Morenés no quiere dar la cara por Zaida

El ministro de Defensa Pedro Morenés, que ha pasado desapercibido durante toda la legislatura, se enfrenta, desde hace una semana, con uno de los conflictos más delicados que ha tenido su departamento en los últimos años. Un conflicto sobre el que no ha sabido reaccionar, hasta el punto que ha podido ver como, desde este jueves se ha iniciado una campaña en las redes sociales en las que se pide su dimisión porque “el Ejército no se merece un ministro que asciende a acosadores y persigue a las acosadas”.

Su airada bronca y reacción parlamentaria del miércoles, sobre la situación de la comandante del Ejército de Tierra Zaida Cantera, que le pidió ayuda sobre su calvario en el Ejército, después de sufrir acoso sexual por parte de un superior, y el cerco de los compañeros del acosador cuando fue condenado, ha agravado aún más, un conflicto que ha producido una verdadera alarma social e indignación, por un comportamiento del que no se ha derivado ninguna consecuencia.

Este jueves, por segundo día consecutivo, el ministro se ha enfrentado con la diputada de UPyD, Irene Lozano, que en nombre de su partido, es la única que se ha opuesto la Ley de Reforma de la Ley Militar, pactada entre PP y PSOE alegando que “no resuelve el gran problema de los Ejércitos: la inexistencia de un modelo efectivo de carrera militar, sin la cual los militares no tienen futuro ni perspectivas” y, existe sin embargo, una apatía gubernamental y nula disposición para corregir los daños causados por el régimen transitorio, además de desprecio a las asociaciones de miembros de las Fuerzas Armadas como interlocutores”.

Frente al debate del miércoles, en el que el ministro hizo todo tipo de descalificaciones contra la diputada que acaba de publicar un libro (“No mi general”) en el que relata la tortura psicológica, el sufrimiento, el acoso y la persecución, sufridos por la comandante del Ejército de tierra Zaida Cantera, éste otro, ha sido mucho más pacífico. El libro sobre Zaida es un relato de una persecución, en la que el ministro de Defensa se ha negado a intervenir, y que ha obligado a la comandante a abandonar la carrera militar por el cerco que le han hecho sus superiores, tras conseguir que su inmediato superior, el coronel Isidro José de Lezcano-Mújica, fuese condenado a dos años y diez meses de prisión por un delito de “abuso de autoridad”, con trato degradante, ya que entonces el acoso sexual no estaba tipificado en el Código Penal Militar.

El libro, relata una “experiencia brutal y traumática de ser acosada sexualmente primero, y perseguida laboral, profesional y personalmente, después, a modo de escarmiento, por aquellos que tendrían que haberla protegido las Fuerzas Armadas han significado mi vocación desde niña. “No me voy, me han echado”. En el libro se dice que “durante un año aguantó sus miradas lascivas, sus insinuaciones y tocamientos, y después de sufrir una agresión física, y desalentada por la pasividad de sus superiores, se decidió a denunciarlo para poner fin a tan grave situación de desamparo”

Si la publicación del libro fue todo un revulsivo, la denuncia de Zaida en el programa de Televisión “Salvados” de Jordi Ébole (17,1 de cuota de pantalla y 3.544.000 espectadores), fue líder de audiencia el pasado domingo, y revolucionó las redes sociales hasta el punto que el hashtag #Morenesdalacara, se convirtió en Trending Topic, aunque, misteriosamente, desapareció después sin que se sepa exactamente por qué. Pero Morenés no sólo no dio la cara, sino que en un gesto de prepotencia, durante el bronco debate del miércoles en el que fue interpelado por no haber apoyado a la oficial y ascender a uno de los mandos que tuvo una actuación más discutida, mandó callar a la diputada magenta, llevándose ostensiblemente, el dedo a los labios en un gesto de prepotencia que provocó la protesta generalizada de la Cámara.

Hoy el ministro ha anunciado que será a finales de abril cuando se decida el futuro de la comandante Cantera aunque ella ya ha decidido tirar la toalla, y abandonar las Fuerzas Armadas. Su compañero, el teniente Luis Gonzalo Segura, autor del polémico libro “Un paso al frente”, sobre corrupciones en el Ejército, en su blog comenta su decisión de abandonar “Hoy has hecho mucho más que la mayoría de los militares, has dado mucho más que tu sangre, hoy has entregado tu carrera militar -que es más difícil de derramar por un alto mando que la propia sangre por sorprendente que resulte- y te has sacrificado por miles de militares que necesitaban de un Oficial como tú que les protegiera y muriera por ellos. Hoy lo has hecho, y podrás dormir con algo que todos esos altos mandos militares -que denigran el uniforme al convertirlo en un tablero de Juego de Tronos al servicio de sus intereses y ascensos- jamás tendrán la satisfacción del deber cumplido”.