten las declaraciones del secretario general de Podemos, especialmente cuando Pablo Iglesias, con una cierta amargura, reconoce que “la ventana de oportunidad” para Podemos podría cerrarse pronto. “Si cambia el escenario no sé si tendré un papel tan relevante en ese futuro”.

Algo que parece indicar que el papel de Iglesias al no ser el líder de la oposición va a tener menos relieve político y que, incluso, es posible que no esté en el nuevo Parlamento que salga elegido en las elecciones generales del mes de Diciembre. La primera decepción de Podemos se produjo el pasado 22 de Marzo cuando, en Andalucía, pretendieron también romper el bipartidismo y consiguieron 590.000 votos y 15 diputados, unos resultados espectaculares, teniendo en cuenta que ni siquiera tenían estructuras en el extenso territorio andaluz y en las ocho provincias. Sin embargo, ellos interpretaron esos resultados como un fracaso y de eso, no se han recuperado porque, además, ha coincidido con lo que se cree que ha sido el desinflarse de la burbuja.

Por último, la angustia por ser el partido más transversal posible, los sucesivos intentos de descafeinar el programa para llegar a los más amplios sectores de la población, han provocado divisiones internas, y, enfrentamientos entre el número dos del partido, Iñigo Errejón y, el ideólogo del partido, Juan Carlos Monedero y el propio Iglesias, y han creado un clima que ha puesto en duda, incluso, la amistad y el compañerismo de un grupo de amigos, convencido de que el cielo se podía asaltar sin ningún tipo de dificultades.Y no, ese asalto no es tan fácil como parecía…