Zapatero vuelve a enredar contra Pedro Sánchez

Pedro Sánchez, acompañado de Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero | Foto: Efe/ Luca Piergiovanni

Setenta y dos horas después del terremoto desencadenado en el PSOE por la fulminante destitución del secretario general del PSM Tomas Gómez por Pedro Sánchez, y la ejecutiva socialista, aún no han terminado de producirse réplicas en las placas teutónicas regionales y entre los barones del partido, preocupados por los efectos que el seísmo pueda tener en las múltiples elecciones de este año y que se abren, dentro de poco más de un mes, en Andalucía.

Entre esos movimientos hay que destacar los de Madrid, especialmente los que se han producido en torno a la diputada regional y Presidenta del grupo parlamentario socialista en la Asamblea de Madrid Amparo Valcarce que, con el supuesto apoyo del expresidente Rodríguez Zapatero, ha anunciado que quiere ser candidata del PSOE a la Presidencia de la Comunidad, para lo que pide la convocatoria de primarias.

La convocatoria de primarias, algo a lo que se opone la dirección federal alegando precipitación y falta de tiempo, complicaría la estrategia del secretario general del partido Pedro Sánchez, que ya ha convencido al exministro de Educación y catedrático de Filosofía Ángel Gabilondo de que vaya de candidato. Gabilondo ha aceptado con la condición de que su candidatura cuente con el apoyo de todos, que no haya luchas internas y que, por tanto, no haya primarias.

Para los dirigentes más cercanos a Sánchez, la candidatura de Amparo Valcarce, una diputada autonómica muy ligada a Rodríguez Zapatero, sería una nueva maniobra del expresidente del Gobierno en su cruzada anti-Sánchez, después de haber apoyado su candidatura en las primarias ante Eduardo Madina (su primer candidato) y ante Carmen Chacón, una de sus protegidas. Para algunos socialistas el lanzamiento de la candidatura de Valcarce, después del terremoto del pasado jueves día 12, sería un enredo más de Zapatero, a sumar a la maniobra del pasado noviembre, de reunirse con Pablo Iglesias e Iñigo Errejón, dirigentes de Podemos, en el domicilio del expresidente del Congreso de los Diputados, José Bono.

La disolución de la dirección del PSM y la destitución de Tomás Gómez, en el inicio de ese terremoto, se produjo a la vista de las encuesta que le daban un escaso 11% en las elecciones de mayo, examinado cuidadosamente, un Informe del Tribunal de Cuentas sobre el sobrecoste del tranvía de Parla, y por las informaciones de la UDEF (Unidad de delincuencia económica y financiera) sobre las investigaciones policiales en torno a Gómez y a su sucesor José Luis Fraile, éste último por la Operación Púnica. Para los llamados “Tomasistas” la información de la UDEF habría llegado a través del exministro del Interior y exsecretario general del partido, Alfredo Pérez Rubalcaba.

Con todos estos argumentos, el futuro de Gómez estaba decidido. Nada peor que, en plena campaña electoral, volasen al candidato, dando más argumentos a Podemos que en las encuestas aparece como la verdadera alternativa al PP. Pero en esa voladura interna controlada, también está ese intento de deshacer el poder territorial que pasa por Madrid – Comunidad valenciana y Andalucía -, un eje decisivo para las futuras primarias que tienen que decidir la candidatura a la Presidencia del Gobierno. Ese eje apoyaría a la presidenta andaluza Susana Díaz, o eventualmente a Carmen Chacón, una de las pocas integrantes de la Ejecutiva que ha manifestado públicamente su oposición a la destitución de Gómez.

El otro punto clave de ese eje seria el valenciano Ximo Puig, partidario de un pacto con Podemos y con todas las fuerzas de izquierdas de la Comunidad Valenciana, una Comunidad que el PP da por perdida. Puig, un hombre de Pepiño Blanco, cree poder recuperar poder territorial, y dentro del propio partido a nivel nacional, y también, sería decisivo en esas primarias para la candidatura a la Moncloa. Susana Díaz, que se la juega todo el 22 de marzo en Andalucía, y que cree que puede frenar a Podemos en su Comunidad (alguna encuesta privada da al partido de Pablo Iglesias dos parlamentarios por cada una de las ocho provincias, con alguna subida en Cádiz y Málaga) ha querido frenar todas estas especulaciones y de nuevo, ha desmentido cualquier operación que esté fuera de Andalucía.

“Que se enteren bien – ha vuelto a repetir – voy a ser la Presidenta de Andalucía y no quiero estar en ningún otro sitio que no sea mi tierra”. Pero, mientras tanto, son muchos los que siguen enredando, entre ellos el expresidente Rodríguez Zapatero. Antes su candidato para Madrid era Pedro Zerolo, ahora, acaba de contribuir al lanzamiento de Amparo Valcarce. Puede incluso sacarse un candidato para que compita con Sánchez y con Díaz en unas futuras primarias para la Presidencia del Gobierno… seria, el gran enredo.

1 comentario

Los comentarios están desactivados.