Aguirre-Rajoy: la guerra de los diez años

¿Se ha firmado el armisticio de la guerra interna declarada el pasado domingo por la candidata a la Alcaldía de Madrid Esperanza Aguirre, plantándole cara al presidente del Gobierno y del partido Mariano Rajoy, negándose a dimitir como máxima responsable del PP en la Comunidad madrileña? Si hacemos caso a Mariano Rajoy, que desde la hermosa ciudad de Antigua, en Guatemala, afirmaba que todo había quedado aclarado, que no había ningún “lío” (cosa extraña en él, porque la palabra lío, siempre ha estado asociada en su conversación, a algún problema grave en el país, en el Gobierno o en el partido) y que todo estaba pacificado, después de que él hubiese aceptado todas las condiciones impuestas por su eterna adversaria, que siempre ha luchado por ocupar el puesto que ahora ocupa Rajoy.

Si por el contrario, hacemos caso a Aguirre, que este lunes se presentaba en Tele 5 como verdadera vencedora de una batalla que ha durado setenta y dos horas, y que ella también daba todo por “zanjado”, aunque sin garantizar ningún tipo de armisticio, concluiremos que la guerra está, simplemente, paralizada y con un armisticio que, como en la antigua Grecia, duraba hasta que terminaban los Juegos Olímpicos, durará, en principio, hasta que se conozcan los resultados de las elecciones municipales del mes de mayo.

Sin que eso signifique, conociendo a la Candidata, que se produzca algún que otro enfrentamiento o agresión. Por lo pronto, en ese afán de ir por libre (en las listas, en el programa, en la estrategia electoral y en los mensajes a los votantes…), la candidata, más segura de sí misma que nunca, ya ha anunciado que no pisará el Palacio de Cibeles, el gran sueño de Ruiz Gallardón su eterno adversario, que le ha costado al contribuyente 500 millones de euros, y que, además, si es preciso pactará con Podemos, el mismo partido que Rajoy ataca como representantes del gran peligro que el “populismo” supone para el país. Lo malo es que Podemos tenga la tentación de pactar con ella, una de las dirigentes populares que menos capacidad de pacto tiene con otras fuerzas políticas.

En la larga “guerra de los diez años” que comenzó poco después de que el PP perdiera las elecciones frente a Zapatero con Rajoy como candidato, y que Esperanza Aguirre viene manteniendo con el actual inquilino de la Moncloa, casi siempre ha ganado ella, aunque nunca ha querido dar el salto de presentarse frente a él, con una lista alternativa. Ahora ha vuelto a ganar la batalla de las 72 horas, ha dejado malherida a la secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal, y al Presidente del partido y del Gobierno, sin capacidad de reacción.
Rajoy, tanto ha pensado la jugada y tan tarde ha tomado la decisión de Madrid, para descabezar a Ignacio González y poner a Cristina Cifuentes, que no tenía opción B. Nunca pensó que alguien que tenía tanta ambición de llegar a la Alcaldía de Madrid iba a rechazar sus condiciones que no tenían nada que ver con el programa, y la estrategia, sino con el control de decenas de municipios de la Comunidad, donde hay Alcaldes que la apoyan pase lo que pase. El único compromiso a que se ha llegado es que no se presentará a Presidenta del partido si sale elegida Alcaldesa, algo realmente difícil, con lo que intentará esperar a Rajoy en las generales, para proseguir su peculiar guerra de los diez años.

Por si faltara poco en el enrarecido ambiente popular madrileño, continúa el culebrón del ático de Ignacio González, algo que le costado la candidatura, y su reunión en una cafetería de la Puerta del Sol, con dos comisarios de policía. Acusados los dos veteranos policías, que siempre han trabajado en información y en asuntos extremadamente delicados, por el Presidente de la Comunidad de chantaje, han sacado a relucir una grabación, de la que se deduce que González quería, por todos los medios, que no saliese a relucir su relación con una empresa, situada en el paraíso fiscal de Delaware, propietaria del célebre ático de Marbella. Un culebrón que parece no tener fin y que ya está provocando que la oposición pida la salida inmediata de Ignacio González de la Presidencia de la Comunidad.