El PP comienza el bombardeo sobre Ciudadanos

El economista Luis Garicano | Foto: Zipe | EFE

Si Madrid es representativa del mapa electoral nacional, el panorama que se presenta es un panorama complicado e inestable, necesitado de una Gran Coalición, pero no de una coalición formada por lo que han sido los dos grandes partidos hasta ahora, y que es la que defiende un sector del PSOE con Felipe González a la cabeza, sino una coalición de por lo menos tres partidos, entre los cuales, Podemos y Ciudadanos cumplirían un papel fundamental y decisivo.

Este sería el retrato de la situación de acuerdo con la encuesta de Metroscopia que este domingo publica el diario El País, en la que los dos grandes partidos sufren un notable retroceso (el PP pierde 34 parlamentarios y el PSOE 13) y, sin embargo, surgen dos fuerzas nuevas que pueden contribuir a formar mayorías con otro tipo de ayudas: Podemos que obtendría 34 escaños en el Parlamento regional, Ciudadanos 21. Además, Izquierda Unida 7 y UPyD 6. Es decir que de un esquema político bipartidista pasaríamos a otro multipartidista.

Y eso que el sondeo está realizado sin conocer, todavía, el cierre final de los resultados de la elección interna de Ángel Gabilondo como candidato socialista, (que por cierto es el más valorado de los líderes políticos de la Comunidad madrileña), que Izquierda Unida, tras la dimisión de Tania Sánchez, se encuentra sin candidato, que Podemos todavía no ha elegido a quien encabezará las listas, que Ciudadanos está en plenas primarias para designar el candidato a la Comunidad y a la Alcaldía y que Rajoy, todavía, no ha decidido quienes encabezarán por el PP, no sólo la candidatura a la Comunidad, sino al Ayuntamiento.

Lo más sorprendente es lo del PP, porque no hay primarias, y todo depende del presidente del partido Mariano Rajoy, que no se sabe que está esperando para la elección de los candidatos madrileños. Aparte de que es una falta de respeto hacia esos posibles candidatos, hacia el electorado popular y, hacia el partido en su conjunto, que le permite ese tipo de actitudes cesaristas, totalmente reñida con la democracia interna, la situación ha comenzado a pudrirse y ha estallado la guerra de los dosieres, hasta el punto que se ha extendido la tesis de que es posible que no repita la pareja Aguirre-González, o en todo caso, de que sólo uno de ellos sea confirmado.

En estos momentos la máxima preocupación de Rajoy no está, aunque muchos no lo crean, en las listas de Madrid (le inquieta, eso sí, tanto Esperanza Aguirre como Ignacio González, y juntos mucho más), su gran preocupación está en la espectacular subida de Ciudadanos, un fenómeno que no tenia detectado, y que en solo unas semanas se ha convertido, para el Partido Popular, en un auténtico peligro. Bautizado maliciosamente por algunos como el “Podemos de derechas”, que contaría con las simpatía de los grandes poderes económicos, representa una nueva opción política para los que no quieren votar a ninguno de los dos partidos tradicionales, para los abstencionistas, pero sobre todo, para los desengañados del Partido Popular que habrían estado tentados de pasarse a Podemos (en las elecciones europeas un 8% de los votantes populares votaron al partido de Pablo Iglesias), y que en algunos sondeos del pasado mes de noviembre ese porcentaje experimentó un aumento espectacular que alarmó al propio Pedro Arriola, el gurú personal del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

De ahí, el actual bombardeo sobre las posiciones de Ciudadanos, utilizando todo tipo de artillería y de armas. Desde el más infantil de que su origen es catalán (la consigna es que los militantes siempre digan “Ciudadans”), su poca experiencia de gobierno y de gestión, su pacto con pequeños partidos regionales que, hasta ahora, les ha proporcionado más de 200 concejales en toda España, su falta de transparencia, el hecho mismo de que tengan a imputados en algún escándalo, su ausencia de programa…

Pero todo el interés del PP -y los ataques han partido del propio Palacio de la Moncloa, descalificando al autor del programa económico Luis Garicano, profesor y jefe de departamento de la London School of Economics,- es taponar la sangría de votos que se puede producir por el centro, el terreno donde realmente se ganan las elecciones. Arriola no quiere que le cojan desprevenido como con Podemos que creyó que estaba ante unos frikis… y mira dónde están, le reprochan en el partido.

1 comentario
  1. IberLaieta says:

    En un debate decía López Tena de
    Solidaritat Catalana ,el que acuño la frase que España nos roba
    ,que Ciutadans,tenia en contra para las elecciones en España,el ser
    un partido catalán ,no lo creo yo así,primero porque sería injusto
    ya que Ciutadans hace años que se esta batiendo el Cobre defendiendo
    la Españolidad de Cataluña y para el resto del Estado presentan un
    programa creíble ,que puede contrarrestar los extremismos de
    podemos,ademas de la idea de renovación tan necesaria para sacarnos
    de encima a tanta corrupción y tanto pacto con los
    nacionalismos,tanto por parte del PP como del Psoe,y que tanto daño
    a hecho a España y a las comunidades autónomas de Cataluña y Pais
    Vasco

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