“Podemos”, más allá de los sondeos y encuestas

A un año de las elecciones generales se confirma el final del bipartidismo, bajo el que se ha desarrollado la política española en los últimos treinta y ocho años, y el resurgimiento de una fuerza política nueva que apenas lleva un año de existencia, fruto de los movimientos de los indignados del 15-M, que será decisiva en la formación de nuevas mayorías en el Parlamento español.

Esta nueva fuerza política es “Podemos” que, según la encuesta realizada por Sigma Dos, y que publica este lunes el periódico El Mundo, aparece como primera fuerza política del país, con una intención de voto cuatro veces mayor a la que obtuvo en las elecciones europeas del pasado mes de mayo, superando al partido que está en el poder, el Partido Popular, en dos puntos, y en siete, al principal partido de la oposición, el PSOE.

Con un porcentaje de voto del 28,3 % (PP 26,3% y PSOE 20%), el partido de Pablo Iglesias se convierte en una fuerza decisiva en el Parlamento, hasta el punto que, en principio, a estas alturas, sólo se vislumbran, a la vista de estos resultados electorales que coinciden en líneas generales, con otros sondeos, dos formas de gobierno: una alianza de “Podemos” con el partido socialista, algo que viene negando sistemáticamente el nuevo secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, o una coalición entre populares y socialistas.

Como vienen defendiendo los líderes históricos del socialismo español, entre los que se encuentran Felipe González, esta sería la formula que sería apoyada por los poderes económicos, preocupados por la espectacular subida de “Podemos”, y sobre todo, por lo poco que se conoce de su programa electoral, especialmente desde que hace una semana, anunció que su principal objetivo era romper el candado de la transición española, como si el país estuviera secuestrado, para iniciar un periodo constituyente, en el que estaría en discusión todo lo que se ha venido haciendo desde el inicio de la transición tras el cambio de Régimen, y la aprobación de la Constitución de 1978.

Con los resultados de la encuesta de Sigma Dos, muy similares, con matices, a las del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) y de Metroscopia, nos enfrentamos con un Parlamento muy dividido en el que muchos de los partidos, entre ellos UPyD e Izquierda Unida, apenas alcanzan el cinco por ciento de los votos, algo que nunca ha ocurrido a lo largo de las elecciones generales que se han celebrado en los últimos años, con lo que se complica la formación de mayoría estables.

La encuesta viene a demostrar que el ascenso espectacular de “Podemos”, el pequeño partido de extrema izquierda es, sorprendentemente, una esperanza para las víctimas de la crisis y una amenaza para el poder. Reforzado por una irrupción estrepitosa en las elecciones europeas, ha cambiado el paisaje político español. Los medios de comunicación conservadores aseguraban que ese cataclismo electoral era como un suflé, una explosión de protestas que no sobreviviría más allá del verano, pero se han confundido y el fenomeno de “Podemos” es un fenómeno que ha llegado con los indignados del 15 M, para quedarse.

Pero, más allá de sondeos y encuestas, la realidad es que “Podemos”, ha recogido el espíritu del Movimiento 15-M, parte de sus propuestas y las ha ido adaptando, y continuarán haciéndolo, a lo que pueda ser un programa que, de entrada, sea imposible de llevar a cabo, al tiempo que irán matizando, quitando aristas, para conseguir los máximos apoyos, como haría cualquier partido de “la casta” que se presentan a las elecciones, y sus dirigentes, intentarán por todos los medios que no vengan otros, más radicales a comerles la merienda.

Pablo Iglesias ya no tiene reparos en predicar que se prepara para ser en 2015 el próximo Presidente del Gobierno de España. Lo que un año atrás era una ensoñación trasnochada de un grupo de amigos universitarios visitantes de los países Alba (Venezuela, Ecuador, Bolivia), con ideales anticapitalistas y admiradores del chavismo, hoy se percibe como la amenaza más importante al bipartidismo español en 38 años de democracia. La crisis, el desempleo y la corrupción desangran a los grandes partidos, pero hasta que llegó “Podemos”, nadie se había organizado para desplazarlos del poder.

La explicación la ha dado estos días el propio Pablo Iglesias al periódico italiano La Repubblica al anunciar que doblegarán al Banco Central Europeo y a la OTAN. “En España, vivimos una situación excepcional, con la crisis económica que se ha convertido en una crisis política y de sistema. Nosotros, de alguna forma, representamos una solución al problema. El movimiento de los indignados ha demostrado que existía un consenso social: el rechazo hacia la casta y la rabia por corrupción eran fuertes, pero todavía no se habían traducido en una respuesta electoral. En efecto, los grandes partidos le tomaban el pelo al movimiento: “¿Estáis indignados?, entonces presentaros a las elecciones. Ahora ya no bromean”.