El Gobierno quiere convertir a Zapatero en “Zapatitos”

“No se trata de voluntarismo ni de fuegos artificiales”. Con esta advertencia previa el Gobierno, reunido en Consejo de Ministros, ha aprobado este jueves, el Plan de Estabilidad 2015-2018 que enviará a Bruselas y, en el que se recoge la tesis del crecimiento económico y de creación de empleo que el presidente del Gobierno Mariano Rajoy viene vendiendo a la opinión pública desde hace meses, antes incluso del inicio de la larga campaña electoral de este año, y con la que, e pesar de las críticas de muchos, cree que puede ganar las elecciones, sobre todo, las elecciones generales del mes de diciembre y, convertirse en el partido más votado.

Todo el interés del Gobierno y de su Presidente es demostrar que el Partido Popular terminará la actual legislatura con menos parados que cuando la dejó el anterior Presidente del Gobierno, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero en noviembre de 2011, y que la mejoría económica superará las previsiones de todos los institutos de estudios económicos, al crecer este año la economía española un 2,9% del PIB, con tasas de paro del 21,7% en 2016, y 19,8% en 2017. Hay que recordar que Zapatero se fue con 5,7 millones de parados (ahora hay 5,44 millones) y una tasa de paro del 22,56%. Y, a pesar de estos datos y al margen de si estamos o no, ante fuegos artificiales la realidad es que toda la estrategia del Gobierno es, con datos económicos, convertir a Zapatero en “zapatitos” según reconoce un economista cercano a las posiciones del Partido Popular.

Para el Gobierno todos estos datos son suficientes para ganar las elecciones, a pesar de las encuestas que dan un empate técnico entre cuatro partidos (el propio PP, el PSOE, Ciudadanos y Podemos), un fenómeno nuevo en la política española que se mueve entre la crisis del bipartidismo histórico (PSOE, PP) y el nuevo bipartidismo (Ciudadanos y Podemos). A pesar del optimismo oficial de las previsiones económicas algunos economistas y analistas predicen que la recuperación del consumo, que es lo que en estos momentos está tirando del crecimiento económico, decaerá́ en el plazo de más o menos un año, dado que es improbable que hasta dentro de unos años la tasa de desempleo se reduzca a uno de cada seis.

Es la tesis que mantiene la Agencia Reuter en un informe sobre la evolución de la economía española cuando destaca que los presupuestos familiares siguen bajo tensión: una mayoría de familias dicen a los encuestadores que su situación no ha mejorado en los seis últimos meses. “La recuperación ha llegado en gran medida a expensas del ahorro”, afirma Ángel Laborda, economista del think tank español FUNCAS, que espera que en 2016 se ralentice el consumo familiar, más o menos lo mismo que sostienen 13 de las 17 consultorías que se han chequeado.

Según previsiones de la Comisión Europea, a corto plazo se verá́ que el consumo privado llegue al 2,7% en 2015, una de las tasas más altas de Europa, después de alcanzar en 2014 su máximo en seis años. Muchas empresas ya están notando el impacto. En marzo las ventas de automóviles nuevos se dispararon un 40%; durante las vacaciones de primavera anuales, el gasto en hoteles subió un 56% y las ventas de electrodomésticos como neveras se incrementaron un 3,1% en lo que va de año. Según el grupo de servicios Ferrovial, hasta la recogida de basuras está en aumento, ya que la gente reemplaza objetos abultados como televisores. Mantener el consumo depende de mantener los empréstitos, que se desplomaron cuando el boom económico españal de doble combustible llegó a su fin en 2008. Ahora los baratos préstamos del Banco Central Europeo los están impulsando.

Lo que más se destaca fuera de España es ese crecimiento económico para este año que superará al de Francia, Alemania e Italia. “Se trataría, con ese 2,9 % del aumento del PIB más alto en la zona del euro, después del de Irlanda y, cuatro veces superior al que espera conseguir Italia”. Por eso reconocen que no cabe duda de que la economía española, después de años de crisis, ha vuelto a crecer. Han aumentado la demanda interior y la construcción, y el comercio exterior se ha disparado. En febrero España exportó por un valor de 19.800 millones de euros, el dato más alto desde 1971. El sistema bancario ha sido saneado y España restituirá́ anticipadamente parte de los 41.000 millones de euros que la Unión Europea le prestó en 2012.

Sin embargo a pesar de todo este optimismo, son muchos los analistas que insisten en que el discurso económico no es suficiente ya que gran parte del electorado está muy sensibilizado con los casos de corrupción, con la prepotencia que se ha gobernado y con muchas de las promesas electorales que no solo se han cumplido, sino que han hecho lo contrario de lo que prometieron.