Un nuevo escándalo de Rato sin explicaciones de Rajoy y Montoro

Si algún anciano que haya perdido todo sus ahorros en la compra de preferentes de Caja Madrid se entera que quien fue presidente de la Caja y vicepresidente económico con José María Aznar, director general del Fondo Monetario Internacional (FMI) y supuesto autor del milagro económico durante el mandato del expresidente acaba de regularizar su relación fiscal con Hacienda acogiéndose a la amnistía de su antiguo subordinado, el actual ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, y que es posible que, además, esté siendo supuestamente investigado por el Servicio Ejecutivo de Prevención y Blanqueo de Capitales (SEPBLAC), pensará que todo es un invento o una exageración de algunos medios de comunicación.

Igualmente, algunos de los accionistas que, en su momento, engañados por datos falsos de Bankia compraron acciones del nuevo banco creyendo que el presidente de la entidad era una persona honorable, se habrá quedado de piedra cuando, al oír por televisión el debate del Parlamento, ha podido comprobar que el señor presidente del Gobierno en cuatro ocasiones no ha abierto la boca para proporcionar la mínima explicación de un nuevo escándalo protagonizado, ahora, por quien estuvo a punto de ser designado por Aznar su sucesor.

Si quienes oían la intervención del secretario general del PSOE y líder de la oposición, Pedro Sánchez, pedir este miércoles al ministro de Hacienda que dimitiese de su cargo, dejando además su escaño por “decencia política” al conocerse que el ex vicepresidente económico, su superior en el cargo durante el mandato del expresidente Aznar, pudo haber blanqueado dinero tras acogerse a la llamada amnistía fiscal Montoro del año 2012, habrá pensado que definitivamente todo esto tiene difícil arreglo.

El supuesto blanqueo de capitales (que Rato rechaza y Montoro se niega a confirmar o desmentir) por parte del ex vicepresidente económico del Gobierno, director general del Fondo Monetario internacional y uno de los principales causantes del escándalo de la salida a Bolsa de Bankia no solo es un duro golpe al desgastado prestigio de Rato, sino que salpica de lleno al ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, el cruzado de la honestidad fiscal que ha visto cómo han sido sus compañeros de partido los que mas tropelías han cometido contra la Hacienda Publica y no los que viene persiguiendo y amenazando porque tienen nombres famosos o porque no comulgan en su integridad con el ideario popular.

De este modo, la oposición ha aprovechado este miércoles el debate económico sobre Europa para abordar el escándalo Rato que surge en plena campaña electoral de las autonómicas y municipales de dentro de cinco semanas y que pueden condicionar las generales de fin de año. Por si no teníamos bastante con el gran engaño de las preferentes, la estafa de la salida a Bolsa, los chanchullos del presidente de Bankia con la Banca Lazard, con la que siempre estuvo ligado, y la desvergüenza de las ‘tarjetas blacks’, ahora resulta que el señor Rato ha estado engañando a Hacienda sin que nadie de la Agencia Tributaria se haya enterado; que se ha acogido a la amnistía fiscal del año 2012, sin que haya trascendido el mínimo dato y, por último, que es posible que se haya producido un blanqueo de capitales sin que Montoro quiera decir nada y Rajoy guarde un absoluto silencio.

En este caso, el escándalo es de tal envergadura que no sirve esa simple negativa del señor Rato, ni la excusa de Montoro de que es la propia Agencia Tributaria la que lo impide, ni, por supuesto ese silencio del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. Es Rato el que debe comparecer a la opinión pública y convencerla de su inocencia y Montoro el que debe confirmar esos datos que han provocado una auténtica alarma social.

Lo de Montoro acaba de empezar, ya que la semana que viene el Parlamento tiene que votar su reprobación. Por la amnistía fiscal, por las actividades del bufete que fundó y que responde al nombre de Equipo Económico, y por la filtración de un informe de la Agencia Tributaria sobre el informe enviado al juez Pablo Ruz sobre el Partido Popular.