Mas internacionaliza el conflicto, y Rajoy se encoge de hombros

Mientras el Presidente de la Generalitat inicia un nuevo periodo de consultas de cara a la hoja de ruta que comunicará a la sociedad civil el próximo 24 de noviembre, intentando aguantar en el poder sin convocar, por el momento, unas elecciones plebiscitarias, negociando además, el Presupuesto para el año que viene, para el que no cuenta con el visto bueno de Esquerra, y si la vaga promesa del PSC, en un intento de salir de la actual crisis, Artur Mas sigue poniendo el acento en la internacionalización del conflicto, tal como anunció el mismo día del sucedáneo de Referéndum que se celebró el pasado 9 de Noviembre.

Ese mismo día y horas después de hacer públicos los resultados, el Presidente de la Generalitat, en un mensaje en inglés y francés reclamaba ayuda a los gobiernos del mundo para que se reconociese el derecho a decidir de los catalanes: “Como Quebec y como Escocia, Catalunya también quiere decidir su futuro político. Cualquier nación tiene ese derecho. Ayuden al pueblo catalán a elegir su futuro político”. De acuerdo con esa proclama este jueves se ha producido la primera comparecencia del presidente Mas en esa campaña de sensibilización internacional con un artículo en el diario británico The Guardian, en el que recuerda que la participación en la consulta del domingo fue similar a la de las últimas elecciones europeas, y en la que sostiene que hubo observadores internacionales, incluso representantes de Parlamentos nacionales y del Parlamento europeo.

Según Mas, el domingo ni siquiera se rompió una ventana ni hubo incidentes durante la votación. El catalán es un pueblo pacífico y también tenemos mucha paciencia. No queremos perjudicar a España. Nos une la geografía, la historia y la cultura. Pero ahora a los catalanes nos gustaría gobernarnos a nosotros mismos en el marco de la Unión Europea. “Buscamos un modo de hacerlo siendo amigos de los españoles, no sus enemigos. Y tras el proceso participativo del domingo, creo que nos hemos ganado el derecho a un referéndum en toda regla y legalmente vinculante, como en Escocia y Quebec, con todas sus consecuencias. No basta con excusas legales. En toda democracia la ley sigue a la política. Y si hay voluntad política, se puede hallar una vía legal”.

“Por lo tanto, pido al Gobierno, así como al pueblo de España que escuche al pueblo catalán. Ha llegado el momento y todos nuestros corazones están en ello. También pido a la comunidad internacional que inste al presidente Rajoy y al Parlamento español a que permita que Cataluña elija su propio sistema de gobierno, por nosotros y por nuestros hijos. España fue luminoso ejemplo de país que padeció 40 años de dictadura para transformarse pacíficamente casi de la noche a la mañana en una democracia occidental. Mantengamos encendida esa democrática luz”.

Desde otro periódico también británico, (todos muy sensibilizados con el ultimo referéndum escocés) parece responderle, utilizando los argumentos del Presidente del Gobierno español, el Financial Times, cuando titula que Mariano Rajoy ha acogido la votación de independencia catalana, que según él, ha sido un profundo fracaso, con un “encogimiento de hombros”. Para el líder español también la votación había fracasado a la hora de conseguir el apoyo de los gobiernos extranjeros, y las tensiones actuales no afectarían al sentimiento de los inversores hacia España. “La prima de riesgo de España está en un nivel muy razonable y es mucho más baja que cuando asumí el cargo”. Las observaciones del Presidente dejaron claro que Madrid no tiene intención de ceder ante el creciente clamor popular de Cataluña.

Por su parte un tercer medio británico, The Independent sostiene que tras la votación no oficial del domingo, en el que casi dos millones de personas votaron a favor de la independencia en la rica región Noroeste del país, está claro que Madrid y Barcelona están en un rumbo de colisión sin marcha atrás, con amenaza seria sobre el futuro de España. De todas las regiones españolas, Cataluña es la más poderosa en el campo económico, contribuyendo a casi el 20% del PIB español. Se jacta de ser sede de empresas multinacionales, su población es joven y emprendedora, y su tasa de paro es considerablemente menor que la del resto del país.

“Y, por ahora, es Madrid el que se enfrenta a uno de sus mayores problemas -¿podrá ahora persuadir a los catalanes de que se queden en España? La solución no está clara, pero el lío es el resultado de las decisiones políticas en Madrid, o de la falta de soluciones. Cualquiera que sea la solución que deciden al final, ya sea la de reconciliarse o separarse, seguramente será extremadamente costosa”.