Felipe González desafía a Maduro e irá a Venezuela

El Gobierno español no tiene la menor intención de romper relaciones diplomáticas con Venezuela, a pesar de que ha llamado a consultas al embajador español en Caracas, Antonio Pérez Hernández, en la primera decisión de este tipo que toma el Gobierno de Rajoy que ha visto como, poco a poco, se han ido deteriorando las relaciones con el país iberoamericano, a pesar de la frialdad con la que las autoridades españolas han ido tratando la escalada del presidente Nicolás Maduro, desde que el expresidente del Gobierno español Felipe González aceptó participar en la defensa del líder opositor Leopoldo López y del alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, acusados de conspiración contra el régimen venezolano y de “traición a la patria”.

“Para nosotros el compromiso de Felipe de participar en la defensa jurídica de mi esposo y de Antonio, es un paso decisivo, y ha hecho cambiar la relación de fuerzas en nuestro país. Es verdad que, desde el principio, cuando me entrevisté con él en Madrid, para explicarle la situación en la que se encuentran nuestros familiares, él adquirió el compromiso firme de iniciar una campaña a favor de su puesta en libertad, y contribuir, en todo lo posible a encontrar una salida a la grave situación por la que atraviesa nuestro país”. Quien contaba esto, a este cronista, en el restaurante Acha, en la Casa del Marisco, de Panamá, coincidiendo con la Cumbre de las Américas, era Lilian Tintori, esposa de Leopoldo López que está recorriendo medio mundo para sensibilizar a la opinión pública internacional de la situación de su marido y de los presos políticos en Venezuela.

Y la verdad es que González ha cumplido su palabra hasta el punto que ha convencido al expresidente brasileño Cardoso y al chileno Ricardo Lagos, para que participasen, también, en esa defensa jurídica de López y Ledezma. Felipe González, Cardoso y Lagos han decidido intervenir, en polémica con la mayor parte de los gobiernos sudamericanos, a los que acusan de “debilidad y reticencia” de cara al creciente deterioro del respeto de los derechos humanos y de las garantías jurídicas para los acusados en la Venezuela chavista.

A la iniciativa de González han seguido las condenas, por el encarcelamiento de López y Ledezma, del Parlamento Europeo, Estados Unidos, Canadá́, nuestro país a través de una resolución en el Parlamento, y Colombia, de la Internacional Socialista y de la organización Human Right Watch. Durante la reciente Cumbre de las Américas, en Panamá, treinta jefes de Estado y de gobierno de América Latina han difundido un documento de protesta por el que han definido la situación como “el puño de hierro chavista”. La reacción de Maduro, que acusa a la oposición, y también a cuantos la apoyan, de tramas golpistas contra la “patria bolivariana”, no ha tardado en llegar: la amenaza consiste en impedir la entrada de González y los demás en el país: “Si quieren intervenir como abogados defensores necesitan un permiso de trabajo en Venezuela” han dicho, después de argumentar que tienen que estar colegiados, para terminar declarando “persona non grata” al expresidente español.

Y todo eso acompañado de todo tipo de insultos contra González, contra el expresidente José María Aznar al que constantemente llaman “asesino” y al actual presidente del Gobierno Mariano Rajoy, al que profieren todo tipo de insultos y descalificaciones. Ha sido el propio Nicolás Maduro, cada vez más aislado, tras el deshielo entre Estados Unidos y Cuba, el que se ha encargado de ponerse al frente de la manifestación contra España y, en un lenguaje impropio de un Jefe de Estado, insultar al Presidente del Gobierno español que, hasta ahora, ha mantenido una actitud de extraordinaria prudencia, debido a los intereses económicos de numerosas empresas españolas, amenazadas un día sí y otro no, de expropiación. Y sin poder recibir los dólares que les deben, ante el caos económico que está viviendo el país por el hundimiento del precio del petróleo y por una política económica que ha llevado al país al desabastecimiento de todo tipo de productos.

A pesar de todo este deterioro y de la llamada a consultas del embajador español en Caracas, Felipe González mantiene el propósito de viajar a Venezuela en mayo y participar como asesor técnico (algo que es perfectamente legal y permitido) en el juicio de Leopoldo López y Antonio Ledezma. En este sentido cuenta con el apoyo delo gobierno español que está en permanente contacto con él y que es informado puntualmente informado de la evolución de los acontecimientos.