Rajoy, Podemos y Woody Allen

Dicen que Mariano Rajoy es muy aprensivo y que por eso, aparte de sus méritos, siempre quiere tener a su lado a Ana Pastor, incluso en vacaciones. Ana Pastor es médico, y de ella ha aprendido eso que suele decir Woody Allen “Cuando un médico se equivoca, lo mejor es echarle tierra al asunto”. Quizás por eso, en la Convención del Partido Popular que inauguró el viernes el expresidente José María Aznar, con un discurso del “hombre hombre” en el que le leyó la cartilla a quien él nombró su sucesor, recordándole lo que eran y lo que deben ser, las esencias y los principios fundamentales del partido, siguió la máxima de Woody y se dedicó a echar tierra al asunto.

Por eso, en vez de dedicarse a hablar de política, se dedicó a hablar de economía, enterrando cualquier tentación de polemizar y, preguntando en voz alta a los miles de militantes que le oían -hay que decir que con menos entusiasmo que al expresidente- si no se había producido un cambio durante su mandato. Lo mejor, sin duda, era echar tierra al asunto, no polemizar con Luis Bárcenas, cuya sombra y cuyas duras acusaciones habían sobrevolado durante los tres días sobre la Convención, no llevarle la contraria a Aznar, y hacer pocas referencias al terrorismo y a las Victimas, al independentismo catalán y a las elecciones plebiscitarias, y a las quejas y protestas del sector más conservador del partido.

Dejó reservada la política para hablar exclusivamente de “Podemos”, confirmando de este modo que, en efecto, como viene repitiendo Pablo Iglesias, el resultado electoral de las generales dependen, no de los actuales partidos de la oposición como el PSOE, sino del PP y de Podemos, partido éste al que ha dado el mayor protagonismo, siguiendo la estela de algunas televisiones. “España no está para retrocesos en el tiempo ni saltos al vacío. Ni para volver atrás. No podemos tirar por la borda el sacrificio de tantos españoles, no podemos jugarnos el futuro de nuestros hijos a la ruleta rusa de la frivolidad, la incompetencia y el populismo. No podemos. No es lo mismo dar doctrina en un plató de televisión que defender los intereses de España en un Consejo Europeo. No es lo mismo”, afirmó, “Cuando un médico se equivoca, hay que echarle tierra al asunto”. Y él, en algún momento reconoció que se había equivocado, que se habían cometido “errores” y que podían haber hecho las cosas mejor. A partir de ahí, había que buscar otro fórmula, otra receta. Y decidió adoptar la fórmula del consejero delegado de una gran empresa que da cuenta de su labor a los accionistas, resaltando, sobre todo los éxitos de los gestores. Un éxito arrollador en el que ni siquiera, según él, ha habido recortes, ni se ha visto afectado el “estado de bienestar”. Cifras, balances, conquistas y datos, muchos datos, Y la verdad es que hay datos que corroboran su discurso y le van bien. Los datos y los pronósticos del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial, de la propia troika, y de muchos dirigentes europeos que le ponen de ejemplo de cómo hay que hacer las reformas (y los recortes).
Según cálculos del Banco Mundial, la economía española sólo salió hace un año de una crisis de seis años que redujo el PIB en un 15% entre 2008 y 2013, considerablemente menos que la contracción del 30% registrada por Grecia, pero mayor que las de grandes economías de la Eurozona como la italiana o la francesa.

Ahora Las organizaciones internacionales y los analistas -escribía estos días Financial Times, refiriéndose a la política de recortes -se han mostrado impresionados por los datos del mercado laboral, y han señalado que la economía española ha empezado a crear puestos de trabajo pese a unas tasas de crecimiento relativamente débiles. Muchos ponen de relieve el impacto positivo de la reforma del mercado laboral aprobada por el gobierno en 2013 que ha abaratado la contratación y el despido de los trabajadores y ha facilitado que las empresas se desvinculen de los acuerdos de convenio colectivo
La tesis es que Rajoy, que se ha visto debilitado por una serie de casos de corrupción dentro del PP, espera que con los datos económicos de su gobierno los votantes decepcionados vuelvan al partido. Una plataforma clave de su campaña es la promesa de un paro menor durante su mandato, un objetivo que ahora parece alcanzable. Esa, por lo menos, ha sido su intención cuando este domingo ha clausurado la Convención Popular.

2 comentarios
  1. LoLo69 says:

    Y ni un solo comentario sobre los recortes que habría que hacer, como el de aforados, desahucios, coches oficiales, cargos políticos, más de un sueldo de los servidores (es ironía) públicos, etc. etc. etc.

  2. viajeroA3 says:

    Rajoy hizo un viaje a Grecia par llevar el “recado” de Merkel y asustar a los griegos, uniendo su imagen (en la foto) al conservador Samaras.
    Ahora tiene que aplicarse aquello de “cuando las barbas de tu vecino veas rapar…..”

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