El auge de “Podemos”, sorprende fuera de España

La última encuesta publicada por el periódico El País, realizada por el Instituto Metroscopia, en la que Podemos, el partido de Pablo Iglesias, aparece como primera fuerza política de España en unas posibles elecciones generales, ha provocado un verdadero tsunami político, una ola de preocupación en los poderes económicos, y reuniones de urgencia este  lunes entre numerosos representantes políticos para estudiar cómo enfrentarse a un fenómeno que parece no tener fin, y que crece conforme se van destapando más casos de corrupción.

Algo que, a estas alturas, parece imparable, especialmente en Madrid, donde es posible que se produzcan más detenciones, y dónde quienes le conocen insisten en que el hombre de confianza de Esperanza Aguirre, Francisco Granados, imputado como integrante de “organización criminal”, estaría dispuesto a tirar de la manta, como ha venido insinuando en los últimos meses. Granados entre otras actividades, fue el recaudador del dinero del partido en Madrid.

Los datos hechos públicos el domingo por El País, que según algunas informaciones pueden ser confirmados por otra encuesta del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) que aparecerá en los próximos días, sitúan a Podemos, una vez cocinada la encuesta, un punto y medio por encima del PSOE, y siete por delante del Partido Popular. Estos resultados han provocado una ola de terror dentro de los dos grandes partidos, especialmente en el Partido Popular, donde ya son varios los barones que, ante el temor de perder el poder, empiezan a discutir el liderazgo de Mariano Rajoy.

Por otra parte, las encuestas sobre la barrida electoral de Podemos han coincidido con un amplio trabajo periodístico publicado en el semanario norteamericano Newsweek, del que se hizo eco este cronista la semana pasada (“El boom de Podemos” Republica.com) en el que se aseguraba que “si Podemos continúa con su trayectoria actual, Iglesias, carismático, aunque decididamente con los pies en la tierra, podría ser el nuevo Presidente del país”, un país según el semanario, que se encuentra dividido “por un aspirante a Presidente con cola de caballo”.

Pero no solamente es Newsweek, sino otros muchos medios fuera de España, los que están siguiendo la evolución de Podemos y las rectificaciones que ya se están produciendo en su programa de máximos que se conoció en las elecciones europeas del pasado mes de mayo. Antes de las elecciones al Parlamento Europeo, Iglesias anunciaba abiertamente que si consigue la Presidencia detendría el pago de la enorme deuda del país (del 92% del PIB) y se instauraría un salario social para todos, sin excepción.

Desde entonces, ha retirado el primero y ha matizado bastante el segundo. Pero el programa de su partido, se destaca en los medios europeos, sigue incluyendo puntos complicados, como recortar la semana laboral a 35 horas, reducir la edad de jubilación a 60 años, asegurar suministros gratuitos de electricidad, agua y calefacción para todos, renacionalización de los centros de sanidad privatizados y suprimir las subvenciones para la educación privada. Iglesias quiere también convocar un referéndum sobre la permanencia de España en la OTAN, poner coto a los privilegios fiscales de la Iglesia, y legalizar la eutanasia.

Durante estas últimas semanas Iglesias ha venido insistiendo en que “no somos de derechas, ni de izquierdas” y que su objetivo es alcanzar “la centralidad del ajedrez político”. Pero lo más curioso es que el fenómeno Podemos ha llegado hasta Brasil, donde al igual que en España, se han producido movilizaciones de indignados y donde ha llamado la atención esa llamada a la reestructuración de la Deuda, que después de la Sanidad es lo que más recursos públicos consume en el país. Que un periódico como Folha de Sao Paulo, el de mayor circulación del país, preconice la necesidad de un Podemos en Brasil no deja de ser sorprendente.