Ciudadanos visto por el “New YorK Times”

En la recta final de las elecciones autonómicas y municipales de este domingo, todos los partidos intentan sacar el máximo partido a los últimos días de la campaña electoral para movilizar a ese 30 por ciento que todavía no tiene decidido su voto o que se niega a desflorar a los encuestadores cual es su opción política, porque forma parte de ese tanto por ciento, también elevado, que tiene su voto oculto y que se niega a revelarlo. La mayoría de ese voto oculto pertenece sobre todo al PP, y de ahí, el cierto optimismo que parece extenderse entre los máximos responsables del partido de una mejora de la situación sobre todo en donde más lo necesitan: Madrid. Madrid por la repercusión que tiene a nivel nacional y por el tiempo en que tanto el Ayuntamiento como la Comunidad han estado en manos populares.

Descartada la mayoría absoluta en el Ayuntamiento y en la Comunidad, la llave de la gobernabilidad en las dos Instituciones la tiene Ciudadanos, que por el momento no quiere enseñar sus cartas aunque ya la candidata a la Alcaldía Begoña Villacís ha descartado cualquier tipo de gobierno de coalición con Esperanza Aguirre. Dicen en Ciudadanos que hay más empatía con Cristina Cifuentes, la candidata del PP a la Comunidad que con Aguirre a quien acusan de realizar una campaña con tanta crispación que eso repercute en futuros acuerdos. Lo que es evidente es que fuera de España y, desde el punto de vista económico, los inversores y los que toman las grandes decisiones económicas, están pendientes del tipo de pactos que haga, después del domingo, el partido de Albert Rivera.

Por eso, pasada la fiebre informativa internacional sobre Podemos, especialmente después del triunfo de Syriza en Grecia y el efecto contagio que podía producirse en el Sur de Europa, ahora todo el interés informativo, en unas elecciones en las que ninguno de los dos grandes partidos parece que puedan obtener mayorías absolutas, está centrada en Ciudadanos, el nuevo partido emergente que puede ser decisivo a partir de este domingo y que, según certifica el internacional New York Times, es el único que está ganando terreno, “con una agenda reformista de propuestas ampliamente sensatas”. Según el periódico la popularidad de Ciudadanos alimenta la esperanza de que en España haya apetito de más reformas, que su líder, Albert Rivera, de 35 años, tiene un programa claramente reformista y que, además, apela a los profesionales moderados, formados, y de edad media hartos de los escándalos de corrupción de los dos principales partidos, pero que no se sienten cómodos con el estilo radical de Podemos.

La lista de tareas pendientes en España – señala el influyente periódico norteamericano – sigue siendo larga, como quedó claro con las recomendaciones de la Comisión Europea de la semana pasada. La visión de Ciudadanos de una economía plagada de favoritismos no dista mucho de la de Podemos, pero sus soluciones son diferentes. Ciudadanos quiere ayudar a las empresas a abrirse y expandirse, pero además, Ciudadanos es un partido abiertamente pro europeo que está agitando y ganando terreno con una agenda reformista de propuestas ampliamente sensatas. Pero el éxito conlleva riesgos. Rivera está sobreexpuesto y el partido se enfrenta a problemas cada vez mayores. También se ve perjudicado por el sistema electoral. Las circunscripciones relativamente rurales, donde los nuevos partidos son menos conocidos, tienen un peso desproporcionado. A Ciudadanos le resultará difícil mantenerse en el centro tras las elecciones locales y regionales. Podría intentar ser el poder en la sombra, pero Rivera dice estar en contra de los gobiernos de coalición. Aunque sus seguidores podrían hacerle abandonar esta postura.

Una postura que es esencial si, como dice el periódico alemán Hansdelsblatt Albert Rivera pretende “desarticular el sistema bipartidista“ y comenzar una regeneración de la vida política española. Según el perfil que hace el periódico Rivera habla pausadamente, condena la corrupción y promete renovación y el final del sistema bipartidista, un “proyecto para la mayoría“ y un “cambio sensato”. Cuenta con las simpatías de aquellos que se sienten decepcionados por la política española, pero no se sienten atraídos por el nuevo partido de protesta Podemos porque les parece demasiado izquierdista, demasiado radical. Rivera es consciente: “Podemos es venganza, Ciudadanos justicia”, es su frase preferida. A diferencia de Podemos, Ciudadanos se libra de toda crítica. Y eso que los trajes de marca de Rivera no están libres de manchas. Rechaza estrictamente la cobertura sanitaria para inmigrantes sin papeles.